Autopartes y comercio exterior: la presión del tiempo en una industria que depende de la logística

Melanie Segura, responsable de comercio exterior en una empresa autopartista, analiza la importancia de coordinar logística, proveedores y terminales

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Melanie Segura es responsable de
Melanie Segura es responsable de comercio exterior en una empresa autopartista (Foto: Movant Connection)

Al referirse a la dinámica del sector, Melanie comenta que “en la industria automotriz cada componente forma parte de un sistema mucho más grande”. En esta entrevista, comparte su mirada sobre el funcionamiento del comercio exterior, la presión operativa que implica trabajar para terminales automotrices y los desafíos logísticos de una cadena productiva donde cada pieza debe llegar exactamente en el momento indicado.

¿Cómo funciona la dinámica del comercio exterior dentro de esta industria?

En el sector autopartista el comercio exterior tiene una dinámica muy estructurada. En muchos casos se trabaja con cronogramas de abastecimiento que están definidos por las terminales.

Muchas veces las propias terminales designan los proveedores. Te dicen directamente qué proveedor utilizar para determinado producto y cuál para otro componente. Eso hace que el esquema de importaciones esté muy organizado y que haya abastecimientos constantes.

Las importaciones se realizan prácticamente todos los días y se utilizan distintos modos de transporte: terrestre, marítimo y, en casos de emergencia, también aéreo. Todo depende del país de origen o de la urgencia que tenga la producción.

La clave es mantener el flujo constante de piezas para que la línea de producción no se detenga.

¿Notás alguna diferencia en importaciones respecto al año pasado?

Sí, hubo algunos cambios. Por ejemplo, se quitó el impuesto PAIS, lo cual representó un alivio importante en términos de costos para importar. Ese tributo tenía un peso considerable. Sacarlo ayudó a reducir parte del costo total de las operaciones.

De todas formas, todavía existen otros gravámenes que siguen siendo importantes al momento de calcular una importación. Por eso siempre hay que analizar muy bien todo.

¿Qué rol juega la logística dentro de este tipo de operaciones?

La logística es totalmente clave en este rubro. Desde los tiempos de tránsito hasta la coordinación con proveedores y agentes, todo impacta directamente en el resultado final.

Cuando se inicia una operación, lo primero que se analiza son los costos, porque es uno de los puntos que más le importa a la empresa. Pero también es fundamental evaluar los plazos de traslado. Puede suceder que se ofrezca una tarifa más baja, pero con un viaje marítimo mucho más largo, y eso termina afectando el cronograma de abastecimiento.

Por eso toda la planificación del transporte y la coordinación con los distintos actores tiene que estar alineada con las necesidades de la empresa. En la industria automotriz los cronogramas son muy estrictos y cada pieza debe llegar exactamente cuando se necesita.

Si esa planificación no está bien resuelta, se pueden generar inconvenientes en toda la cadena productiva.

¿Qué particularidades tiene trabajar en comercio exterior dentro del sector autopartista?

Creo que una de las mayores particularidades es la presión permanente por cumplir con los plazos. Cuando trabajás para terminales automotrices tenés fechas muy marcadas. Hay que presentar reportes constantes sobre cuándo llega cada embarque y cuándo estarán disponibles los componentes.

Todas las semanas se informan las fechas estimadas de llegada de cada producto. Y si aparece algún retraso, muchas veces hay que reaccionar rápido, cambiando el modo de transporte o reorganizando la operación para cumplir con lo comprometido.

El factor tiempo es determinante. En la industria automotriz cada componente forma parte de un sistema mucho más grande. Para ensamblar un vehículo tienen que estar disponibles múltiples piezas: apoyacabezas, partes interiores, componentes estructurales y muchos otros elementos que producen distintas empresas. Cada autoparte puede parecer pequeña dentro del conjunto, pero si falta una sola, la producción se detiene.

Para Melanie, "en el sector
Para Melanie, "en el sector autopartista el comercio exterior tiene una dinámica muy estructurada. En muchos casos se trabaja con cronogramas de abastecimiento que están definidos por las terminales" (Foto: Shutterstock)

¿Qué te atrae personalmente de trabajar en este sector?

Creo que lo que más me atrae es el desafío. La industria automotriz nacional tiene que seguir existiendo y todavía tiene potencial para crecer. Tenemos capacidad industrial, maquinaria y recursos humanos para expandirnos mucho más. Argentina tiene mucho campo para desarrollarse dentro de esta actividad.

A veces se avanza en algunos aspectos y se retrocede en otros, especialmente cuando aparecen cambios impositivos o regulatorios. Pero aun así creo que existe la posibilidad de que la industria vuelva a ganar competitividad frente al mercado internacional.

¿Qué discusiones debería dar el sector autopartista en materia de comercio exterior?

Creo que uno de los temas más importantes es entender el costo total de una operación internacional. Muchas veces se mira solamente el valor del flete, los gastos marítimos o los honorarios del despachante. Pero en realidad intervienen muchas otras cosas.

Hay que considerar los distintos gravámenes, los gastos operativos, las estimaciones de cada etapa del proceso y también los tiempos que puede tomar cada instancia. Tener esa visión completa permite planificar mejor y evitar problemas en los programas de abastecimiento.

¿Qué rol cumple la coordinación con los demás actores de la cadena?

Sí, ese es otro desafío importante. En una operación internacional participan muchos actores: transporte internacional, despachantes de aduana, agentes en origen, intermediarios, transportistas y otros sectores.

Muchas veces la información queda muy fragmentada entre distintas áreas. Por eso creo que sería muy positivo poder centralizar y trabajar de manera más integrada. Al final todos forman parte del mismo proceso y el objetivo es uno solo: que la mercadería llegue correctamente y en el momento indicado.