Beyonce Knowles y Jay-Z en 2004. Se habían conocido cuando ella tenía 18 y él 30. Fue en 1999, mientras el músico la dirigía en el videoclip “I got that”, del rapero Amil. Sin embargo, empezaron a salir a escondidas recién en 2002  (Shutterstock)
Beyonce Knowles y Jay-Z en 2004. Se habían conocido cuando ella tenía 18 y él 30. Fue en 1999, mientras el músico la dirigía en el videoclip “I got that”, del rapero Amil. Sin embargo, empezaron a salir a escondidas recién en 2002  (Shutterstock)

La música funcionó como antídoto. Beyoncé (37) y Jay Z (49) cantaron sobre el amor y no sólo salieron adelante como pareja, sino que además le contestaron a los fans y la prensa.

La infidelidad y los escándalos no iban a destruir su pareja, la familia, ni mucho menos, el emporio que habían formado. Porque demasiado exitoso había sido el camino musical de Queen B –la reina del pop de nuestra era– como para que Jay Z, su productor, socio, marido y principal aliado termine tirándolo todo por la borda.

Pero aquello sería más tarde… Porque antes de conocer a Beyonce, Shawn Corey Carter –Jay Z– era el típico rapero ascendente de Brooklyn con ansias de productor y talento para los negocios. Tenía una mancha: había sido acusado y penado por apuñalar a un productor musical que había pirateado su trabajo. Beyoncé Giselle Knowles, en tanto, era de Houston (Texas) y así se llamaba en homenaje a los orígenes galos de su madre. Había mostrado sus dotes con sólo siete años en un concurso escolar y sus padres habían dejado todo por impulsar su carrera. Con el grupo Destiny's Child, entre fines de los 90 y principios del nuevo siglo, la morocha conocía el éxito: 60 millones de discos vendidos. Aunque las idas y vueltas que terminaron en la disolución de la banda, la deprimieron fuerte, según contaría más tarde.

Con un único novio declarado antes de su marido –de los 13 a los 17–, Beyoncé supo que si el amor duradero le llegaba tan pronto como el éxito, no había que dejarlo pasar. Por eso a los 18, cuando conoció a Jay Z–de 30–, quedó prendida en cuerpo y alma.

Beyonce y Jay-Z en la red carpet de los Academy Awards en 2005. Ella ya se había consagrado, convirtiéndose en la primera mujer en llegar al Top 1 de los ranking de los Estados Unidos y del reino Unido, superada solo por Los Beatles (Shutterstock)
Beyonce y Jay-Z en la red carpet de los Academy Awards en 2005. Ella ya se había consagrado, convirtiéndose en la primera mujer en llegar al Top 1 de los ranking de los Estados Unidos y del reino Unido, superada solo por Los Beatles (Shutterstock)

Fue en 1999, mientras el músico la dirigía en el videoclip I got that, del rapero Amil. Sin embargo, empezaron a salir a escondidas recién en 2002, cuando Jay Z lanzó el tema 03 Bonnie & Clyde con Beyoncé como estrella invitada. "Todo lo que necesito en esta vida pecaminosa es a mí y a mi novia", rezaba la canción que homenajea a la pareja criminal más icónica de la historia norteamericana. Y que además significaba el primer trabajo de ellos en conjunto.

Al año siguiente, Beyoncé lanzó Dangerously in Love, su primer disco solista, dónde Jay Z colaboraba en dos canciones y adelantaba los detalles de un romance tan inevitable como la consagración que se venía. De hecho, Crazy in Love, el primer single, se mantuvo ocho semanas en el puesto número uno. Y así la estrella pop pasó a la historia como la primera mujer en posicionar un álbum y una canción en el Top 1 de los ranking de Estados Unidos y del Reino Unido, superada sólo por Los Beatles.

En dorado, con mega escote, mini short y los rulos firmes, Queen B eligió los MTV Music Awards de junio de 2004 para mostrarse por primera vez con quien había sido su novio durante dos años. De blanco y con sombrero Panamá, Jay Z celebró cada instante de la confirmación de un romance que se comentaba en todo Hollywood.

Se casaron en 2008, en una boda secreta en su departamento de Nueva York y frente a 40 invitados. Las fotos de la ceremonia se guardaron con tanto recelo que hasta 2014, cuando ellos publicaron una en sus redes, nunca se habían hecho públicas (Instagram)
Se casaron en 2008, en una boda secreta en su departamento de Nueva York y frente a 40 invitados. Las fotos de la ceremonia se guardaron con tanto recelo que hasta 2014, cuando ellos publicaron una en sus redes, nunca se habían hecho públicas (Instagram)

Se casaron cuatro años después, en abril y con una ceremonia íntima y secreta en su propio departamento del barrio Tribecca en Nueva York. Fue ante sólo 40 invitados, entre los que se encontraban George Clooney y Chris Martin. Y la logística de la privacidad fue tal, que ni una sola foto de la boda se filtró hasta 2014. Recién entonces ellos mismos compartieron algunas, en pantalla gigante y durante la gira de On the Run, mientras cantaban a dúo, entre Estados Unidos y París. ¿La intención? Acallar rumores de una separación, cuando no todo era perfecto entre los dos.

