Ahora, María Eugenia Suárez Riveiro, la popular China Suárez (25), camina por un bosquecito de lirios amarillos. Lleva una corona de jazmines que le sostiene el pelo y un kimono de tul transparente, de la colección que piensa ella y diseña Natalia Antolín. El conjunto muestra levemente su panza de embarazada.

La imagen es inmaculada, hasta que desde el parlante JBL se escucha un grito –"¡se te ve la tanga…!"– y Eugenia empieza a mover las caderas en círculo, con las manos arriba, mostrando que los cinco meses de embarazo no le quitaron el swing.

Hace unos días subió una coreo parecida a su cuenta de Twitter, que recibió miles de likes y retuits. Tanto que Pablo Lescano (líder de Damas Gratis) la invitó a protagonizar el video de su próximo tema. "Me parece re divertido, pero ahora vamos a tener que esperar hasta que nazca el bebé", se compromete Eugenia.

Entrando a su semana 21 de embarazo, la China desborda de felicidad. Obviamente, el factor clave es el hermanito que Rufina (4, la niña que tuvo con Nicolás Cabré) tendrá a fines de febrero: "Ella está feliz, pero no se lo pude contar porque se anticipó. Unos días después de hacerme el test, vino Rufi y me dijo: 'Mamá, tenés un bebé en la panza'".

“Sería mucho más elegante que dijera ‘mi vida es el cine’, pero tengo el foco puesto en ser la mejor madre que pueda”
“Sería mucho más elegante que dijera ‘mi vida es el cine’, pero tengo el foco puesto en ser la mejor madre que pueda”

¿Segundo factor de felicidad? En pleno embarazo, la actriz de Multitalent está convencida de que en Benjamín Vicuña (38) encontró al amor de su vida. "Me escucha, es romántico", empieza cual adolescente. "Benja me dio la estabilidad que nunca tuve", sigue, y explica: "Una vez, una amiga me dijo: 'Tenés que encontrar un hombre que ame con locura a su mamá, porque eso se va a reflejar en cómo te trate a vos el día de mañana'. Es el caso de Benjamín, que le da a su madre un lugar increíble, la admira, la quiere, la cuida. Y así es conmigo. El es todo lo que necesito: estoy convencida de que podemos pasar juntos el resto de nuestras vidas".

–¿Siempre quisiste ser mamá joven?
–Me sentía preparada, porque es lo que quise desde chica. Me importa que el día de mañana mi hija me diga que fui una buena madre. Después, el resto… si piensan que soy buena o mala actriz, no me preocupa. Sería mucho más elegante si dijera "mi vida es el cine", pero tengo el foco puesto en ser la mejor madre que pueda.

–Hace unos días, Florencia Peña dijo: "Mis hijos saben que no soy mamá full time". ¿En tu caso es al revés?
–Mirá, trato de estar todo el tiempo con Rufi, porque siento que conmigo está mejor. Y el estar separada me ayuda, porque pongo las producciones y acomodo el trabajo para el día que está con el papá. Me resulta práctico, porque ella sigue con su rutina.

–¿Sos una madre miedosa?
–No diría tanto… Tengo cosas de obsesiva; no sé si son TOCs. No arranco el auto si la sillita no está bien colocada. Me fijo en todo. No soy miedosa, sino precavida.

“Creo que nuestra historia es demasiado romántica, por todo lo que nos tocó atravesar. Imaginate el amor que nos tenemos: hubiera sido más fácil tomar otro camino”
“Creo que nuestra historia es demasiado romántica, por todo lo que nos tocó atravesar. Imaginate el amor que nos tenemos: hubiera sido más fácil tomar otro camino”

–¿Cómo eran los roles de tus padres cuando eras chica?
–Había un equilibrio: papá era severo; mamá, más permisiva. Papá (Guillermo, falleció) era un hippie espectacular: cambiaba todo el tiempo de laburo. No tenía ningún título universitario, pero siempre trabajaba. Por eso, nunca le importó que yo estudiara. Mamá sí quería… Mi viejo se había dado cuenta de que a mí me gustaba bailar y cantar todo el día. Siempre confió mucho en mí. En cambio, ella decía: "Hija, hay miles de chicas que estudian y tienen más talento que vos…".

–Lo tenés idealizado al viejo…
–Y… Papá me veía y se reía, elogiaba mi personalidad. Me contaba que a los tres años, cuando alguien se me acercaba, yo le apretaba la mano para que no me tocaran: "No le gusta que la toquen". Decía que le gustaba mi forma de actuar. Igual, él era quien me inculcaba la disciplina, que fuera puntual, que no jugara con el tiempo de la gente.

“Con una familia ensamblada uno hace un contrato, donde a mi hija la educo yo y Benja a los suyos. Los chicos están felices”.
“Con una familia ensamblada uno hace un contrato, donde a mi hija la educo yo y Benja a los suyos. Los chicos están felices”.

