Cuánta agua hay que tomar al día para enfrentar la ola de calor 2026

Ante las altas temperaturas, aumentar la ingesta de agua ayuda a prevenir la deshidratación y golpes de calor

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Primer plano de una persona joven sudando, bebiendo agua de una botella de plástico transparente con tapa azul, con gotas de agua cayendo.
Cuánta agua hay que tomar al día para enfrentar la ola de calor 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las previsiones meteorológicas para los próximos días en México apuntan a una ola de calor capaz de alterar la vida cotidiana y la salud.

Estas condiciones climáticas obligan a replantear los hábitos de hidratación, en especial para quienes residen o laboran bajo la exposición directa al sol y temperaturas elevadas.

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Los organismos de salud han establecido pautas específicas para el consumo de líquidos durante las olas de calor, con el objetivo de evitar complicaciones graves como la deshidratación, el agotamiento por calor y el golpe de calor.

La toma oportuna de decisiones y la adopción de medidas preventivas son factores determinantes para reducir riesgos y salvar vidas.

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Requerimientos de hidratación en condiciones habituales

La Mayo Clinic y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) coinciden en que los requerimientos de agua varían según el sexo, la edad, la actividad física y el entorno ambiental.

Los adultos deben procurar una ingesta de aproximadamente 3.7 litros diarios para los hombres y 2.7 litros para las mujeres, sumando el agua proveniente de bebidas y alimentos.

La recomendación tradicional de “ocho vasos al día” no resulta suficiente para todos los casos, pues la hidratación óptima depende de variables individuales y ambientales.

Es importante recordar que, de acuerdo con la Mayo Clinic, cerca del 20 % de la hidratación diaria puede provenir de alimentos como frutas y verduras ricas en agua.

Sandía, melón, pepino, jitomate y espinaca figuran entre los alimentos recomendados para complementar la hidratación en temporadas cálidas.

Primer plano de una mujer bebiendo agua helada de un vaso. El vaso tiene condensación y la piel y el cabello de la mujer están húmedos.
Las necesidades diarias de agua dependen del sexo, la edad, el nivel de actividad física y las condiciones del entorno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cambios en la hidratación durante olas de calor

Cuando la temperatura rebasa los 40 °C, las necesidades de hidratación aumentan considerablemente.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud recomiendan consumir entre 2 y 3 litros de agua simple al día en condiciones normales, pero advierten que esta cifra debe incrementarse bajo exposición prolongada al calor intenso.

Para quienes realizan actividades al aire libre o están expuestos a temperaturas elevadas, el NIH y la agencia de salud ocupacional NIOSH establecen una pauta clara: beber una taza de agua (aproximadamente 240 ml) cada 15 a 20 minutos.

Este ritmo equivale a entre 0.75 y 1 litro de agua por hora. Es fundamental no esperar a sentir sed, ya que la sensación suele ser un signo tardío de deshidratación.

En resumen, la exposición a una ola de calor puede exigir que la cantidad de agua ingerida se duplique o incluso triplique respecto a lo habitual.

Para minimizar el riesgo de deshidratación, es fundamental mantener una hidratación constante y preventiva, sin esperar a sentir sed para comenzar a beber.

Límites y riesgos de sobrehidratación

Tanto el NIH como la Mayo Clinic advierten que el exceso de agua puede ser peligroso. El límite seguro se sitúa en 1.5 litros por hora.

Superar esta cantidad compromete la capacidad de los riñones para eliminar el exceso de líquido y puede provocar hiponatremia, una alteración peligrosa del equilibrio de sodio en el cuerpo.

Los síntomas de esta condición incluyen dolor de cabeza, confusión, náuseas, convulsiones y, en casos graves, coma.

Por ello, las directrices oficiales recalcan la importancia de distribuir la ingesta de agua a lo largo del día y evitar episodios de consumo masivo en periodos breves.

Infografía sobre hidratación segura en olas de calor, con un paisaje agrietado, un sol intenso y un hombre dentro de una gota de agua, mostrando pautas y límites.
Este gráfico explica las pautas de hidratación segura durante olas de calor, destacando las cantidades de agua necesarias y los límites para evitar la deshidratación y la sobrehidratación, así como qué bebidas son recomendables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué beber y qué evitar

El IMSS y la Secretaría de Salud insisten en que el agua simple debe ser la base de la hidratación durante las olas de calor.

Las bebidas azucaradas, alcohólicas o con cafeína no solo no sustituyen el agua, sino que pueden agravar la deshidratación.

El alcohol y la cafeína aumentan la diuresis y el riesgo de pérdida de líquidos, mientras que los refrescos y jugos industrializados requieren agua adicional para su metabolismo.

Respecto a los sueros comerciales y bebidas deportivas, las autoridades mexicanas y el NIH recomiendan restringir su uso a situaciones de actividad física intensa o pérdidas electrolíticas documentadas. Para la población general, estos productos pueden inducir desequilibrios si se consumen en exceso.

Poblaciones en mayor riesgo

Las recomendaciones oficiales subrayan la necesidad de protocolos especiales para niños menores de cinco años, adultos mayores, mujeres embarazadas y trabajadores al aire libre.

Los niños y adultos mayores pueden no sentir sed aún en estados avanzados de deshidratación. Los trabajadores expuestos al sol deben aplicar la regla de la taza cada 15-20 minutos y los periodos regulares de descanso a la sombra.

El IMSS alerta sobre el peligro de dejar a menores o personas vulnerables en vehículos cerrados, ya que la temperatura interna puede alcanzar niveles letales en pocos minutos.

Estrategias prácticas para prevenir afectaciones por el calor

La prevención abarca desde evitar la exposición directa al sol en las horas más calurosas del día hasta el uso de ropa ligera, sombreros de ala ancha y protector solar.

El IMSS y la Mayo Clinic sugieren llevar siempre una botella de agua, aprovechar alimentos ricos en agua y recurrir a recordatorios tecnológicos para garantizar la ingesta adecuada.

En caso de síntomas de deshidratación —boca seca, fatiga o disminución en la frecuencia urinaria— debe aumentarse el consumo de agua y, si aparecen vómitos o diarrea, considerar el uso de VSO bajo indicación médica.

Mantener una hidratación constante, elegir únicamente bebidas adecuadas y respetar los límites recomendados de consumo son medidas esenciales para resguardar la salud ante los riesgos que implica el calor extremo.

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