Gonzalo Echenique le muestra su tatuaje a Infobae (Nicolás Stulberg)
Gonzalo Echenique le muestra su tatuaje a Infobae (Nicolás Stulberg)

Nació en Rosario, una ciudad dividida entre Canallas y Leprosos. Él eligió el bando de los rojinegros, pero su vida se desarrolla en las piscinas de Europa. "A los 19 años me fui a España, gracias a un jugador que había sido campeón olímpico (Daniel Ballart) y fue a dar una clínica a Santa Fe. Hablé con él sobre mis intenciones de jugar allá y me llevó al club El Montjuic", le explicó a Infobae Gonzalo Echenique, un deportista que alienta a un país, pero defiende la bandera de otro.

Su historia se remonta al 2009, cuando tuvo la oportunidad de probar suerte en el Viejo Continente. "Me acuerdo que primero estuve tres meses con el visado de turista y después me hicieron un contrato de trabajo", detalló el argentino en el diálogo que mantuvo con Infobae en la Villa Olímpica.

Gonzalo Echenique en la entrevista con Infobae (Nicolás Stulberg)
Gonzalo Echenique en la entrevista con Infobae (Nicolás Stulberg)

En el conjunto catalán hizo una carrera que le permitió acceder a la elite del waterpolo. "Estuve 2 años, en Segunda y en Primera, hasta que llegamos a la División de Honor. Después pasé al Barceloneta, que es el mejor equipo de España", recordó el rosarino sin ocultar el orgullo de sus logros: "Conseguimos una Champions y varios títulos nacionales. Como salió todo tan bien, me contrató el Pro Recco de Italia, que es el mejor del mundo".

En la entidad genovesa todavía no pudo debutar, dado que estuvo a préstamo en el Primorje de Croacia, una experiencia que no le fue muy favorable. "Fue difícil. Me costó porque no entendía una mierda y no lo pasé muy bien en el nivel deportivo", reconoció el santafesino, quien a pesar de las adversidades logró integrarse a un grupo de amigos: "De alguna u otra forma te hacés entender para ir a comer o salir de joda. A pesar de que sea una cultura tan distinta, la vida social la tenés".

El rosarino con la indumentaria de la delegación de España (Nicolás Stulberg)
El rosarino con la indumentaria de la delegación de España (Nicolás Stulberg)

Sus rulos similares a los de David Bisbal y su pícara sonrisa, parecida a la del Ogro Fabbiani, son una marca registrada en Chalo, un fanático de Newell´s que se tatuó la espalda con el nombre de su gran amor. "A la Lepra la veo siempre, salvo el partido con Morón que me tocó jugar acá. Busco videos y me entero de lo que pasa porque uno sigue ligado a Rosario por la familia y los amigos. También leo los diarios por internet, me interesa saber la actualidad del país porque están mis seres queridos", advirtió Echenique.

Como lleva más de 7 años viviendo en el exterior, el desarraigo fue mermando con el tiempo. Sin embargo, el deportista mantiene una cautela a la hora de opinar sobre la actualidad del país. "En la política trato de no meterme. Sé que hubo una división muy grande con el cambio de gobierno y al ver eso me alejé más de ese tema. No me interesa discutir con nadie, porque llegamos a un punto en que hay mucha agresión por las redes sociales. No me gusta para nada que los argentinos sigamos igual, no mejoramos. Uno que tiene la suerte de vivir afuera, mira cómo es la gente y se da cuenta de que tenemos una civilización irrespetuosa. Seguimos con esa idea de pensar que somos los más listos por sacarle una ventaja al que está al lado".

El argentino festeja uno de sus goles en Río de Janeiro (Reuters)
El argentino festeja uno de sus goles en Río de Janeiro (Reuters)

Gonzalo Echenique es un profesional que intenta defender los colores españoles de la mejor manera, pero sus sentimientos todavía mantienen la bandera albiceleste. A pesar de que Rafael Nadal sea su abanderado, el santafesino reconoció que "prefería que gane Del Potro" cuando se enfrentaron en el dobles, y lo mismo ocurrirá cuando las selecciones de básquet midan sus fuerzas en el Arena de la Juventud: "Obvio que voy por Argentina, quiero que Luifa y Manu los dejen afuera. Voy con Argentina a muerte".

Su admiración hacia los referentes de la Generación Dorada se basa a la hazaña conseguida en Atenas. "Tuve la suerte de estar el otro día con ellos y nos sacamos una foto. En todos los deportes siempre voy a ir con Argentina. Es más, en la habitación siempre pongo las pruebas donde están los nuestros y mis compañeros me critican. Me dicen que están cansados de ver a los argentinos", reconoció entre risas.

Gonzalo Echenique en acción con el tatuaje de Newell´s a la vista del mundo  (AP)
Gonzalo Echenique en acción con el tatuaje de Newell´s a la vista del mundo  (AP)

Finalmente, también festejó el oro que consiguió Paula Pareto en Judo, aunque no pudo presenciar la lucha. "Me enteré por las redes, pero le mando mis felicitaciones porque fue una cosa de locos. Sobre todo porque es la primera mujer que lo logró en nuestro país", le dijo a Infobae como cualquier otro hincha que se emocionó la jornada de la consagración de la Peque.

Echenique tiene las cosas claras. Cuando juega para España intenta dar lo mejor para conseguir el sueño dorado (sus cuatro goles en el último compromiso frente a Croacia son una muestra de ello), pero a la hora de apoyar a una delegación, su corazón se tiñe de celeste y blanco. Para su fortuna, la Argentina no presentó ningún equipo en la disciplina que él practica, y la dicotomía de enfrentar a su país es un problema que no deberá resolver en estos Juegos.