
El ejercicio militar “Keken”, que se desarrolla durante abril de 2026 en la Patagonia argentina, funciona como una radiografía concreta de uno de los desafíos menos visibles pero más determinantes de este tipo de operaciones: la logística operativa. El despliegue se concentra en el sur del país, con actividades en provincias como Santa Cruz y Tierra del Fuego, en escenarios de clima extremo y grandes distancias.
Según información oficial, se trata de maniobras conjuntas que implican acciones simultáneas en distintos puntos del territorio, con movimientos coordinados entre unidades desplegadas en amplias extensiones. Esta simultaneidad operativa exige una planificación precisa, donde cada traslado debe garantizar que los recursos lleguen en tiempo y forma a cada punto del ejercicio.
El movimiento de tropas: despliegue y autonomía
Uno de los ejes centrales de “Keken” es el traslado de personal en zonas remotas, un aspecto que condiciona toda la planificación. A diferencia de otros entornos, en la Patagonia los movimientos no se apoyan en una red urbana cercana, lo que obliga a operar con altos niveles de autonomía.
El despliegue de tropas implica no solo el traslado inicial, sino también la capacidad de sostener su permanencia en terreno. Esto incluye alimentación, abrigo, comunicaciones y asistencia sanitaria, elementos que deben ser transportados junto con el personal o garantizados mediante cadenas logísticas paralelas. En muchos casos, estos movimientos combinan transporte terrestre y aéreo, lo que permite llegar a zonas de difícil acceso o reducir tiempos en trayectos extensos.
Vehículos militares y convoyes: la columna vertebral logística
El movimiento de vehículos militares en convoy es uno de los elementos más visibles del ejercicio. Las imágenes difundidas muestran columnas de unidades circulando por rutas patagónicas, lo que refleja la magnitud del despliegue.
Estos convoyes cumplen una doble función: trasladan equipamiento y, al mismo tiempo, funcionan como soporte logístico móvil. En su interior viajan insumos críticos, desde combustible hasta herramientas y repuestos necesarios para sostener la operación.
El traslado de estos vehículos presenta desafíos específicos. Las rutas extensas, muchas veces con condiciones cambiantes, obligan a planificar velocidades, paradas técnicas y puntos de abastecimiento. Además, su circulación en corredores compartidos con el transporte civil puede generar demoras o alteraciones en la dinámica habitual de circulación.

Medios de transporte: integración terrestre y aérea
La logística del ejercicio “Keken” se apoya en una combinación de medios de transporte que permite cubrir las distintas necesidades operativas. El transporte terrestre es clave para el movimiento de grandes volúmenes de carga y para la conexión entre puntos logísticos, mientras que el transporte aéreo cumple un rol estratégico en el traslado rápido de personal y en el acceso a zonas aisladas.
El uso de aeronaves permite acortar tiempos y superar limitaciones geográficas, especialmente en regiones donde la infraestructura vial es escasa o presenta restricciones. Esta integración entre distintos modos de transporte es uno de los pilares de la eficiencia logística en este tipo de operativos.
Un desafío logístico en condiciones extremas
La Patagonia presenta condiciones que convierten a “Keken” en un verdadero laboratorio logístico a cielo abierto. Las largas distancias sin centros urbanos intermedios obligan a planificar con precisión cada etapa del traslado, mientras que el clima puede modificar en pocas horas las condiciones de operación.
A esto se suma la necesidad de coordinar múltiples movimientos en simultáneo, lo que exige una gestión eficiente de tiempos y recursos. Cada error en la planificación puede tener efectos en cadena, afectando no solo la operación militar, sino también la circulación y el abastecimiento en la región.
Aprendizajes para la logística y el comercio
Más allá de su finalidad militar, el ejercicio deja enseñanzas aplicables a otros ámbitos. La capacidad de mover grandes volúmenes de recursos en condiciones adversas, integrar distintos medios de transporte y sostener operaciones en zonas aisladas son desafíos que también enfrentan sectores productivos.
En un país con extensiones territoriales amplias y heterogeneidad en su infraestructura, estos aprendizajes resultan relevantes para mejorar la eficiencia logística y fortalecer la conectividad.
En definitiva, “Keken” no solo pone a prueba capacidades operativas, sino que también evidencia el rol central de la logística como soporte de cualquier despliegue a gran escala. Desde el movimiento de tropas hasta el abastecimiento en zonas remotas, cada elemento forma parte de un sistema que, aunque diseñado para fines estratégicos, impacta directamente en la dinámica cotidiana.
Últimas Noticias
Exportadores advierten trabas que encarecen la logística en un escenario global restrictivo
La CERA indica que fricciones regulatorias y financieras impactan en la eficiencia de las cadenas de suministro argentinas, con demoras en reintegros, restricciones sobre divisas y exigencias operativas

El desafío del supply chain en la gastronomía
Rodolfo Campos, gerente de supply chain en una cadena de restaurantes, analiza cómo la planificación, el abastecimiento y la relación con proveedores impactan directamente en el margen y la operación

Logística aplicada al abastecimiento gastronómico
Diego Calvagna, gerente de operaciones en una empresa de abastecimiento gastronómico, describe una logística marcada por la urgencia, la precisión y la necesidad de sostener el nivel de servicio en cada entrega

La crisis en Oriente Medio acelera alternativas logísticas aéreas y ferroviarias
El conflicto en la región y las restricciones en rutas marítimas clave impulsan el crecimiento del transporte aéreo en Latinoamérica y el desarrollo de corredores ferroviarios en Asia como respuesta a la disrupción

Cuando el cambio acelera, el equipo define el resultado
Eduardo Braun, asesor de empresas familiares, analiza por qué el contexto actual exige equipos más cohesionados, con objetivos claros y una dinámica de trabajo más colaborativa


