“Personal”, la nueva entrega de la saga de Jack Reacher
“Personal”, la nueva entrega de la saga de Jack Reacher

La diferencia entre el género policial clásico y el negro está en la forma en que se concibe el crimen. En el primero, el detective es un representante del orden y el asesino es el fruto envenenado de la sociedad. Aplicando el método hipotético-deductivo —aplicando la razón—, el detective clásico resuelve el enigma, atrapa al asesino y devuelve el equilibrio a la sociedad. En el policial negro, en cambio, el detective, al igual que el asesino, es un emergente más de una sociedad enferma. No hay nada que restablecer. Se trabaja por un pago, no para hacer justicia.

Nacido durante los años duros del macartismo y la Guerra Fría, el policial negro triunfó sobre el clásico, no solo por ser más efectivo como forma de entretenimiento, sino también porque quitó el velo de ingenuidad que tenían aquellos detectives normalizadores. Tanto así que, cuando la televisión actualiza la figura de Sherlock Holmes, por ejemplo, suele hacerlo explotando el costado oscuro y perverso del personaje. Hoy dicen más de nosotros personajes como Sam Spade y Philip Marlowe, creaciones de Dashiel Hammett y Raymond Chandler, que el padre Brown de Chesterton o la señora Marple de Agatha Christie.

Y luego está Jack Reacher.

La saga de Jack Reacher lleva más de 20 títulos
La saga de Jack Reacher lleva más de 20 títulos

El detective espartano

Reacher es el gran personaje del escritor británico Lee Child. La saga comenzó en 1997 con Zona peligrosa y lleva ya 21 títulos. Como un rito excéntrico, todos los 1 de septiembre Child comienza a escribir una nueva historia. Ha vendido más de 60 millones de ejemplares.

El verdadero nombre de Lee Child es Jim Grant, pero eligió aquel seudónimo para que las librerías ubicaran sus libros entre los de Chandler y Christie. En ese sentido, Jack Reacher podría ser una suerte de síntesis de estos modelos. Por un lado, tiene un altísimo poder de observación y deducción, casi sobrenatural, y por el otro se mueve como una pieza más de una maquinaria desgastada como es el ejército de Estados Unidos. Pero es ahí, justamente, donde salta el disyuntor.

Después de haber pasado por la Fuerza, siguiendo los pasos del padre y el hermano mayor, decidió salirse y moverse por fuera del sistema. Fue policía militar; de ahí su desencanto. De alguna manera, Jack es un desclasado. Ha elegido la soledad de una vida nómade, no usa teléfono celular, no tiene casa ni auto. Vive con lo puesto —no es una forma de decir: tiene una única muda de ropa. "Sherlock Holmeless", le dicen. Jack tiene un modo de vivir estrictamente espartano y, por lo tanto, completamente antinorteamericano.

Tom Cruise como Jack Reacher
Tom Cruise como Jack Reacher

Jack Reacher en español

Desde que Tom Cruise lo llevó dos veces a la pantalla —en 2012 y 2016—, Jack Reacher tiene su cara. En una nota publicada a fines del año pasado, Nicolás Mavrakis contaba que Cruise le ganó el puesto a Dwayne "The Rock" Johnson. Si bien el actor de "Rápido y furioso" y de la nueva "Baywatch" tenía el physique du role adecuado —altura, contextura física, fortaleza—, Cruise conseguía transmitir mejor su personalidad. El texto de Mavrakis es muy recomendable:

"Gracias a estos 'westerns posmodernos', como los ha descripto Child", escribe, "la parte más admirable del cine de acción ‒la que no teme trabajar con la salvaje ira masculina, como lo hizo Homero con los héroes de La Ilíada‒ no solo ha reanimado la carrera de una estrella de Hollywood en el preciso momento en que esta deambulaba apenas por la monótona saga de 'Misión Imposible', entre otros roles huecos, sino que las aventuras literarias de Reacher lograron dar el gran salto que faltaba al español."

A decir verdad, Reacher apareció en español con cierta demora y todavía está poco traducido. Se consiguen las novelas El enemigo, Nunca vuelvas atrásMala suerte, algunos más. La editorial Blatt & Ríos publicó dos cuentos en el volumen Noche caliente y promete para este año el lanzamiento de los Cuentos completos. La traducción más reciente es Personal (2014), que ganó el premio RBA de Novela Negra, dotado en 125.000 euros.

Lee Child (centro), junto al director Edward Zwick y el actor Tom Cruise (Getty Images)
Lee Child (centro), junto al director Edward Zwick y el actor Tom Cruise (Getty Images)

Sherlock Holmeless

Para cuando comienza Personal, Jack Reacher lleva mucho tiempo fuera del ejército. Pero, como él mismo dice en el primer párrafo, "Tú puedes abandonar el Ejército, pero él a ti no te abandona. No del todo." Con esa vida fuera del sistema, Jack es prácticamente inalcanzable. (Un juego irónico con el apellido, que viene de reach, alcanzar). Dan con él a través de un aviso clasificado en una revista militar: "Jack Reacher llama a Rick Shoemaker". Es como tirar un mensaje en una botella, pero tiene sentido. Hojear esa revista es un vicio involuntario de todos los ex militares.

¿Por qué lo convocan? Un francotirador atentó contra el presidente de Francia y se teme que pueda volver a hacerlo cuando los mandatarios del G8 se reúnan en Inglaterra. La amenaza ahora es contra cualquiera de ellos, pero especialmente contra el presidente de Estados Unidos. El principal sospechoso es John Knott, un soldado que Reacher metió en prisión y que, después de 16 años en la cárcel, acaba de salir en libertad. El francotirador-asesino es un tema recurrente en las novelas de Reacher. Sin ir más lejos, Un disparo, la primera novela que llevó Tom Cruise al cine, tiene el mismo conflicto.

Es un caso difícil, improbable, que lo pone a Reacher en el lugar de la carnada. Knott es un francotirador habilísimo, un virtuoso capaz de matar a más de un kilómetro y medio. ¿Por qué acepta participar? Porque tiene una deuda de honor. Así es Reacher.

La trama, entonces, lo lleva a Londres unas semanas antes de la cumbre.  Reacher viaja junto a Casey Nice, una chica que trabaja en el Departamento de Estado, que tiene el doble rol de asistirlo y controlarlo. Casey, además, es el personaje que le permite a Lee Child explicar los hechos a través de un procedimiento que ya le funcionó en otras novelas: Reacher como Sherlock Holmes —y qué mejor lugar para serlo que Londres— y Casey como una inexperta Watson.

La novela tiene algunos momentos ripiosos —por eso la recomendación es empezar la serie Reacher por los cuentos— pero aún con ellos es un libro intenso. Súper disfrutable.

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