Mitos y realidades en torno al hígado graso, la “epidemia silenciosa” que afecta millones de adultos en México

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de la Salud y asociaciones privadas, la prevalencia de la enfermedad por hígado graso no alcohólico (EHGNA) en la población adulta se estimaba entre un 49% y 50%

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Cuál es la vitamina más eficaz para tratar de revertir los dolorosos síntomas del hígado graso
(Foto: Infobae México/ Jesús Aviles)
Cuál es la vitamina más eficaz para tratar de revertir los dolorosos síntomas del hígado graso (Foto: Infobae México/ Jesús Aviles)

Detrás del creciente interés en torno a la prevalencia del hígado graso prolifera información imprecisa o errónea en torno a este padecimiento.

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de la Salud y asociaciones privadas, en los últimos cuatro años la incidencia de la enfermedad por hígado graso no alcohólico (EHGNA) en la población adulta oscilaba entre un 49% y 50%. Un reporte del IMSS de junio de 2025 catalogaba a la enfermedad como un padecimiento silencioso de alto riesgo.

¿Qué es el hígado graso?

El hígado graso no alcohólico ocurre cuando se acumula grasa en el hígado de personas que no consumen alcohol en exceso. Se le conoce como “epidemia silenciosa” porque, en etapas iniciales, no presenta síntomas claros. Muchas personas reciben el diagnóstico de forma incidental durante estudios de rutina, cuando el daño ya avanzó.

En México, el interés no es casual. La combinación de predisposición genética, alta prevalencia de obesidad y diabetes tipo 2, así como cambios en la dieta tradicional, colocan al país entre los más afectados.

Persona mostrando síntomas como fatiga y dolor en la zona abdominal, enfocado en impacto del hígado graso - (Imagen Ilustrativa Infobae).
La mitad de la población adulta en México padece hígado graso. - (Imagen Ilustrativa Infobae).

Mitos y realidades sobre el hígado graso

Uno de los mayores problemas alrededor de esta enfermedad es la desinformación. Estos son algunos de los mitos más comunes y lo que dice la ciencia:

  • Mito: “Tomar jugo de limón en ayunas quema la grasa del hígado”. Realidad: No existe evidencia de que el limón o cualquier jugo desintoxique el hígado. La pérdida de peso gradual y sostenida es lo que reduce la grasa hepática.
A pesar de sus beneficios, tomar agua con jugo de limón y sal no es para todos.
A pesar de sus beneficios, tomar agua con jugo de limón y sal no es para todos. (Infobae México)
  • Mito: “Solo las personas con obesidad tienen hígado graso”. Realidad: Existe hígado graso en personas delgadas, sobre todo en quienes consumen muchos azúcares refinados y tienen baja masa muscular.
(Imagen Ilustrativa Infobae)
Personas delgada también puedes desarrollar hígado graso. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Mito: “Hay que eliminar todas las grasas”. Realidad: El hígado necesita grasas saludables para funcionar. Lo que debe evitarse es el exceso de azúcar y las grasas trans.
  • Mito: “Los suplementos detox ayudan a regenerar el hígado”. Realidad: Muchos productos pueden ser hepatotóxicos. No son necesarios y, en algunos casos, empeoran el daño.

Alimentos que ayudan y alimentos que empeoran el hígado graso

La clave no es “limpiar” el hígado, sino reducir inflamación y acumulación de triglicéridos.

Lo que favorece la recuperación

  • Fibra y granos integrales: avena, quinoa y arroz integral.
  • Grasas saludables (omega-3): salmón, sardina, chía, linaza y aguacate.
  • Café negro: sin azúcar ni crema; estudios lo asocian con menor riesgo de fibrosis.
  • Verduras verdes: brócoli, espinaca y coles de Bruselas.
  • Leguminosas: frijoles, lentejas y garbanzos.

Lo que lo agrava

  • Fructosa añadida: refrescos, jugos procesados y jarabes.
  • Carbohidratos refinados: pan blanco, repostería y pasta refinada.
  • Grasas saturadas y trans: embutidos y frituras.
  • Alcohol: añade estrés metabólico, incluso en el hígado graso no alcohólico.
Corte anatómico de hígado con acumulación de grasa e inflamación, junto a carnes, quesos y huevos sobre una mesa.
Ilustración de hígado dañado junto a alimentos característicos de la dieta cetogénica sobre fondo gris. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿El hígado se regenera? La verdad detrás del mito

Es cierto que el hígado tiene una capacidad notable de regeneración, pero no gracias a jugos o infusiones. La regeneración ocurre cuando disminuye la agresión: menos grasa, menos inflamación y mejor control metabólico.

No existe evidencia médica de que tés o jugos regeneren tejido hepático. De hecho, el uso indiscriminado de herbolaria puede causar hepatotoxicidad. Lo que realmente ayuda es un déficit calórico moderado, control de la insulina y una dieta equilibrada rica en omega-3 y vitamina E.

La medida más efectiva para revertir el hígado graso es perder entre 7% y 10% del peso corporal mediante alimentación tipo mediterránea y ejercicio aeróbico y de resistencia. En una “epidemia silenciosa”, la información basada en evidencia sigue siendo la mejor herramienta de prevención.