Infidelidad, un forcejeo y mil disculpas

"Tengo una sorpresa", anunció Beyonce en agosto de 2011, llevándose las manos a la panza. Así comunicaba su primer embarazo, durante los MTV Music Awards. "Quiero que sientan el amor que está creciendo dentro mío", agregó un rato después, desde el escenario y tras bailar como sólo pocas pueden hacerlo al son del tema Love on top.

Beyonce con su hija Blue Ivy Carter en 2012. Había comunicado su embarazo en los MTV Awards del año anterior con un “tengo una sorpresa” (Shutterstock)
Beyonce con su hija Blue Ivy Carter en 2012. Había comunicado su embarazo en los MTV Awards del año anterior con un “tengo una sorpresa” (Shutterstock)

Blue Ivy, su primera hija, nació en enero del año siguiente, en el hospital Lenox Hill de Nueva York, y después de que reservaran un piso y montaran un operativo de seguridad sin precedente. "Bienvenida al mundo princesa Carter. Te quiere, tu tía Rih", escribió la enorme Rihanna en Twitter. Minutos antes de que Gwyneth Paltrow se adelantara a comunicar su nombre: "Bienvenida al mundo Blue. ¡Ya te queremos!".

¿La llegada de los mellizos? Bastante después. Beyoncé contó el embarazo en su cuenta de Instagram, que en 2017 contaba con 92,3 millones de seguidores. "Hemos sido bendecidos doblemente. Estamos increíblemente agradecidos de que nuestra familia vaya a crecer por dos. Les damos gracias por sus buenos deseos", posteaba en la red social con una foto etérea y florida, que emulaba a la diosa de la fertilidad.

Los mellizos Sri y Rumi nacieron en 2017. Ella posteó: “Hemos sido bendecidos doblemente. Estamos increíblemente agradecidos de que nuestra familia vaya a crecer por dos. Les damos gracias por sus buenos deseos”
Los mellizos Sri y Rumi nacieron en 2017. Ella posteó: “Hemos sido bendecidos doblemente. Estamos increíblemente agradecidos de que nuestra familia vaya a crecer por dos. Les damos gracias por sus buenos deseos”

Sir y Rumi nacieron en pleno verano, en el UCLA Medical Center de Los Ángeles. Y su mamá los presentó con un mes de vida, en una foto que tenía la misma estética que había usado para anunciar el embarazo.

Como fuera, mientras la maternidad corría por los carriles de la abundancia, los escándalos amorosos –esos que tanto le gustan a la prensa del corazón– empezaban a crecer alrededor de Beyoncé y Jay Z. Algunos dicen que fallar en el lanzamiento de la plataforma de streaming Tidal fue lo que movió los cimientos de una pareja que parecía sólida. Otros hablan del desgaste natural de dos mega estrellas que trabajan juntas. Muchos apuntaron a las mieles del éxito. Lo cierto es que ya promediando el 2014 los rumores de infidelidad golpeaban a la pareja.

La familia completa: Beyoncé y Jay Z llevan 17 años de amor
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Pero a los dichos se les sumó una imagen. Y lo que podían ser sólo habladurías, tomó un matiz escandaloso. Tras la Gala del Met de 2014, Jay Z y Solange –su cuñada– forcejearon en un ascensor del hotel Standard de Manhattan, donde se celebraba la after party.

TMZ, expertos en este tipo de cuestiones, publicó el video de las cámaras de seguridad y no quedaban dudas: golpes, empujones e insultos –al menos presumibles, porque la cinta es muda– ante la presencia impávida de Beyoncé, tal vez resignada. Y todo mientras el guardaespaldas de la pareja impedía que la hermana de la diva siguiera atacando al rapero cuando se abrían las puertas del ascensor y los flashes disparaban sobre ellos.

¿Qué hizo la pareja? Empezó a hacer orgánico ese hábito natural de exponer sus infidelidades a través de sus canciones.

Los rumores de infidelidad los persiguieron durante años. Jay-Z y  Beyonce Knowles apostaron a su matrimonio y callaron hasta el momento en que sintieron que habían superado la crisis (Shutterstock)
Los rumores de infidelidad los persiguieron durante años. Jay-Z y  Beyonce Knowles apostaron a su matrimonio y callaron hasta el momento en que sintieron que habían superado la crisis (Shutterstock)

En abril del 2016, Beyoncé lanzó Lemonade, dónde habla sin tapujos de las amantes de su marido. Incluso en el tema Sorry, lo increpaba: "Mejor llamá a Becky, la del pelo bonito". Todo para que los fans se deshicieran en elucubraciones y descubrieran que la amante señalada era Rachel Roy, una diseñadora y ex mujer de un ex socio de Jay Z. Todos ex, porque su nombre, de hecho, había sonado tras el incidente del ascensor. Y recién después de ser sindicada por los fans, la famosa Becky recogió el guante y posteó en las redes sociales una ironía sobre su "pelo bonito".

