No es la falta de calcio: el verdadero nutriente del que carecen las mujeres y que causa la aparición de osteoporosis

La absorción adecuada de minerales esenciales depende en gran parte de este nutriente, que muchas veces pasa inadvertido en la rutina diaria

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El cansancio y pequeñas molestias suelen ocultar una carencia silenciosa que podría afectar la fortaleza ósea a largo plazo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La osteoporosis es una de las principales causas de fracturas y problemas de movilidad en mujeres y adultos mayores en el mundo.

Y aunque el calcio suele ocupar el primer lugar en las recomendaciones para fortalecer los huesos, la vitamina D cumple un papel igual de relevante; sin embargo, muchas veces pasa desapercibida.

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Esta vitamina es indispensable para que el organismo absorba y utilice el calcio de forma adecuada, lo que permite mantener huesos fuertes y reducir el riesgo de fracturas.

Entender cómo actúa la vitamina D y por qué es clave en la prevención de la osteoporosis puede marcar la diferencia en la salud ósea a largo plazo.

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Vista lateral de una mujer con camisa gris, a punto de tomar una cápsula amarilla de vitamina D en una cocina. Un vaso de agua está sobre la mesa.
La osteoporosis es la causa principal de fracturas y pérdida de movilidad en mujeres y adultos mayores de México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué la vitamina D es tan importante como el calcio para prevenir la osteoporosis

La vitamina D es fundamental para la prevención de la osteoporosis porque permite que el cuerpo absorba y utilice el calcio de manera eficiente, según señala información del Instituto Nacional de Geriatría.

Sin suficiente vitamina D, el organismo no puede captar el calcio que se consume a través de los alimentos o suplementos, lo que reduce la formación y mantenimiento de huesos fuertes.

El calcio es el mineral principal que da solidez a los huesos, pero, para que llegue realmente a los tejidos óseos, el cuerpo necesita vitamina D.

Esta vitamina ayuda a regular los niveles de calcio en la sangre y favorece su depósito en los huesos. Si hay deficiencia de vitamina D, el calcio se elimina más fácilmente y los huesos se debilitan, aumentando el riesgo de fracturas y osteoporosis.

En México, la exposición limitada al sol, malos hábitos alimenticios o ciertos problemas de salud pueden reducir los niveles de vitamina D, sobre todo en adultos mayores y mujeres después de la menopausia.

Por eso, especialistas recomiendan asegurar tanto un consumo adecuado de calcio como una buena cantidad de vitamina D a través de la dieta, suplementos o exposición solar controlada.

En resumen, el calcio y la vitamina D trabajan juntos: el calcio fortalece los huesos y la vitamina D permite que el cuerpo lo aproveche. Sin vitamina D suficiente, la prevención de la osteoporosis se encuentra incompleta.

Especialista en medicina evaluando la densidad ósea en paciente para prevenir fracturas - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Sin suficiente vitamina D, el calcio de la dieta no se aprovecha y se pierde, lo que debilita los huesos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Muchas mujeres padecen deficiencias de vitamina D sin saberlo

A pesar de su importancia, muchas mujeres padecen deficiencia de vitamina D debido a que los síntomas suelen ser leves, poco específicos o se confunden con otras condiciones.

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Salud Pública en México, la falta de vitamina D puede manifestarse como cansancio, debilidad muscular, dolor en huesos o articulaciones, caída de cabello o cambios de ánimo, síntomas que a menudo no se relacionan directamente con una deficiencia nutricional.

Además, existen otros factores que explican por qué las mujeres son más propensas a tener bajos niveles de vitamina D, entre los que destacan los siguiente:

  • Exposición limitada al sol: La piel produce vitamina D cuando recibe luz solar directa, pero muchas mujeres pasan gran parte del día en interiores por trabajo, estudios o cuidado del hogar. Además, el uso de bloqueador solar, ropa que cubre la mayor parte del cuerpo o vivir en zonas urbanas con alta contaminación reduce la producción de esta vitamina.
  • Cambios hormonales: Embarazo, lactancia y menopausia alteran el metabolismo de la vitamina D y pueden aumentar las necesidades del cuerpo.
  • Dieta baja en vitamina D: Pocos alimentos contienen vitamina D de manera natural. Si la dieta no incluye pescados grasos, huevo, productos fortificados o suplementos, es más fácil presentar deficiencia.
  • Factores de riesgo adicionales: Piel oscura, sobrepeso, enfermedades gastrointestinales o renales y algunos medicamentos también dificultan la absorción o el metabolismo de la vitamina D.
Una persona adulta con expresión de preocupación se toca el oído izquierdo y sostiene un frasco de vitaminas; un símbolo de vitamina D brilla junto a su oreja.
Las mujeres presentan más riesgo de deficiencia de vitamina D por exposición solar limitada, cambios hormonales y dietas restrictivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La deficiencia suele detectarse hasta que se presentan problemas óseos o con análisis de laboratorio específicos.

Por eso, se recomienda vigilar la alimentación, privilegiar la exposición solar controlada y consultar con un médico para evaluar la necesidad de suplementos, sobre todo en mujeres adultas y mayores.

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