Especialización y regulación en las operaciones internacionales del sector energético

Gladis De Paoli, socia gerente de un estudio aduanero, analiza el momento que atraviesa la actividad comercial internacional, la inestabilidad normativa y las particularidades de los procesos

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Gladis De Paoli es socia
Gladis De Paoli es socia gerente de un estudio aduanero (Foto: Movant Connection)

Al referirse a las exigencias que rodean a la actividad energética, Gladis comenta que “esas operaciones suelen trabajar con protocolos ambientales muy estrictos”. En esta entrevista, reflexiona sobre el escenario regulatorio argentino, la importancia de la especialización dentro del mundo petrolero y la tarea que cumplen los despachantes detrás de cada gestión vinculada al intercambio global.

¿Cómo describirías la actualidad del comercio exterior?

El comercio exterior es un rubro que permanentemente está en el ojo de la tormenta. Cada cambio de gobierno genera movimientos muy fuertes dentro del sector y eso impacta directamente en nuestra actividad.

Hoy estamos atravesando un momento muy particular. Venimos de un esquema de regulación muy fuerte y ahora pasamos a un escenario de desregulación casi total. Son dos extremos muy marcados y esos cambios generan desafíos enormes.

El problema principal es la falta de estabilidad. Nunca tenemos un marco completamente claro o previsible. Esa inestabilidad termina siendo uno de los factores que más perjudican al país en términos de desarrollo económico. Sin seguridad jurídica y reglas estables es muy difícil planificar a largo plazo.

En tu caso trabajás mucho con la industria petrolera. ¿Cómo impactan los cambios en este sector?

La industria petrolera tiene una dinámica bastante particular dentro del comercio exterior. Muchas veces funciona de manera distinta a lo que sucede con otros sectores productivos.

Las regulaciones o desregulaciones del comercio exterior afectan al país en general. Esas decisiones pueden favorecer o perjudicar a la industria local dependiendo del nivel de apertura de las importaciones.

Pero el sector petrolero está muy condicionado por otro factor clave: el precio internacional del barril de petróleo. Eso es lo que define en gran medida si hay inversiones o no dentro del país.

Argentina tiene una industria petrolera muy importante, especialmente con desarrollos como Vaca Muerta. Sin embargo, la actividad depende mucho del valor del barril a nivel internacional. Ese precio está influenciado por cuestiones globales como conflictos internacionales, tensiones geopolíticas o cambios en la demanda energética.

Por eso a veces sucede algo curioso: mientras otros sectores del comercio exterior pueden estar más tranquilos, la industria petrolera puede tener mucha actividad. O al revés, cuando el precio del petróleo baja, las empresas frenan inversiones y eso impacta directamente en el movimiento de importaciones.

¿Qué importancia tiene especializarse?

Te da un diferencial muy importante. En mi caso me dedico principalmente a operaciones vinculadas con equipamiento petrolero, especialmente a la importación de maquinaria que se utiliza para prestar servicios en el sector. Son máquinas muy específicas, con diseños tecnológicos muy especializados y que en la mayoría de los casos no tienen fabricación local.

Cuando uno trabaja durante muchos años en un mismo rubro empieza a conocer los productos, las tecnologías y las características de cada equipo. Eso facilita mucho el trabajo.

Es similar a lo que sucede en otras industrias. Por ejemplo, si alguien se especializa en productos textiles tiene que conocer los tipos de hilos, telas y materiales. Para quien no trabaja en ese sector puede resultar muy complejo.

En la industria petrolera ocurre algo parecido. Los equipos se clasifican según la función que cumplen, y esa clasificación es clave porque de ella depende el derecho de importación que se aplica. Por eso la experiencia dentro de un sector específico resulta tan valiosa.

Para alguien que no conoce esta industria, ¿qué tipo de equipamiento se importa?

La mayoría de las máquinas que llegan al país están vinculadas con la exploración del terreno y la extracción del petróleo. Son equipos muy complejos que permiten perforar el suelo, analizar la composición del terreno y luego extraer el crudo.

Dentro de ese universo hay distintos tipos de maquinaria. Por ejemplo, están los taladros que se utilizan para perforar el terreno. También existen equipos de fractura que se usan para abrir la roca y facilitar la extracción.

Además hay sistemas de bombeo, equipos de medición y muchas herramientas especializadas que permiten analizar las características del suelo. Es un proceso muy técnico que requiere una gran cantidad de instrumentos.

Muchos de esos equipos son muy grandes y llegan montados sobre camiones o trailers. Históricamente se fabricaban principalmente en Estados Unidos o Canadá, aunque hoy China también produce maquinaria para este sector.

En algunos proyectos también se utilizan equipos offshore, que trabajan mar adentro. En esos casos las operaciones requieren una tecnología aún más sofisticada, especialmente por el cuidado ambiental que debe tenerse durante la perforación.

Una falla en ese tipo de trabajos puede generar derrames muy graves. Por eso las empresas que desarrollan esas operaciones suelen trabajar con protocolos ambientales muy estrictos.

Para Gladis, "el sector petrolero
Para Gladis, "el sector petrolero está muy condicionado por el precio internacional del barril de petróleo. Eso es lo que define en gran medida si hay inversiones o no dentro del país" (Foto: Shutterstock)

¿Qué expectativas tenés para el sector?

Mi expectativa personal es que se pueda encontrar un punto de equilibrio. La apertura total puede afectar a la industria local, especialmente a sectores que todavía están en desarrollo.

Lo ideal sería que podamos convivir de manera más equilibrada. Que se puedan importar aquellos productos que no se fabrican en el país, pero que al mismo tiempo la industria local tenga la posibilidad de competir.

No hablo solo desde el punto de vista del comercio exterior, sino pensando en el país en general. Lo importante sería lograr una estabilidad que permita crecer de manera sostenida.

Tengo más de 30 años de experiencia en el sector y nunca pude ver una etapa de estabilidad prolongada. Siempre estamos esperando el próximo cambio de reglas. Ojalá en algún momento podamos construir un marco más previsible para que todos los sectores puedan desarrollarse.