Viernes 7 de septiembre, puerto de Comodoro Rivadavia, Chubut. El buque Seabed Constructor se hizo a la mar con el objetivo de localizar al ARA San Juan. Silvina Krawczyk, José Luis Castillo, Luis Tagliapietra y Fernando Arjona son los veedores que embarcaron.
Viernes 7 de septiembre, puerto de Comodoro Rivadavia, Chubut. El buque Seabed Constructor se hizo a la mar con el objetivo de localizar al ARA San Juan. Silvina Krawczyk, José Luis Castillo, Luis Tagliapietra y Fernando Arjona son los veedores que embarcaron.

Se aferran a esta oportunidad como si fuera la última. No porque pequen de pesimistas, sino porque les llevó cerca de diez meses poner en marcha este mega-operativo para reiniciar la búsqueda del ARA San Juan. Si bien los buques de la Armada nunca dejaron de buscar al submarino desaparecido el 15 de noviembre de 2017, lo cierto es que la tecnología ultra avanzada de la que dispone el Seabed Constructor –que zarpó de Comodoro Rivadavia el viernes 7 de septiembre a las 14 horas– podría brindarles a los familiares de los 44 tripulantes lo que tanto esperan: respuestas.
TARDA EN LLEGAR… Para Silvina Krawczyk –hermana de la teniente de Navío Eliana Krawczyk–, Luis Tagliapietra –padre del teniente de Corbeta Damián Tagliapietra–, Fernando Arjona –hermano del cabo principal Alberto Arjona– y José Luis Castillo –hermano del cabo principal Enrique Castillo–, los últimos quince días fueron vertiginosos e intensos. Luego de haber sido seleccionados –votación mediante– para participar de la búsqueda en calidad de veedores, debieron realizarse análisis de sangre, de orina, electrocardiogramas, exámenes de vista y capacidad auditiva. Pasaron también por exámenes psicológicos y debieron aprender conceptos básicos de navegación.

Luis Tagliapietra en el curso de supervivencia y abordaje de balsas salvavidas.
Luis Tagliapietra en el curso de supervivencia y abordaje de balsas salvavidas.

Además, se les exigió tener conocimientos de inglés, ya que es el único idioma que se habla en el buque. Superada esa instancia, el martes 4 de septiembre se reunieron en el Edificio Libertad (ubicado en la avenida Comodoro Py 2055) con el CEO de Ocean Infinity, Oliver Plunkett, quien les brindó detalles del plan de búsqueda. La reunión duró alrededor de tres horas y los familiares (muchos de los cuales llegaron desde Mar del Plata en colectivos que facilitó la Armada) la definieron como "positiva". "Pudimos sacarnos todas las dudas", le contaron optimistas a GENTE.

Por su parte, Luis Tagliapietra –abogado y querellante en la causa penal que instruye la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez– destacó la franqueza del estadounidense. "Nos anticipó que no vamos a tener ningún tipo de limitación dentro del buque. Es decir, estaremos habilitados a observar todo lo que hagan. Nuestra presencia a bordo es clave: seremos los ojos y oídos del resto de los familiares de nuestros queridos héroes", dijo el letrado.

Los veedores en pleno entrenamiento: debieron aprender conceptos básicos de navegación.
Los veedores en pleno entrenamiento: debieron aprender conceptos básicos de navegación.

EL PROCESO DE BUSQUEDA. El Seabed Constructor zarpó el 16 de agosto de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y arribó al puerto de Comodoro Rivadavia el jueves 6 de septiembre al mediodía. Un día más tarde, el viernes 7, partió rumbo a la altura del golfo San Jorge, para dar comienzo al proceso de rastreo del submarino desaparecido. Equipado con tecnología de avanzada, el buque permitirá una búsqueda científica exhaustiva. Tal cual informa un video institucional, cuenta con cinco Vehículos Submarinos Autónomos (AUV) capaces de operar hasta seis mil metros de profundidad, a una velocidad de exploración de 1.200 kilómetros por día.

Durante la navegación trabajarán más de 40 tripulantes, marinos y técnicos, que se turnarán para garantizar la eficiencia operativa.
Durante la navegación trabajarán más de 40 tripulantes, marinos y técnicos, que se turnarán para garantizar la eficiencia operativa.

Además, tiene un laboratorio informático de última generación, dos tipos de Vehículos Operados Remotamente (ROV) con cámaras de alta definición, grúas, helipuerto y lanchas rápidas. Según indicaron, el barco barrerá una superficie de 3.200 km2, correspondientes a las tres áreas definidas en base a la información recibida de la Armada Argentina y de otras fuentes internacionales que fueron consultadas para la planificación de la operación.

Si la localización resulta infructuosa, se ampliará a un círculo de 25 millas náuticas de radio, con centro en la última posición informada del ARA San Juan el 15 de noviembre de 2017. "El contrato se firmó por un máximo de 120 días y un mínimo de 60, pero esperamos terminar antes", dijo a GENTE el CEO de Ocean Infinity, que cobrará los prometidos US$ 7,5 millones sólo si localiza el submarino.

El buque de bandera noruega lleva cinco AUV (vehículos submarinos autónomos), que permiten rastrillajes en inmersión de hasta seis mil metros.
El buque de bandera noruega lleva cinco AUV (vehículos submarinos autónomos), que permiten rastrillajes en inmersión de hasta seis mil metros.

CON FE Y ESPERANZA. Junto con la tripulación (más de 40 marinos y técnicos), además de los cuatro veedores, el 7 de septiembre también embarcaron –como observadores– tres oficiales de la Armada Argentina (dos submarinistas y un teniente de navío del Servicio de Hidrografía Naval, especialista en interpretación de imágenes). Antes de subir al buque, con la emoción a flor de piel, Tagliapietra definió a ésta como una oportunidad única. "La posibilidad de reiniciar la búsqueda nos costó tanto que queremos aprovecharla a fondo. Gracias a la tecnología del Seabed Constructor vamos a tener certezas que hoy, claramente, no tenemos. Si no los encontramos es porque no están ahí", dijo el padre del teniente de corbeta Damián Tagliapietra.

Los veedores que embarcaron fueron elegidos tras una votación de la que participaron 41 de las 44 familias.
Los veedores que embarcaron fueron elegidos tras una votación de la que participaron 41 de las 44 familias.

Lunes 10 de septiembre, habiendo arribado a la primera zona de rastreo con un clima "calmo y algo de bruma", ya eran cuatro los mini submarinos desplegados para recabar información en el fondo del mar. Así lo explicó el parte diario que los familiares y la Armada entregan, dos veces por día, para detallar los trabajos que se realizan. Todas las esperanzas están puestas en esta travesía. Será cuestión de esperar, y de fe.

Por Flor Illbele. Fotos: Diego Soldini, archivo Atlántida,
gentileza de la Armada Argentina y de L.T.