Dan 33 años de prisión para el hombre que asesinó a su pareja en Aguascalientes: la Fiscalía tardó 14 años en atraparlo

El imputado huyó del estado durante años, pero agentes de la Policía de Investigación Criminal lo detuvieron en abril de 2024

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Pintura en acuarela de un hombre de espaldas en un bar oscuro. Hay taburetes dispersos, uno caído, y un vaso roto en el suelo. La luz entra por un arco al fondo.
Una ilustración en acuarela muestra a un hombre de espaldas en un bar desolado, reflejando el contexto de la condena de 33 años por feminicidio en Aguascalientes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

José Eduardo “N” recibió una condena de 33 años y nueve meses de prisión por el homicidio doloso calificado de una mujer con la que mantenía una relación de confianza. La sentencia, obtenida por la Fiscalía General del Estado de Aguascalientes, cerró un caso que se remonta a septiembre de 2010.

El último rastro de la víctima

El 24 de septiembre de 2010, la joven le comunicó a sus padres que saldría a un centro nocturno con José Eduardo “N”. Esa noche fue la última vez que su familia tuvo contacto con ella.

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Ante su ausencia, los familiares iniciaron su búsqueda y luego dieron aviso a las autoridades. La Fiscalía abrió de inmediato las acciones de investigación correspondientes.

Durante las primeras indagatorias, el entonces señalado afirmó por teléfono que ambos habían estado en un bar y que la víctima se había retirado sola en un taxi. Las diligencias ministeriales y periciales posteriores desmintieron esa versión.

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Una calle urbana de Irapuato, Guanajuato, de noche, acordonada con cinta amarilla de policía. Patrullas con luces rojas y azules y conos naranjas son visibles.
Una calle de un barrio popular en Irapuato, Guanajuato, está acordonada con cinta policial y conos naranjas, mientras patrullas iluminan la escena con sus luces intermitentes en la oscuridad de la noche. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El hallazgo en Jesús María

El 12 de octubre de 2010, el cuerpo de la joven apareció sin vida en un predio rústico sobre un camino de terracería que conduce a la comunidad de La Tomatina, cerca de la subestación eléctrica Los Arquitos, en el municipio de Jesús María. Los restos se encontraban en avanzado estado de descomposición.

Especialistas de distintas áreas forenses intervinieron en el lugar para llevar a cabo los trabajos científicos y periciales necesarios. Sus análisis técnicos y dictámenes especializados resultaron determinantes para esclarecer los hechos.

A partir del hallazgo, agentes del Ministerio Público, elementos de la Policía de Investigación Criminal y personal pericial desarrollaron múltiples líneas de investigación. Ese trabajo permitió reunir pruebas contundentes sobre la responsabilidad del imputado.

El proceso enfrentó un obstáculo mayor: José Eduardo “N” dejó de radicar en Aguascalientes durante varios años. Las autoridades mantuvieron un seguimiento constante hasta dar con su paradero.

Dos policías de espaldas observan una calle oscura de la Ciudad de México, acordonada con cinta amarilla, con una patrulla policial y sus luces encendidas.
Dos policías de la Ciudad de México observan una escena del crimen acordonada con cinta amarilla, con una patrulla y sus luces encendidas iluminando la calle de un barrio popular por la noche. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La detención, 14 años después

El trabajo jurídico del agente del Ministerio Público adscrito al Sistema Tradicional permitió obtener la orden de aprehensión. El 2 de abril de 2024, agentes de la Policía de Investigación Criminal localizaron al imputado en el fraccionamiento Benito Palomino Dena, en la ciudad de Aguascalientes, y lo trasladaron a sus instalaciones.

Durante el proceso penal, el equipo de litigación del sistema tradicional defendió la solidez de la investigación ante diversos recursos legales interpuestos por la defensa. La superación de distintos amparos allanó el camino hacia la sentencia condenatoria definitiva.

La condena y el mensaje institucional

El tribunal impuso a José Eduardo “N” 33 años y 9 meses de prisión como responsable del delito de homicidio doloso calificado. La resolución puso fin a más de 14 años de proceso judicial en un caso que involucró a múltiples áreas de la Fiscalía.

La Fiscalía General del Estado reafirmó con esta sentencia que el trabajo de procuración de justicia se sostiene sin importar el tiempo transcurrido. La institución señaló que su objetivo es combatir la impunidad y garantizar que quienes cometan un delito enfrenten las consecuencias legales de sus actos.

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