La historia del iPhone revela que el origen del dispositivo de Apple no fue un teléfono, sino una tablet. Los primeros años del proyecto estuvieron marcados por la experimentación de equipos interdisciplinarios dentro de la empresa, que buscaban nuevas formas de interactuar con la tecnología más allá del clásico mouse y clic.
En 2003, el diseñador Duncan Kerr, junto a Bas Ording e Imran Chaudhri, trabajó con el iGesture NumPad de FingerWorks para explorar dispositivos multitáctiles en laboratorio, un desarrollo que impresionó tanto a Jony Ive como a Steve Jobs y terminaría siendo clave en el futuro de la compañía, según recuerda Wired.
PUBLICIDAD
El impulso definitivo para abandonar el stylus y apostar por el control con los dedos llegó tras una conversación frustrante entre Jobs y un ingeniero de Microsoft, episodio que Pogue recupera del libro Steve Jobs de Walter Isaacson. A partir de esa charla, la compra de FingerWorks y la incorporación de sus inventores sentaron las bases tecnológicas para los siguientes pasos, aunque los primeros prototipos de tablet resultaron poco prácticos para el uso diario.

El desarrollo de la tecnología multitáctil en Apple
Mientras la idea de una tablet evolucionaba, el trabajo sobre la tecnología multitáctil se intensificó. El equipo de diseño de Apple, inspirado por el hardware de FingerWorks, amplió la superficie de los pads táctiles y creó entornos de prueba donde era posible manipular objetos digitales con gestos naturales: deslizar, pellizcar o estirar.
PUBLICIDAD
Este avance permitió experimentar con nuevas formas de interacción, alejándose del tradicional mouse y clic, y acercándose a una experiencia más intuitiva y fluida.
Las pruebas realizadas en el estudio de diseño de Infinite Loop 2 convencieron a quienes las presenciaron de que el futuro de la interacción digital pasaba por el uso de los dedos. Aunque en ese momento aún se desconocía en qué producto se materializaría esa tecnología, el entusiasmo generado internamente llevó a la compañía a priorizar completamente la innovación multitáctil en sus desarrollos futuros.
El fracaso de la primera colaboración con Motorola (ROKR E1)
En 2005, la presión por diversificar y el mercado de la telefonía móvil llevaron a Apple a asociarse con Motorola. El objetivo era lanzar un teléfono capaz de reproducir música de la iTunes Store, plataforma que en ese momento concentraba el 80 % de las descargas musicales.
PUBLICIDAD
El resultado fue el Motorola ROKR E1, un dispositivo que, pese a la expectación, decepcionó tanto a la prensa como a ejecutivos de Apple. El ROKR solo podía almacenar 100 canciones; la transferencia de archivos era lenta y no permitía descargas directas desde internet. Además, su diseño y usabilidad eran diferentes a los estándares que Apple buscaba.
El responsable de marketing global, Greg Joswiak, recuerda la frustración porque el teléfono era erróneamente identificado como un producto de Apple, cuando en realidad la empresa solo había aportado el software de iTunes. Steve Jobs expresó su disconformidad durante la presentación del dispositivo, evidenciando la necesidad de controlar tanto el hardware como el software en futuras creaciones.
PUBLICIDAD

El desafío de integrar un teléfono con funciones de iPod
Al constatar el fracaso del ROKR E1 y el rápido avance de los teléfonos con capacidad para reproducir música, Apple se enfrentó al reto de fusionar las funciones del iPod con la telefonía móvil. Steve Jobs encargó a Tony Fadell, entonces responsable del negocio del iPod, diseñar un prototipo que integrara ambas funciones.
Las primeras ideas incluyeron un iPod de pantalla completa, con una rueda virtual para navegar listas y controlar la reproducción, así como versiones que combinaban el clásico iPod con componentes de telefonía móvil. Sin embargo, el principal obstáculo fue la introducción de texto: la rueda, tan eficaz para desplazarse por menús, resultaba inviable para escribir mensajes o números, incluso con ayudas de predicción de palabras.
PUBLICIDAD
Tras semanas de intentos sin éxito, el equipo recordó los avances previos en la tecnología multitáctil y comenzó a visualizar la posibilidad de un dispositivo sin botones físicos en el frente, compuesto principalmente por pantalla.

La transición definitiva hacia el iPhone: competencia interna y elección del diseño final
La idea de un teléfono completamente táctil llevó a Steve Jobs a pausar temporalmente el proyecto de la tablet y centrar todos los esfuerzos en el desarrollo del teléfono. Se conformaron dos equipos: uno liderado por Tony Fadell, que buscaba fusionar el iPod con un teléfono (proyecto P1), y otro encabezado por Scott Forstall, que apostaba por un diseño de pantalla completa y control multitáctil (proyecto P2).
PUBLICIDAD
Durante seis meses, ambas propuestas avanzaron paralelamente, alternando colaboración y rivalidad. Finalmente, tras evaluar los prototipos, Jobs se inclinó por el diseño multitáctil con carcasa de plexiglás, el futuro iPhone.
Fadell asumió el desarrollo del hardware y Forstall el del software, unificando los equipos bajo el nombre clave Purple. De este modo, la visión que comenzó como un experimento de tablet terminó en un dispositivo que, según David Pogue, cambió para siempre la historia de Apple y la tecnología de consumo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Fue médico de guerra, enfrentó cuestionamientos éticos y transformó la medicina al realizar el primer trasplante de riñón: la historia de Joseph Murray
El médico, que más tarde recibiría el Nobel, lideró en Boston una operación entre hermanos idénticos y luego avanzó con radiación y fármacos para reducir la respuesta inmunitaria en receptores

De quedar paralizada a los 18 años a liderar un club de running que recorrió 5.000 kilómetros
Esmée Gummer perdió la movilidad tras una operación fallida siendo adolescente. Hoy, con 35 años, conduce The Say Yes Club, una iniciativa gratuita que busca llevar a un millón de personas al movimiento en el Reino Unido e Irlanda

Una guitarra en llamas, una carrera meteórica y una muerte envuelta en misterio: la historia de Jimi Hendrix
Irrumpió en Londres en 1966 y en cuatro años reescribió lo que un instrumento podía hacer. El 18 de septiembre de 1970 apareció inconsciente en un cuarto de Notting Hill. Lo que pasó esa madrugada, nadie lo sabe con certeza

Un espía torpe, una sátira de la Guerra Fría y la vez que creyeron estar en Argentina: el Superagente 86 y la trama de su creación
En septiembre de 1965 se estrenó la mítica serie que permanece en el recuerdo de varias generaciones. “Nadie había hecho un programa centrado en un idiota, así que decidí ser el primero”, consideró Mel Brooks, su guionista y director. Las aventuras de Maxwell Smart y la comicidad como clave para sostener el éxito

“Todos los caminos llevan a Roma”: la ciencia desmiente el dicho más célebre de la Antigüedad
Un relevamiento digital sin precedentes de vías romanas sitúa a ciudades de Turquía y Grecia como los verdaderos nodos del entramado terrestre del Imperio. El trabajo mapeó casi 300.000 kilómetros de rutas para reconstruir la red de conexiones milenaria