Y si aquella había sido la alusión más concreta de Beyoncé al desamor de los últimos años, la respuesta de Jay Z tardó un año en llegar… pero resultó contundente. 4:44 se llamó el disco del rapero en el que le pedía perdón por la infidelidad. Su trabajo pasó por los charts sin pena ni gloria, pero resultó una respuesta lírica de gran valor simbólico. De hecho, así se llama porque los dos nacieron un 4 e incluso se casaron un 4 del 4. "Mirá, me disculpo. A menudo mujeriego", llora en el tema que lleva el nombre del disco.

Jay-Z  habló con la prensa luego de los rumores de infidelidad:“Tenía que sobrevivir. Entonces entré en un modo de supervivencia y ¿qué ocurrió? Apagué mis emociones. No pude conectarme. Y luego todas las cosas pasan desde allí: la infidelidad, por ejemplo” (Shutterstock)
Jay-Z  habló con la prensa luego de los rumores de infidelidad:“Tenía que sobrevivir. Entonces entré en un modo de supervivencia y ¿qué ocurrió? Apagué mis emociones. No pude conectarme. Y luego todas las cosas pasan desde allí: la infidelidad, por ejemplo” (Shutterstock)

Sin embargo, después de meses de psicoterapia de pareja y ante la desafiante llegada de los mellizos, Jay Z decidió hablar con la prensa por primera vez en 2017.

Lo hizo en una entrevista con Dean Baquer, del The New York Times, y con el éxito como parte del drama. "Tenía que sobrevivir. Entonces entré en un modo de supervivencia y ¿qué ocurrió? Apagué mis emociones. No pude conectarme. Y luego todas las cosas pasan desde allí: la infidelidad, por ejemplo", deslizó. Pero además agregó: "Lo más difícil es ver el dolor que has causado en la persona que amas. Y luego, lidiar contigo mismo".

Espléndidos en una gala, son grandes figuras de la alfombra roja. Ambos aceptaron que la música para ellos fue su terapia en tiempos de crisis (Shutterstock)
Espléndidos en una gala, son grandes figuras de la alfombra roja. Ambos aceptaron que la música para ellos fue su terapia en tiempos de crisis (Shutterstock)

Por otro lado, en la extensa entrevista confirmó aquello que sólo algunos imaginaban. "Estábamos usando nuestro arte como una sesión de terapia. Comenzamos a hacer música juntos. Todavía tenemos mucha de esa música. Ella nunca me dijo: 'estoy haciendo este álbum'. Yo siempre estuve allí", agregó el rapero para confirmar que todo ese ida y vuelta dialéctico y musical era tan sentido y visceral, como consensuado.

Ese mismo año, Jay Z habló sobre el incidente del ascensor con su cuñada. Y lo hizo sin tapujos para el portal Rap Radar. "Ella no es mi cuñada, es mi hermana. Siempre hemos tenido una relación maravillosa. Yo llevo toda la vida discutiendo y peleándome con mis hermanos. Lo único que sucede es que, debido a quiénes somos, estas cosas se magnifican y se sacan de contexto. Pero no fue nada", apuntó y dio por cerrado el tema.

Pero además, para reafirmar que la crisis estaba terminada, el año pasado el matrimonio celebró los diez años de casados con la conformación de un dúo: The Carters. Lanzaron Everything is love y volvieron a salir de gira juntos y en familia (como lo habían hecho en 2014), ahora con OTR II.

Beyonce Knowles and Jay Z en concierto en On The Run II Tour (Shutterstock)
Beyonce Knowles and Jay Z en concierto en On The Run II Tour (Shutterstock)

Este 2019 los encuentra unidos, celebrando el éxito Homecoming, la película documental de Netflix sobre Beyoncé, que junto con el álbum en vivo, repasa y se inmiscuye en su concierto del Festival de Coachella, del año anterior. Por otro lado, las luces los encandilan desde la premiere mundial de la remake del El rey león, con Beyoncé en la voz de Nala para las canciones de la versión original. Pero sobre todo, con Spirit, el tema estreno de la nueva versión de Disney, cuyo video clip interpreta con su hija Blue Ivy.

En la premiere de The Lion King en el reino Unido, saludando a Meghan Markle (REUTERS)
En la premiere de The Lion King en el reino Unido, saludando a Meghan Markle (REUTERS)

Entonces, ¿puede el arte ser la cura para ese éxito que intoxica? Porque no son pocos los 23 premios Grammy de Beyoncé (con el récord histórico de 66 nominaciones), ni sus 26 MTV Music Awards, superando a la mismísima Madonna. Tampoco son pocos los 19 premios Grammy que el rapero cuenta en sus vitrinas. Ni el patrimonio neto combinado de la pareja, que alcanza los 1.4 mil millones de dólares, según estimaciones de Forbes.

Nada es poco si de los pecados del éxito y el dinero hablamos… Aunque, los Carter lo saben: la música como catarsis puede salvar al amor de todo lo imperfecto.

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