Mañanitas a la Virgen: ¿Cómo se originó esta tradición guadalupana?

Año con año, artistas mexicanos y peregrinos entonan un canto especial a la Virgen de Guadalupe desde la Basílica del Tepeyac

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La tradición de cantarle a
La tradición de cantarle a la Virgen de Guadalupe desde la Basílica del Tepeyac. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

La tradición de cantar Las Mañanitas a la Virgen de Guadalupe en la madrugada del 12 de diciembre se ha consolidado como uno de los rituales más emblemáticos de la fe católica en México, reuniendo a miles de fieles en la Basílica de Guadalupe y millones más a través de las transmisiones televisivas.

Este acto, que marca el inicio de las celebraciones guadalupanas, tiene su origen en la conmemoración del milagro atribuido a la Virgen en 1531, cuando, según la tradición, se apareció en el cerro del Tepeyac ante San Juan Diego, un hecho que transformó la religiosidad y la cultura del país.

La costumbre de entonar Las Mañanitas frente a la imagen de la Virgen no surgió de inmediato tras la aparición, sino que se instauró siglos después, en el contexto de la masificación de los medios de comunicación.

Según relató Carlos Salinas Saucedo en entrevista para Desde la Fe, la primera vez que se cantaron Las Mañanitas en la Basílica de Guadalupe fue en 1955, cuando el escritor Rafael Solana decidió romper el protocolo de la festividad y propuso que, a la medianoche, todo el pueblo mexicano le cantara a la Virgen.

Artistas acompañan a visitantes en
Artistas acompañan a visitantes en la entonación de Las Mañanitas a la Virgen de Guadalupe. FOTO: DANIEL AUGUSTO/ CUARTOSCURO.COM

“Esas fueron las primeras Mañanitas, improvisadas, a un costado del atrio de la recién inaugurada Plaza de las Américas”, dijo.

Para lograrlo, se movilizó a los peregrinos presentes en la explanada, quienes interpretaron la canción en un acto espontáneo que marcaría el inicio de una nueva tradición.

A partir de ese momento, la celebración adquirió un carácter más organizado. Ya en 1955, la interpretación de Las Mañanitas dejó de ser improvisada y contó con la participación de artistas reconocidos de la época, como Lola Beltrán y Amelia Mendoza, quienes se sumaron a la festividad en la Basílica de Guadalupe, ubicada en la Ciudad de México.

Con el paso de los años, la transmisión televisiva de este evento permitió que la devoción se extendiera a todo el país, convirtiendo la madrugada del 12 de diciembre en un momento de unidad nacional.

Esta tradición se ha conjugado con la legislación de los medios, a lo que se ha incluido la interpretación del Himno Nacional en las televisaras y emisoras de radio.

Las Mañanitas a la Virgen
Las Mañanitas a la Virgen se han convertido en una tradición muy arraigada en México. FOTO: ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO.COM

La música ha sido un elemento central en la celebración guadalupana. Además de Las Mañanitas, la canción “La Guadalupana” se ha convertido en un himno de la festividad. De acuerdo con Rafael Negrete, nieto de Jorge Negrete, citado por El Heraldo de México, fue el compositor Manuel Esperón quien creó este tema especialmente para que Negrete y Pedro Infante rindieran homenaje a la Virgen de Guadalupe.

En la actualidad, la lista de intérpretes que participan en la serenata a la Virgen de Guadalupe sigue creciendo. Para la celebración de 2025, se espera la presencia de artistas como Aída Cuevas, Daniela Romo, Alex Fernández y Lucero Mijares, todos acompañados por el Mariachi Gama Mil, quienes no solo interpretan las tradicionales Mañanitas, sino que acompañan a la Virgen de Guadalupe con transmisiones con canciones como “Señora señora”, “Virgen ranchera” y “Amor eterno”.

La transmisión televisiva de este evento permite que millones de personas en México y el extranjero se unan a la celebración, reafirmando la vigencia de una tradición que, desde su origen improvisado en 1955, se ha convertido en un símbolo de identidad y devoción para los fieles de la Virgen de Guadalupe.