El día que un programador aburrido se sentó frente a la pantalla y creó el videojuego más popular del mundo: la historia del Tetris

La tarde del 6 de junio de 1985 el matemático Alexei Pajitnov convocó a sus compañeros del Centro de Computación Dorodnitsyn de la Academia Soviética para mostrarles una suerte de rompecabezas que se podía jugar en la computadora. El éxito inesperado y la lucha por comercializarlo en el mundo esquivando la rígida legislación de la Unión Soviética

El inventor del Tetris - Vladimir Pokhilko
A Alexei Pajitnov le gustaban los rompecabezas y, más aún, el pentominó, un desafío de mesa que consiste en encajar piezas geométricas, formadas por cinco cuadrados, en una caja de madera. Quería algo parecido para jugar en su computadora
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El matemático y programador Alexei Pajitnov era un apasionado de los rompecabezas y, especialmente, del pentominó, un entretenimiento de mesa que consiste en encajar piezas geométricas, formadas por cinco cuadrados, en una caja de madera, que parece fácil pero en realidad es bastante difícil. Por eso, cuando tenía poco trabajo en su oficina del Centro de Computación Dorodnitsyn de la Academia Soviética, en Moscú, prefería enfrascarse en alguno de esos juegos en lugar de participar de las conversaciones de sus compañeros, que en esa primavera de 1985 discutían sobre los aires de cambio que empezaban a notarse desde que, el 10 de marzo, Mijaíl Gorbachov había reemplazado al difunto general Konstantín Tchernenko en la cabeza de la Unión Soviética.

Por esos días se le ocurrió la idea de crear un juego de computadora para entretenerse en su casa. Imaginó que las piezas del pentominó caían en un vaso, y que los jugadores podían desplazarlas a ambos lados y rotarlas hasta conseguir formas completas, sin dejar huecos. Programó y probó en la pantalla gris de la computadora, pero le resultó demasiado complejo hacerlo con las 12 piezas diferentes que el pentominó tiene para encastrar. Decidió entonces simplificar las piezas originales por figuras de cuatro cuadrados. Cuando terminó de programar el juego y de probarlo varias veces, el jueves 6 de junio de 1985 se lo mostró a sus compañeros que, contra lo que imaginaba, se engancharon a jugarlo.

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Esta es la sencilla historia del nacimiento del Tetris, nombre que el propio Pajitnov le impuso combinando la palabra griega tetra (cuatro, por la cantidad de piezas diferentes del juego) y las dos letras de su deporte preferido, el tenis. El siguiente paso fue desarrollar una versión doméstica, que se transformaría en uno de los juegos más difundidos del mundo, vendido en más de 35 millones de game boys e instalado en más de 425 millones de computadoras y dispositivos móviles.

Pajitinov nunca imaginó semejante éxito, ni tampoco el negocio en que llegaría a convertirse. Había pensado al Tetris como un juego gratuito por dos razones: no creía que tuviera mucha trascendencia y, todavía más determinante, en la Unión Soviética cualquier patente o invento era propiedad del Estado, por lo que el inventor, más allá de los reconocimientos, no cobraba un rublo. “Fue una gran sorpresa cuando mi primer prototipo empezó a funcionar, me di cuenta pronto de que era un buen juego, pero no podía imaginar semejante éxito”, explicó años más tarde, cuando ya vivía en Estados Unidos. Demoró años en conseguir los derechos de explotación: “Fue después de la disolución de la Unión Soviética y me llevó un fárrago de trámites, burocracia y reuniones aburridas”, contó.

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Pajitnov le puso el nombre Tetris combinando la palabra griega “tetra” (cuatro, por la cantidad de piezas diferentes del juego) y las dos letras de su deporte preferido, el tenis (AP)
Pajitnov le puso el nombre Tetris combinando la palabra griega “tetra” (cuatro, por la cantidad de piezas diferentes del juego) y las dos letras de su deporte preferido, el tenis (AP)

Para optimizar el desarrollo del Tetris, Pajitnov recibió la invalorable ayuda de su mejor amigo, Vladimir Pokhilko, un hombre que no venía del terreno de la computación, sino que era psicólogo clínico. Desde esa perspectiva, le llamó la atención la enorme atracción —incluso adicción— que causaba el juego entre quienes lo practicaban. Fue el primer científico que estudió el juego desde un punto de vista psicológico. Pokhilko contribuyó al perfeccionamiento de la idea inicial de Tetris, aportando mejoras al algoritmo que dejaba caer fichas al azar (y que no era completamente al azar) y a conceptos como los colores de las piezas.

Al darse cuenta de la enorme potencialidad comercial del juego, Pajitnov y Pokhilo pensaron también en eludir la traba que significaba vivir en la Unión Soviética para explotarlo. Entonces, con la ayuda de otros dos programadores, comenzaron a crear diferentes versiones de Tetris de manera clandestina y las sacaron del país. El primer país donde llegó una de ellas fue Hungría, en ocasión de una exposición de informática. Allí la vio Robert Stein, que sin tener los derechos del juego los empezó a vender a compañías, como Mirrorsoft y Spectrum Holobyte. En los años 80 era normal que alguien comercializase clones o copias piratas de otros juegos, y pasaban años antes de que una sentencia les obligase a retirarlos.

