Decomisan drogas y armas blancas durante intervención en centro carcelario de Puerto Barrios, Izabal en Guatemala

Un informe oficial detalló que la intervención se desarrolló en respuesta a disposiciones vigentes, permitiendo la incautación de materiales prohibidos mientras se mantiene la vigilancia sobre la seguridad y la disciplina en el presidio

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Fuerzas combinas del Ejército y
Fuerzas combinas del Ejército y PNC de Guatemala realizan requisa en la cárcel de Puerto Barrios, Izabal

El Ejército de Guatemala, en coordinación con la Policía Nacional Civil y la Dirección General del Sistema Penitenciario, realiza este martes una requisa en el Centro de Rehabilitación Penal de Puerto Barrios, Izabal, según información compartida por medios oficiales del sistema penitenciario.

En el marco del estado de Prevención decretado por el Gobierno guatemalteco y en aplicación de los Acuerdos Gubernativos 40-2000 y 285-2012, el operativo tiene como objetivo reforzarla seguridad, evitar actividades ilícitas y fortalecer el control interno en el penal, de acuerdo con el informe del Ejército de Guatemala.

De manera preliminar, las autoridades reportan el decomiso de colmillos con presunta cocaína, paquetes de presunta marihuana, objetos punzocortantes y cajetillas de cigarrillos durante la intervención. El Centro de Rehabilitación Penal de Puerto Barrios se convierte así en el más reciente establecimiento penitenciario sujeto a la medida interinstitucional para el restablecimiento del orden interno.

El Ejército sostiene que estas acciones se ejecutan para garantizar el respeto al marco legal, la transparencia institucional y la protección de la población.

En el marco del estado de Prevención decretado por el Gobierno de Guatemala y en cumplimiento de los Acuerdos Gubernativos 40-2000 y 285-2012, el Ejército de Guatemala realizó una requisa en un penal.

El control carcelario representa eje clave en estrategia de seguridad nacional

El fortalecimiento del control al interior de los centros penitenciarios se ha convertido en la estrategia central del ministro de gobernación Marco Villeda para reducir los delitos en el país, particularmente los homicidios y las extorsiones. Según declaraciones recientes de Villeda a un medio local, la periodicidad y el enfoque de las requisas han permitido la incautación de objetos prohibidos que no solo otorgan privilegios indebidos a los reclusos, sino que además representan una amenaza para la seguridad interna. Los operativos, aplicados de manera constante entre el 18 de enero y el 22 de febrero, buscan frenar el ingreso y uso de instrumentos ilícitos dentro de las cárceles, en el marco de un estado de sitio inicialmente y luego un estado de prevención.

El ministro Villeda comunicó a la prensa, citado por medios nacionales, que este enfoque permitió reducir los casos de extorsión hasta en un 33% y los homicidios en casi un 50% durante el periodo mencionado. Aclaró: “No he dicho en ningún momento que los homicidios han desaparecido o que las extorsiones han desaparecido por completo, pero sí, según nuestros controles, ha habido una reducción significativa de las extorsiones hasta en un treinta y tres por ciento, y ha habido una reducción de los homicidios en casi un cincuenta por ciento, a partir del primero de enero al día de hoy”.

Las requisas focalizadas y el control en el ingreso de encomiendas

Villeda expuso que la estrategia de seguridad parte de garantizar primero el control en los centros penitenciarios. Considera que no se puede aplicar un plan efectivo en las calles mientras las cárceles sigan siendo centros de poder delictivo. Por tal motivo, se llevan a cabo varias requisas semanales en los diferentes centros penales del país.

Las autoridades incautan durante estos procedimientos objetos prohibidos que generan privilegios hacia los privados de libertad, situación que el Ministerio rechaza tajantemente. Además, se decomisan artículos que representan un riesgo para los mismos presos. La frecuencia de los operativos obedece a la magnitud y capacidad de los complejos carcelarios, donde cada revisión suele revelar nuevos objetos ilícitos.

A fin de cortar el ingreso de artículos no permitidos, el Ministerio ha implementado un protocolo específico para el ingreso de encomiendas. Dicho sistema permite un seguimiento estricto de todos los paquetes que llegan a las cárceles, para impedir el paso de objetos utilizados en actividades delictivas o para fortalecer estructuras de poder dentro de los penales.