
Un estudio publicado en la revista científica Scientific reports revela que los gatos pueden comprender ciertos aspectos del lenguaje humano.
Este hallazgo desafía la percepción común de que los felinos son criaturas distantes e independientes, mostrando que tienen una sensibilidad más avanzada hacia sus compañeros humanos de lo que se pensaba.
PUBLICIDAD
Los resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre la relación entre humanos y gatos, invitando a repensar cómo interactuamos y nos comunicamos con nuestras mascotas.
¿Los gatos comprenden igual que los perros?

El estudio titulado Formación rápida de asociaciones imagen-palabra en gatos explica que hay muy poca información sobre si los felinos pueden seguir instrucciones de los humanos a diferencia de los perros.
PUBLICIDAD
Los animales de compañía, especialmente aquellos que han vivido cerca de los humanos durante mucho tiempo, también pueden responder a señales lingüísticas humanas, de acuerdo con los investigadores.
Algunos perros, conocidos como “aprendices dotados de palabras”, han demostrado capacidades extraordinarias para comprender el lenguaje, llegando a aprender más de 200 asociaciones de palabras con objetos mediante entrenamiento intensivo con recompensas.
PUBLICIDAD
Estos perros pueden reconocer y buscar un objeto al escuchar su nombre, y algunos retienen esta asociación por al menos dos meses sin más refuerzo.
Los gatos han demostrado poder leer varias señales sociales humanas, como seguir gestos de señalización, distinguir estados de atención humana, referirse a un rostro humano ante situaciones nuevas, y diferenciar expresiones emocionales humanas.
PUBLICIDAD
A partir de esa premisa realizaron un experimento en el que se buscaba probar si los gatos pueden relacionar imágenes con palabras, una habilidad esencial para comprender y aprender nuevo vocabulario.
¿Realmente nos comprenden?

En este estudio, se utilizó una tarea de cambio para investigar si los gatos pueden formar rápidamente asociaciones entre imágenes y palabras.
PUBLICIDAD
Los participantes fueron un total de 31 gatos, distribuidos entre 20 machos y 11 hembras. De ellos, 23 (16 machos y 7 hembras) con una edad promedio de 3.45 años vivían en tres cafés para gatos, lugares donde los visitantes pueden interactuar y jugar con los felinos. Los otros ocho (4 machos y 4 hembras), con una edad promedio de 5.22 años, eran gatos domésticos
Para el estudio, se crearon estímulos auditivos usando voces grabadas de los dueños diciendo palabras sin sentido como “parumo” o “keraru”. Los dueños pronunciaron estas palabras de manera exagerada para reforzar las diferencias con la entonación.
PUBLICIDAD
Para los estímulos visuales, se usaron dos imágenes: una del “sol” y otra de “pegaso”, cada una de un color diferente y visible para los gatos. Las imágenes se animaban para captar la atención de los felinos.
Cada gato fue evaluado individualmente en un espacio familiar. El gato era sujetado suavemente frente a una laptop que controlaba los estímulos visuales y auditivos. Si el gato estaba menos activo, la laptop se colocaba enfrente del gato a una distancia de 30 cm.
PUBLICIDAD
Cada sesión de pruebas constaba de dos fases: una de habituación y otra de prueba. Durante la habituación, los gatos veían combinaciones de palabras e imágenes hasta que se acostumbraban. Una prueba consistía en reproducir una palabra cuatro veces mientras una imagen se expandía en la pantalla. La duración total de esta exposición fue de 9 segundos.
En la fase de prueba, se realizaron cuatro pruebas en las que, en la mitad de ellas, se cambiaba la combinación de palabra e imagen. Se registró el comportamiento de cada gato con tres cámaras para capturar diversos ángulos y medir el tiempo de atención a la pantalla.
PUBLICIDAD
La hipótesis era que, si los gatos formaban rápidamente una asociación entre el sonido y la imagen, detectarían el cambio y, por lo tanto, mirarían la pantalla por más tiempo. En el primer experimento, los gatos miraron por más tiempo el monitor cuando se cambió la combinación, como se esperaba. Sin embargo, en el segundo experimento, donde se usaron sonidos electrónicos en lugar de voces humanas, este efecto desapareció.
Estos resultados sugieren que los gatos forman rápidamente asociaciones entre imágenes y palabras después de una breve exposición, independientemente del tipo de sonido.
Curiosamente, los gatos lograron esta tarea con solo exposiciones de 9 segundos, mientras que los bebés humanos necesitan más tiempo para formar asociaciones similares.
El estudio también destaca cómo los gatos reconocen y asocian nombres de otros gatos en su entorno sin entrenamiento explícito, lo que podría indicar una ventaja para reconocer nombres y asociaciones en situaciones cotidianas.
“Recientemente, se ha observado una distinción notable en los estilos de comunicación entre gatos que interactúan con otros gatos y gatos que interactúan con humanos. Por ejemplo, los gatos emplean señales visuales como la mirada cuando se comunican con los humanos y exhiben un parpadeo lento como señal de familiaridad con los individuos”, menciona el estudio.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Por qué el lazo entre humanos y perros es tan fuerte, según una experta
Alexandra Horowitz, directora del Laboratorio de Cognición Canina en Barnard College, sostuvo en el Podcast de Oprah que ese sufrimiento es una respuesta normal ante el fin de un vínculo profundo, real y sostenido durante años de convivencia

Qué reveló un estudio sobre el tono de voz ideal para fortalecer el vínculo con un cachorro
Científicos recomiendan usar una entonación cálida y melodiosa para potenciar la conexión emocional, la atención y el bienestar de los perros y gatos

La presencia de perros en el hogar favorece el bienestar emocional y cardiovascular
La interacción cotidiana con mascotas ayuda a regular el estado de ánimo y fomenta la actividad física, lo que se traduce en mejores indicadores cardiovasculares y en una mayor empatía entre personas de diferentes edades

Adoptar un cachorro: cómo evitar decisiones impulsivas y construir un vínculo duradero
La información y la organización previa permiten superar los desafíos iniciales y minimizar el riesgo de abandono, según especialistas y estudios recientes

11 especies de perros salvajes: los depredadores que no nacieron para ser mascotas
Las complejas dinámicas sociales y la especialización en la caza distinguen a estos animales de los domésticos, que logran sobrevivir gracias a sus instintos y habilidades desarrolladas a lo largo de la evolución