–¿Vos dónde le marcás la cancha a Rufina?
–Es muy fácil ser la mamá de Rufi; siempre se lo digo. Pero le pongo límites. Lo hago todo el tiempo, no tengo mucha paciencia. Tampoco que opine –"¿qué te parece si vamos acá…?". Le digo: "No, la mamá soy yo. Lo que a vos te parezca con cuatro años, no cuenta". Es mi forma, pero siempre con amor. Ella es cero manipuladora, pero tiene una personalidad muy marcada: cuando no quiere algo, se planta. Pero se viste como yo digo y no toma decisiones. Para mí, tanta libertad no hace bien.

–¿Creés que puede seguir tus pasos y los de Cabré en la actuación?
–Sí, totalmente… Me encanta. No tengo mambos con eso. Yo fui muy feliz trabajando desde los diez años. No tuve ninguna mala experiencia. Cuando tus padres están cerca y te acompañan, es lindo. Me acompaña a las producciones y me dice: "Mamá, yo quiero ser como vos". Agarra los tacos y me tira: "¡Qué linda que estás!" o "eso no te combina". El otro día me pongo una pollera y me dice: "Mamá, ¿vas a ir así? Eso parece una bolsa de basura". No tiene esa cosa de pendex malcriada, es lo más.

En enero de este año viajaron a las playas chilenas y compartieron el verano con la familia de Vicuña. “La propuesta de casamiento me sorprendió en el momento que menos la esperaba. Me la hizo en Chile, en el campo de su familia. Brindaban con pisco, nos aplaudían… Fue de película”
En enero de este año viajaron a las playas chilenas y compartieron el verano con la familia de Vicuña. “La propuesta de casamiento me sorprendió en el momento que menos la esperaba. Me la hizo en Chile, en el campo de su familia. Brindaban con pisco, nos aplaudían… Fue de película”

"ENCONTRE UN HOMBRE PARA TODA LA VIDA". "Mirá, creo que nuestra historia es demasiado romántica, por todo lo que nos tocó atravesar. Aunque parezca raro, eso nos hizo más fuertes. Hoy ya no es tema. Pero imaginate el amor que nos tenemos… Hubiera sido más fácil para los dos tomar otro camino", explica Eugenia.

Es que la relación entre Benjamín Vicuña y la China dio sus primeros movimientos sobre aguas turbulentas. Todo comenzó hace poco más de un año y medio, cuando filmaban El hilo rojo, donde se conocieron y también donde explotó. ¿La razón? "Yo sabía que Benjamín se encontraba separado y él también estaba seguro de eso. Después, a la prensa se le vendió otra versión. Pero la verdad es esa. Siempre tuvimos todo claro", dice la China quien, tras ese tsunami de las primeras semanas, afirma haber encontrado la paz que nunca tuvo. Si hasta localiza puntos de encuentro entre Vicuña y Guillermo, su papá: "Muchas veces le digo a Benja que tienen muchas cosas parecidas. Se hubieran llevado muy bien. Aunque él no es tan estricto con sus hijos", reconoce.

“La veo a Rufina siguiendo mis pasos y los del papá. Y me encanta. Yo fui muy feliz trabajando desde los diez años. Me acompaña a las producciones y me dice: ‘Quiero ser como vos’”
“La veo a Rufina siguiendo mis pasos y los del papá. Y me encanta. Yo fui muy feliz trabajando desde los diez años. Me acompaña a las producciones y me dice: ‘Quiero ser como vos’”

–Decís que lo único que te importa es ser la mejor madre. ¿Te costó ensamblar tu familia con la de Vicuña?
–Lo nuestro fue muy de a poco… Rufi prácticamente me lo pedía, porque pegaron onda de entrada. Y Benja es más comprador que nadie. Pero ella tiene clarísimo quién es su mamá y quién su papá, y quiénes sus respectivos novios. Pensá que pasó mucho tiempo desde que me separé y no tiene la imagen de la familia típica: siempre vivió sola conmigo o con el padre. Hay que quitarle dramatismo a todo.

“Benjamín me dio algo que nunca había tenido en mi vida, que es estabilidad”.
“Benjamín me dio algo que nunca había tenido en mi vida, que es estabilidad”.

–¿Cómo son los roles en tu casa?
–Uno hace un contrato, donde a mi hija la educo yo y Benja a los suyos. Los chicos están felices. Es uno el que le pone prejuicio o carga a la hora de contar las cosas. Siempre trato de desdramatizar, y Rufi lo capta de esa manera.

