Una maniobra prohibida, 32 muertos y la huida del capitán: así fue el desastre del Costa Concordia, contado por quienes sobrevivieron

Los relatos de pasajeros y rescatistas reconstruyen minuto a minuto la confusión, el miedo y las fallas de comunicación que marcaron la noche más trágica en la historia reciente de la navegación europea

costa concordia
El Costa Concordia naufragó la noche del 13 de enero de 2012 frente a la isla de Giglio en Italia (AFP PHOTO / ANDREAS SOLARO)
Guardar

A más de 14 años del desastre que conmocionó la navegación moderna, el nombre del Costa Concordia sigue evocando una de las tragedias marítimas recientes más importantes. La noche del 13 de enero de 2012, el crucero de lujo (considerado uno de los más avanzados en la época), encalló frente a las costas de la isla de Giglio, en Italia. Lo que parecía una travesía placentera se convirtió en una pesadilla en cuestión de segundos.

Con más de 4.200 personas a bordo, el enorme navío naufragó, dejando un saldo de 32 muertos y más de un centenar de heridos. Las cifras sacudieron la industria y puso en jaque los protocolos de seguridad de las grandes embarcaciones. Las imágenes del coloso de acero inclinado sobre las aguas, a escasos metros de la costa, atravesaron todo el planeta y reflejaron la pérdida de las vidas y el trauma de los sobrevivientes.

PUBLICIDAD

El desastre del Costa Concordia dejó un saldo de 32 muertos y más de un centenar de heridos (REUTERS/Alessandro Bianchi)
El desastre del Costa Concordia dejó un saldo de 32 muertos y más de un centenar de heridos (REUTERS/Alessandro Bianchi)

El capitán Francesco Schettino fue posteriormente declarado culpable de homicidio involuntario y otros cargos. A pesar de la pena que cumple y el feroz error al frente del timón, quedó marcada la polémica de abandonar del barco antes de que concluyera la evacuación del resto de los pasajeros.

Cómo sucedió la tragedia del Costa Concordia

El crucero zarpó del puerto italiano de Civitavecchia el 13 de enero, iniciando un servicio que debía durar siete días por el mar Mediterráneo. Pasadas las 19 horas, el navío se encaminó hacia la isla de Giglio, recapituló la BBC. El capitán, sin embargo, tomó la decisión de abandonar la ruta prevista para acercar el barco a la costa, realizando una maniobra conocida informalmente como “inchino”, un saludo para impresionar a habitantes locales.

PUBLICIDAD

A 15 minutos de las 22, con una navegación de 16 nudos (30 kilómetros por hora aproximadamente), el Costa Concordia chocó contra un afloramiento rocoso. El impacto abrió una grieta de 53 metros en el casco, provocando la inundación de cinco compartimentos estancos y derivando en una pérdida de energía eléctrica. El corte afectó la sala de máquinas, dejando al buque sin propulsión e inmóvil en la zona.

La decisión del capitán Francesco Schettino de realizar la maniobra nunca fue autorizada por la naviera (AFP)
La decisión del capitán Francesco Schettino de realizar la maniobra nunca fue autorizada por la naviera (AFP)

Si bien este tipo de maniobras eran toleradas en otras ocasiones, nunca estuvo autorizada oficialmente por la compañía. La colisión fue consecuencia directa de una decisión que tomó el puente de mando, sector que ignoró los procedimientos de seguridad habituales para este tipo de navegaciones. El capitán Schettino había hecho la orden a pesar de las advertencias por la proximidad de las rocas y retrasó la comunicación de la magnitud del daño.

La noche del accidente se vivió con incredulidad y terror. Según relatos de los pasajeros recogidos por CNN, cuando las luces se apagaron y el buque se escoró bruscamente comenzó el pánico. La comunicación fue confusa y tardía, con demoras de hasta una hora y varias personas desorientadas.

Damnificados declararon que nunca oyeron instrucciones sobre como abordar botes salvavidas y que la inclinación de 30 grados volvió imposible el desplazamiento en el navío. Incluso, muchos de ellos optaron por saltar al agua fría y nadar alrededor de 100 metros hasta la costa.

costa concordia
El buque comercial naufragó a escasos metros de la costa de la isla de Giglio (AFP PHOTO / FILIPPO MONTEFORTE)

A las 23:19 horas, el capitán Schettino abandonó el barco en pleno caos y maniobras de evacuación. En grabaciones oficiales, recogidas por All That Interesting, quedó registrado que un miembro de la guardia costera le exigió que regresará a bordo.

“Solo un hombre deshonroso habría dejado a todos esos pasajeros a bordo. Fue la experiencia más horrible de mi vida. Una tragedia, un dolor que llevaré conmigo para siempre”, manifestó Roberto Bosio, uno de los tripulantes que colaboró en el rescate.

En una entrevista con la BBC, un funcionario de Giglio aseguró que no tuvo contacto con ningún oficial y describió como vivió en carne propia la confusión: “No podía entender qué estaba pasando, el movimiento era tan violento. De repente, me costaba mantenerme en pie. Era muy desorientador. Si dabas un paso adelante, te caías. No podías distinguir entre arriba y abajo. No podías caminar. Fue entonces cuando cundió el pánico y también se fue la luz. Las luces se apagaron por todas partes”.

