Cáncer de colon en México: quiénes corren mayor riesgo y cómo prevenirlo

La combinación de malos hábitos, falta de prevención y desconocimiento sobre síntomas tempranos impulsa el aumento de casos de cáncer de colon en el país, generando preocupación entre especialistas y autoridades sanitarias

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Ilustración 3D de colon y recto dentro de un torso transparente. Los órganos son rojizos, con zonas moradas y puntos blancos indicando anomalías.
El cáncer de colon es una de las principales causas de mortalidad en México y su detección temprana resulta clave para mejorar el pronóstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En México, el cáncer de colon constituye la principal causa de muerte por tumores malignos, lo que subraya su gravedad como problema de salud pública.

Según la Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la tasa de incidencia y mortalidad por este tipo de cáncer mantiene una tendencia ascendente, agravada por factores de riesgo en la población adulta y la falta de prevención efectiva.

En 2022, se diagnosticaron en México 16.082 casos nuevos de cáncer colorrectal y se registraron 8.283 muertes asociadas, de acuerdo con la Secretaría de Salud.

Estas cifras reflejan el grave impacto nacional de la enfermedad y se inscriben en una tendencia internacional, con casi 1.93 millones de casos y más de 900.000 fallecimientos a escala global, según la Organización Mundial de la Salud.

Esta magnitud convierte al cáncer colorrectal en una prioridad para los sistemas de salud de todo el mundo.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de padecer cáncer de colon en México?

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Una dieta equilibrada y la actividad física pueden contribuir a disminuir el riesgo de cáncer de colon en adultos. (Getty)

El IMSS señala que el grupo más vulnerable corresponde a adultos mayores de cuarenta y cinco años que tienen antecedentes familiares de este tipo de cáncer, padecen enfermedades inflamatorias del intestino o presentan síndromes hereditarios.

Además, mantienen hábitos poco saludables como sedentarismo, dieta rica en carnes rojas o grasas, bajo consumo de fibra, tabaquismo y obesidad.

Factores de riesgo

La Secretaría de Salud atribuye el setenta por ciento de los casos a factores espontáneos, un veinte por ciento a antecedentes familiares, y un diez por ciento a síndromes hereditarios, como los polipósicos y de Lynch.

Se establecen dos categorías de factores de riesgo: los modificables —como dieta alta en grasas y carnes rojas, obesidad, falta de ejercicio, tabaquismo y consumo de alcohol— y los no modificables, en los que destacan la edad, la predisposición genética y las enfermedades inflamatorias crónicas del intestino.

El conocimiento limitado y el escaso acceso a programas de tamizaje favorecen el aumento de casos, advierte la Secretaría de Salud.

Asimismo, los especialistas resaltan que, aunque la genética desempeña un papel importante, los hábitos diarios tienen un impacto determinante en la aparición del cáncer colorrectal.

Señales de alerta

Dolor de tripa (Adobe Stock).
La atención oportuna ante estos signos puede mejorar el pronóstico. (Adobe Stock).

Los síntomas iniciales pueden ser sutiles o estar ausentes, lo que dificulta el diagnóstico oportuno.

Según el IMSS y el Centro Médico ABC, las señales de alerta abarcan alteraciones en los hábitos de evacuación, diarrea, estreñimiento, sangre en las heces, dolor abdominal persistente, cansancio y pérdida de peso sin causa aparente.

La presencia de estos síntomas suele indicar una etapa avanzada de la enfermedad, por lo que la detección regular con pruebas como la inmunoquímica fecal resulta crucial.

Cómo prevenir el cáncer de colon y detectarlo a tiempo

Modificar el estilo de vida puede disminuir de manera significativa la incidencia del cáncer colorrectal.

Instituciones de salud nacionales recomiendan limitar la ingesta de carnes rojas y embutidos, incluir vegetales y fibra en la dieta, realizar ejercicio físico frecuente, mantener un peso saludable y evitar por completo el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.

La prevención secundaria es clave. A partir de los cuarenta y cinco años, la prueba inmunoquímica fecal anual se posiciona como uno de los recursos principales de tamizaje, disponible en diferentes instituciones de salud mexicanas.

Si el resultado es positivo, la siguiente indicación es practicar una colonoscopía, que permite detectar y extraer pólipos antes de que se transformen en tumores malignos.

Pronóstico y oportunidad de tratamiento en el cáncer de colon

Una paciente recibiendo quimioterapia (Freepik)
El tratamiento del cáncer de colon puede incluir cirugía, quimioterapia y radioterapia. (Freepik)

El diagnóstico temprano del cáncer de colon mejora de manera considerable el pronóstico. De acuerdo con la Secretaría de Salud, las personas tratadas en fases iniciales logran tasas de sobrevida cercanas al 90%, mientras que los pacientes diagnosticados en etapas intermedias presentan probabilidades de supervivencia que varían entre el cuarenta y el setenta por ciento.

Sin embargo, la mayoría de los pacientes no detecta síntomas en los primeros estadios, lo que conduce a diagnósticos tardíos y a una menor expectativa de vida.

Los especialistas insisten en la importancia de acudir al médico ante síntomas sospechosos, como sangre visible en las heces o alteraciones persistentes en el hábito intestinal. El tratamiento se basa en cirugía, quimioterapia y radioterapia, según la etapa del cáncer y la condición general del paciente.

Pese a los avances en diagnóstico y terapias, muchos casos se identifican en fases avanzadas, lo que disminuye notablemente las posibilidades de recuperación.

Mantenerse informado y acudir a controles periódicos de tamizaje son acciones fundamentales para mejorar la supervivencia frente al cáncer de colon.