–De afuera parece que te llevás bien con el papá de Rufina. ¿Y Cabré con Vicuña?
–Con Nicolás tenemos relación por Rufi. Desde que nos separamos, creo que no tuvimos una pelea. Pero tampoco somos los Ingalls: "¡Eeehhh, Navidad todos juntos!". Pero está todo bien… El sabe que Rufina ama a Benjamín y yo sé que a Rufi le encanta la novia del padre. Y para mí no hay mayor tranquilidad que esa, y que además haya alguien que lo ayude.

“Benjamín tiene su relación con la mamá de sus hijos, como debe ser. El trato es entre ellos; no veo por qué debiera entrar yo”
“Benjamín tiene su relación con la mamá de sus hijos, como debe ser. El trato es entre ellos; no veo por qué debiera entrar yo”

–¿Creés que esa armonía que tenés con Cabré, en algún momento se podrá dar con Pampita, la ex de Vicuña?
–(Silencio)… Mmm… No sé si me interesa.

–¿No sos de las que creen que el tiempo cura todo?
–No soy resentida ni rencorosa, pero te voy a responder algo que me decía mi papá: "Lo más importante es irse con la conciencia tranquila". En cualquier vínculo. No es mi prioridad, y la de Benjamín tampoco. El tiene su relación con la mamá de sus hijos, como debe ser. El trato es entre ellos; no veo por qué debiera entrar yo.

–La mediatización del conflicto generó una tormenta. ¿Te afectó en algo?
–Por supuesto. No tolero la mentira. Quizá en su momento debí salir a defenderme un poco más, pero tengo una hija. Soy consciente de todo eso. Hasta acá expongo mi vida privada. Mis amigos y mi familia saben perfectamente cómo fueron las cosas.

–¿En qué momento elegiste a Vicuña como padre de tu segundo hijo?
–Es algo que se dio naturalmente. Benjamín me dio algo que nunca había tenido en mi vida, que es estabilidad. No soy una loquita, pero sí una mina que vuela bastante. Siempre pensé que podía ser feliz con o sin alguien, y eso me ayudó a no deprimirme nunca. Pero él me puso los pies en la tierra. Tiene una cosa de familia y de apego que me da mucha tranquilidad.

Eugenia y Rufina, su debilidad: “Mamá, tenés un bebé en la panza”, le dijo su hija
Eugenia y Rufina, su debilidad: “Mamá, tenés un bebé en la panza”, le dijo su hija

–¿Pensaste que todavía están con las hormonas a fondo, y cómo hacer para que eso no decaiga?
–No sé si va a decaer, porque yo soy muy intensa, y a eso hay que alimentarlo. El sigue llegando a casa y me deja una notita o trae flores. Y yo, lo mismo. Esas cosas me matan, las necesito. Por suerte, Benja es así. Me escucha todo el tiempo, es contenedor, es todo para mí… No le encuentro ningún defecto.

–Imagino que lo habrás estado observando como padre.
–Sí, claro. Y en ese rol es soñado. Lo admiro mucho. Verlo a él me recuerda que no me tengo que quejar por pavadas. Es mi cable a tierra, en todo sentido. Cuando lo veo con los hijos, me muero. Es un padrazo: atento, cariñoso… También me enamora por eso. Desde el día cero. Es demasiado bueno.

“Me sorprendió cuando me pidió que me casara con él. Fue en el campo de su familia, en Chile, allí me lo planteó. Yo estaba con un suéter, así nomás, y él de rodillas…”
“Me sorprendió cuando me pidió que me casara con él. Fue en el campo de su familia, en Chile, allí me lo planteó. Yo estaba con un suéter, así nomás, y él de rodillas…”

–¿Te sorprendió la propuesta de casamiento?
–Sí, me re cag… Soy tan controladora… Siempre creí que me iba a dar cuenta cuando llegara ese día. Y me agarró en el momento que menos me lo esperaba. Fue en el campo de su familia, en Chile, allí me lo planteó. Yo estaba con un suéter, así nomás, y él de rodillas. Lo más lindo fue que estaba la familia: todos brindaban, tomaban pisco. Fue súper romántico.

–Vos antes no querías casarte. ¿Qué hizo Benjamín para que cambiaras de opinión?
–Antes me parecía un quilombo: los papeles, las divisiones cuando te separás… Pero cuando lo encontré a Benja, los dos decíamos: "Con vos sí podría casarme". Me encanta la familia tradicional, aunque en la vida uno no hace siempre lo que quiere, sino lo que puede. Mientras mi hija esté feliz, yo también lo soy. Un día me di cuenta de que me gustaría pasar toda la vida con él. 

Por Julián Zocchi. Fotos: Chris Beliera
Producción: Mica Faiman.
Agradecemos a China by Natalia Antolín, Ricky Sarkany, Sweet Lady by China, Celina Racchi, corona de flores Guidobono, BabyGen y muy especialmente a Astilleros Milberg Tigre (www.astillerosmilberg.com)

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