Cuando las autoridades soviéticas se enteraron de la existencia de estas versiones ilegales, crearon una empresa pública llamada Elektronorgtechnica para comercializar los derechos de Tetris en favor del Estado. La empresa recaudó más de 40 millones de dólares por los derechos, pero como trabajadores estatales, Pajitnov y sus compañeros no recibieron ni un solo rublo. Finalmente, la compra de los derechos por parte de Nintendo fue decisiva para la universalización del juego, cuando en 1989 incluyó una de sus versiones en el lanzamiento de su consola Game boy en Estados Unidos y Europa. Ocurrió en 1989, el mismo año de la caída del Muro de Berlín.

Pázhitnov
En el desarrollo del Tetris, Pajitnov recibió la invalorable ayuda de su mejor amigo, Vladimir Pokhilko, un hombre que no venía del terreno de la computación sino que era terapeuta y fue el primer científico que estudió el juego desde un punto de vista psicológico

Una crisis y un suicidio

Tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, Pajitnov y Pokhilko emigraron a los Estados Unidos, donde crearon su propia compañía de videojuegos, Animatek, y cuando en 1996 se suprimieron por completo las leyes soviéticas en la nueva Rusia, el inventor del Tetris recuperó los derechos del juego. Los dos socios fundaron entonces The Tetris Company para comercializar estos derechos, mientras se dedicaban a diseñar juegos como Welltris, Hatris y Faces, en un intento de repetir el éxito de Tetris, aunque sin tantos resultados.

The Tetris Company funcionaba en los dos países. La mayor parte de los empleados de la compañía trabajaba en oficinas instaladas en Rusia, donde la mano de obra y el precio del ingenio resultaban mucho más baratos que en Estados Unidos. Sin embargo, las cosas no salieron como Pajitnov y Pokhilko esperaban. En 1998 las dificultades económicas de la compañía se hicieron casi insalvables. Mientras Pajitnov emprendía una gira por Europa para buscar nuevos inversores que salvaran a la empresa, Pokhilko se quedó en Estados Unidos tratando de pilotear en la tormenta, pero sumergido en una profunda depresión.

El psicólogo que había ayudado a desarrollar el Tetris no pudo tolerar la situación y se suicidó el 21 de septiembre de 1998. Antes de quitarse la vida, Pokhilko mató a su mujer y a su hijo de 12 años. Dejó una nota que a muchos les resultó incomprensible: “He sido devorado vivo. Vladimir. Simplemente recuerden que existo. El diablo”. Ese mismo día, llegó a las oficinas de la compañía un cheque de 200.000 dólares en pago de derechos que habría aliviado la angustia de Pokhilko. No alcanzó a enterarse. Alexei Pajitnov quedó desolado por la pérdida de su amigo.

El Tetris gigante de Londres para celebrar los 40 años del juego
En Londres, en 2025, se proyectó un Tetris gigante para celebrar los 40 años del juego

Un fenómeno vigente

Con el correr de los años surgieron juegos de computadora mucho más sofisticados que el sencillo Tetris, pero la invención de Pajitinov sigue siendo hoy una propuesta de enorme popularidad, con una permanencia —en tiempos en que las innovaciones destruyen a los viejos juegos— que sorprende.

Hace unos años, hablando de ese fenómeno, Pajitnov esbozó su teoría para explicarlo: “Porque es un juego muy sencillo y es muy fácil progresar en sus niveles. Y por otro lado utiliza patrones que facilitan el aprendizaje: empezás muy despacio, en un nivel muy simple, y mejorás mucho. Eso es lo que te hace disfrutar, ver que mejorás. El tercer factor es que es un juego muy pacífico, no hay disparos ni sangre, no es violento, te da la impresión de estar construyendo algo, no de destruir. Por eso a todo el mundo le gusta el juego, incluso a niñas y mujeres. En los otros juegos, la mayoría de los usuarios son hombres y niños, pero el Tetris también les gusta a las mujeres”.

En la misma entrevista le preguntaron si no pensaba que el Tetris era adictivo. “No me parece. Estoy seguro de que no hace daño. En todo el mundo lo juegan millones de personas que están vivas y sanas”, respondió. Un estudio realizado por la psicóloga Emily Holmes, investigadora del Instituto Karolinska y la Universidad de Uppsala, fue más allá y demostró que el juego de Pajitinov tiene también una aplicación terapéutica: al jugarlo, muchos pacientes con estrés postraumático pudieron reducir la cantidad de flashbacks o recuerdos intrusivos que experimentaban.

El Tetris ostenta además un récord entre los videojuegos: recién en 2023 —a 38 años de su presentación— un jugador de la ciudad de Gammelstad, Suecia, pudo terminarlo. Es decir, completó el último nivel, logrando acomodar una última “L” después de la cual dejaron de caer nuevas piezas.

Ese mismo año se estrenó una película dirigida por Jon S, Baird que cuenta la historia de la invención del Tetris por Pajitinov y sus dificultades para poder comercializar el entretenimiento antes de la disolución de la Unión Soviética. En una entrevista con Entertainment Weekly, el director la describió así: “Más allá de la biografía y la historia de la invención del juego, es una película de suspenso porque es comunismo contra capitalismo. El Este contra Oeste, este choque de culturas y de ideas mientras ese enorme bloque de países se estaba desintegrando”. Sin ninguna pretensión de originalidad, la película fue estrenada en el mundo con el mismo título: Tetris.

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