A finales de 2014 recuperaron el último cuerpo de una víctima del naufragio, casi tres años después (AP)
A finales de 2014 recuperaron el último cuerpo de una víctima del naufragio, casi tres años después (AP)

La evacuación puso en evidencia graves deficiencias en la gestión de emergencias. Tras la colisión, la tripulación no logró dimensionar ni comunicar con claridad el daño a las autoridades italianas, mientras que a los pasajeros se les restó gravedad al incidente, informándoles que solo se trataba de un apagón.

La alarma general recién se activó a las 22:33, cuando la nave ya estaba inclinada más de 30 grados, dificultando el acceso a las salidas y la organización de la evacuación. La orden de abandonar el barco se dio a las 22:54, casi una hora después del impacto.

La mayoría de los pasajeros escapó en botes salvavidas, aunque muchos tuvieron que enfrentar la inclinación de la nave y la falta de información precisa. La guardia costera desplegó botes y helicópteros para rescatar a los varados, y las tareas de salvamento continuaron hasta el domingo.

El Costa Concordia fue puesto en vertical en septiembre de 2013 y remolcado en julio de 2014 (EFE)
El Costa Concordia fue puesto en vertical en septiembre de 2013 y remolcado en julio de 2014 (EFE)

Entre los últimos en ser evacuados estuvieron el oficial Marrico Giampietroni, herido, y una pareja surcoreana atrapada en su camarote. El saldo final fue de 32 fallecidos y el cuerpo de la última víctima fue recuperado en noviembre de 2014, casi tres años después del naufragio.

Consecuencias legales del capitán del Costa Concordia

Tras el naufragio, la investigación judicial se centró en las decisiones tomadas antes y después del accidente, así como las carencias que quedaron en evidencia durante la emergencia.

La justicia italiana señaló a Francesco Schettino, quien fue declarado culpable por homicidio involuntario, naufragio, abandono del barco antes de que concluyera la evacuación y de prestar falso testimonio a las autoridades sobre la magnitud del desastre. En 2015 recibió una sentencia de 16 años de prisión.

El capitán Francesco Schettino fue declarado culpable de homicidio involuntario y condenado a 16 años de prisión (AFP)
El capitán Francesco Schettino fue declarado culpable de homicidio involuntario y condenado a 16 años de prisión (AFP)

No obstante, no fue el único con responsabilidad en el trágico accidente. Varios miembros de la tripulación también enfrentaron cargos y condenas por su participación en los hechos. La justicia consideró que las acciones y omisiones contribuyeron a la magnitud de la tragedia.

La investigación determinó que la ruta desviada no estaba autorizada por la compañía y que la orden de acercarse a la costa fue una decisión personal de Schettino, ignorando protocolos de seguridad y advertencias.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Vivió trece años encerrada, atada a una silla y sin poder hablar: la niña que se salvó de su padre y despertó el interés de la ciencia

A Genie Wiley no le enseñaron el lenguaje, nunca fue educada, apenas podía caminar y había pasado casi toda su infancia encerrada en una habitación. Su historia se convirtió en un experimento científico y abrió un debate sobre los límites éticos de la investigación con seres humanos. Su padre se suicidó antes de que comenzara el juicio por maltrato infantil

Vivió trece años encerrada, atada a una silla y sin poder hablar: la niña que se salvó de su padre y despertó el interés de la ciencia

El caníbal asesino que organizaba banquetes para sus vecinos con los cuerpos de sus víctimas: “El almuerzo es niño asado”

La desaparición de Zachary Ramsay, de 10 años, tomó otro rumbo cuando la policía allanó en 1999 la casa de Nathaniel Bar-Jonah y encontró una lista con su nombre marcado como “muerto”. Cómo fue el raid de este criminal

El caníbal asesino que organizaba banquetes para sus vecinos con los cuerpos de sus víctimas: “El almuerzo es niño asado”

Extrañas desapariciones, un sótano y un adolescente asesino: la oscura historia del Niño Demonio de Boston

Antes de los dos crímenes que lo convirtieron en una figura temida en todo el país, Jesse Pomeroy ya atacaba a niños menores en los barrios de la ciudad. Los casos de Katie Curran y Horace Millen terminaron por exponer su identidad y marcar el rumbo de su condena

Extrañas desapariciones, un sótano y un adolescente asesino: la oscura historia del Niño Demonio de Boston

Multiplicó la producción de trigo, ayudó a combatir el hambre en el mundo y ganó el Nobel de la Paz: la historia de Norman Borlaug

El investigador estadounidense impulsó la Revolución Verde con variedades de semillas de alto rendimiento que transformaron la agricultura en Asia. Sus desarrollos también influyeron en la evolución del sector agropecuario argentino

Multiplicó la producción de trigo, ayudó a combatir el hambre en el mundo y ganó el Nobel de la Paz: la historia de Norman Borlaug

Un cautiverio de 26 horas de terror y la valentía de una joven que permitió atrapar a un asesino serial de mujeres

Lisa McVey tenía 17 años cuando Bobby Joe Long la secuestró mientras regresaba en bicicleta de su trabajo, en Tampa. La violó y la mantuvo encerrada durante más de un día. La joven logró sobrevivir y contó detalles que permitieron identificar a su atacante

Un cautiverio de 26 horas de terror y la valentía de una joven que permitió atrapar a un asesino serial de mujeres