
Las manos pueden revelar la edad tanto como el rostro. La buena noticia es que existen diferentes estrategias para frenar o revertir los efectos del envejecimiento cutáneo en esta zona. Desde cuidados básicos hasta procedimientos médicos, actualmente las opciones de rejuvenecimiento de manos incluyen métodos naturales y técnicas de relleno como el ácido hialurónico, según especialistas citados por Santé Magazine.
La pérdida de firmeza y elasticidad en las manos se debe a factores internos y externos. Kathleen Scemama, médica estética y nutricionista, explica que la exposición al sol, el frío, los productos de limpieza y el tabaco aceleran este proceso. Además, las manos tienen pocas glándulas sebáceas, lo que facilita la deshidratación y la formación temprana de arrugas.
Con los años, la reducción de grasa subcutánea y de colágeno y elastina genera una piel más fina con venas y tendones visibles. Bernard Cornette de Saint Cyr, cirujano estético y plástico en París, señala que esta falta de grasa acentúa los signos de envejecimiento, fenómeno conocido como dermatoporosis en el ámbito médico.

Adoptar hábitos preventivos cotidianos es clave. Usar cremas hidratantes, protegerse con guantes al limpiar y optar por jabones de pH neutro ayuda a mantener la barrera cutánea, según la Asociación Francesa de Medicina Estética y Antiedad (AFME), citada por Santé Magazine. Aplicar protector solar de forma regular es esencial para evitar manchas y daños acelerados.
La hidratación se refuerza al consumir suficiente agua, aconseja la doctora Scemama. Las exfoliaciones semanales, empleando mezclas caseras de miel, azúcar y aceites, contribuyen a eliminar células muertas y suavizar la piel. Los remedios a base de limón y pepino o la mezcla de aloe vera y aceite de almendra pueden atenuar manchas y mejorar la textura. La experta subraya que las cremas con ácido hialurónico no penetran mayormente la piel y su efecto es superficial, similar al de otras hidratantes más económicas.
La medicina estética ofrece métodos para tratar manos arrugadas o con atrofia notable. Entre los principales tratamientos destacan las inyecciones de ácido hialurónico, hidroxiapatita de calcio, ácido poliláctico, mesoterapia, lipofilling, láser CO₂ fraccionado, peeling químico, luz pulsada, radiofrecuencia, ultrasonidos focalizados, luz LED y flebectomía estética, según detalla Cornette de Saint Cyr a Santé Magazine.

El objetivo de las técnicas de relleno es recuperar volumen y mejorar el aspecto de la piel. El cirujano enfatiza la importancia de que las intervenciones sean practicadas por profesionales calificados para garantizar seguridad y eficacia.
El ácido hialurónico destaca como el tratamiento más utilizado actualmente, gracias a su capacidad para restaurar volumen y elasticidad, informa la doctora Scemama. Su aplicación varía: el ácido hialurónico no reticulado (muy fluido) hidrata profundamente en etapas iniciales, mediante mesoterapia. Una sola sesión por mano basta y el resultado se mantiene entre cuatro y seis meses. Este abordaje mejora la hidratación de la piel y atenúa arrugas leves.
En casos de marcado envejecimiento, cuando la pérdida de volumen es evidente y las venas resultan más prominentes, se recurre a inyecciones de ácido hialurónico reticulado, de mayor densidad. Rellenan y unifican el dorso de la mano, utilizando una cánula roma con un único punto de entrada para distribuir el producto de forma homogénea y con mínimas molestias. Una sesión suele ser suficiente y los efectos duran entre doce y dieciocho meses.

La experta precisa que “las inyecciones de ácido hialurónico buscan suplir la carencia de este compuesto en la piel”, pero su acción es transitoria, ya que el producto se reabsorbe poco a poco si no se renuevan las sesiones. Frente a otros rellenos, el ácido hialurónico es apreciado por su versatilidad y perfil de seguridad. Sin embargo, las cremas tópicas de esta sustancia no llegan a las capas profundas y no ofrecen resultados duraderos, aclara Scemama.
Alternativas al ácido hialurónico existen para quienes buscan restaurar volumen y calidad cutánea. La hidroxiapatita de calcio es eficaz para tratar depresiones profundas y atenuar venas, ya que estimula la producción de colágeno y elastina. Sus efectos son inmediatos y perduran entre uno y dos años, según la especialista.
El ácido poliláctico, otro inductor, favorece la síntesis de colágeno y proporciona resultados progresivos. El lipofilling emplea grasa autóloga extraída mediante lipoaspiración, que se inyecta en las manos para lograr un aspecto natural y reducir riesgos de rechazo. Este procedimiento requiere una pequeña intervención quirúrgica y anestesia local.

Dentro de los procedimientos complementarios, el láser CO₂ fraccionado mejora la textura de la piel y acelera la regeneración al crear microagujeros que dejan áreas intactas y favorecen la recuperación, según explica la AFME en Santé Magazine. El peeling químico, especialmente en su modalidad superficial, ayuda a eliminar células muertas y manchas pigmentarias al renovar la epidermis.
El uso de luz pulsada, radiofrecuencia y ultrasonidos focalizados contribuye a lograr una piel más firme, uniforme y luminosa. En el caso de venas visibles o dilatadas, la flebectomía estética permite extirparlas sin cicatrices ni hospitalización. La AFME, citada por Cornette de Saint Cyr, califica este método como “elegante, económico y sin complicaciones”.
Si bien el impacto visual de las inyecciones de ácido hialurónico puede ser significativo en el rejuvenecimiento de las manos, los resultados son temporales y exigen seguimiento profesional periódico para mantener sus beneficios.
Primero, prevenir
Como siempre, lo primero es la prevención y son muchas las medidas que pueden tomarse para retrasar el envejecimiento de las manos.
Lavárselas varias veces al día es una recomendación importante para evitar la propagación de bacterias. Sin embargo, no hay que exagerar, dado que el lavado destruye la película hidrolipídica de la piel. Lo recomendable es usar jabón de PH neutro y guantes para realizar tareas de limpieza y evitar así la exposición a productos químicos.
También es esencial proteger la piel de los rayos del sol usando protector solar en forma constante.

Por otra parte, existen métodos naturales para rejuvenecer las manos, como exfoliarlas para eliminar células muertas. Esto puede hacerse mezclando una cucharada de miel, media de azucar y una de aceite de almendra, oliva o coco. Esa mezcla se aplica sobre la piel con un suave masaje. Dejar actuar de 5 a 10 minutos y luego enjuagar con agua tibia. A continuación, aplicar una crema hidratante.
En cuanto a las manchas, éstas pueden tratarse con un mezcla hecha con un pepino licuado con el jugo de un limón. Aplicar y dejar actuar durante 20 minutos. Otra opción es agregar unas gotas de vinagre de manzana a la crema de manos que se usa habitualmente.
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