Frankkaster, streamer y dueño de 9Z: “Quiero que mi equipo sea el San Martín de los esports”

Francisco Postiglione relató sus comienzos y el proceso que lo llevó a ser un emblema de los deportes electrónicos en la región. "Quiero llegar donde ningún otro equipo argentino llegó", asegura.

Francisco “Frankkaster” Postiglione es uno de los streamers más grandes de Argentina y es el dueño de 9Z, el equipo de deportes electrónicos sensación en la región. Causó una revolución y promete marcar un antes y un después en el mundo de los esports. Cuenta con la base de fans más grande en la escena local, impuso una manera de interactuar en redes sociales y da batalla en cada certamen en el que se presenta.

Su organización está de festejo porque recientemente cumplió dos años, pero toda historia tiene un comienzo, y el de Fran no fue sencillo. “Mi infancia fue aprender de los errores. Tuve que madurar de golpe. No vivía con mi vieja y encima falleció mi abuela. Estaba solo y tuve que salir a trabajar. Fue como un “capo, acá está la realidad”, le contó a Infobae Gaming.

- ¿Cómo fue tu adolescencia?

- Fue fulera, pero me formó en muchas cosas. Cada etapa valió la pena. Terminé la secundaria trabajando en un kiosco nocturno. Iba amanecido a estudiar, pero le metía mucha pila para sacar guita extra. Cuando empecé a estudiar geofísica en la facultad me lo tomé de otra manera y me echaron. ¡Era imposible! Después conseguí trabajo en un mayorista de La Plata. Empecé como ayudante de caja y básicamente jugaba al Tetris acomodando los productos. Pero me vieron tan pila y con tantas ganas que me ascendieron a cajero. Así estuve tres meses hasta que me surgió la chance de trabajar en una financiera, y ahí ya era otra cosa. Era cobrar casi el doble y estaba mucho más tranquilo en una oficina.

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- ¿Ahí fue donde más aprendiste parte de todo lo que sabés hoy?

- Si tengo la chance de pedir un deseo, iría la pasado y me diría que sea una esponja y absorba y aprenda de todo. Todo lo que viví en la financiera lo aplico a 9Z ahora. Pero no en términos de manejo de plata, sino en cómo tratar con la gente, cómo motivarlos. Imaginate si a alguien se le muere la mamá... pasa una semana y no va a trabajar y no quiere saber nada. Hay que saber cómo hablarle, cómo motivarlo, cómo hacer que vuelva a su vida de a poco.

- ¿En ese entonces ya soñabas con ser streamer?

- Yo estaba estudiando geofísica cuando empecé a fantasear con este mundo. Siempre fui muy gamer. Me encantaban los juegos como Persona 5, Final Fantasy y los juegos de rol. De hecho tenía mi set up armado, con tres monitores y todo. Pero no es que quería ser streamer, pero sí consumía mucho. Hoy en día, el 90% de los chicos que miran a alguien sueñan con ser eso. Yo en realidad quería ser parte de una comunidad y una familia. No tenía ese amor familiar que todo el mundo tenía. Y de a poco empecé a meterme más en los streams. Cuando me hicieron moderador del chat de Coscu fue como... “el que la pudra se va afuera”. Y yo estaba siempre. Llegaba del laburo y prendía la PC. Tenía siempre el chat abierto. Después me dieron mod en el grupo de Facebook. Llegaba a la oficina y no pensaba en los cobros. Solo abría el Face y veían quién topeaba para banearlo. Estaba más metido ahí que en el trabajo. Ahí empecé a fantasear con ser parte.

- ¿Y esa gran oportunidad cómo llegó?

- Se me dio la oportunidad de ayudar a Coscu en una misión con una chica. Tenía que verse con alguien y como yo tenía auto me ofrecí a llevarlo. Estaba haciendo el curso de manejo para sacar la licencia. Así que me fui de La Plata a Capital sin registro... ¡Totalmente loco! Pero manejaba de 10. No hubo problema. Al otro día Coscu me vuelve a llamar y me dice “estoy solo en casa, venite que tengo unas pizzas y stremeamos”. Yo creí que él iba a transmitir y que yo iba a estar de fondo nomás. Arrancó y tira “Fran, vení que vamos a hacer IRL (In Real Life)”. Yo no quería, estaba re cagado, pero me insistió y aparecí. No imaginan el hateo que me comí ese día. Es que en esa época lo nuevo era malo. Si había alguien nuevo era rechazo total, y yo me re deprimí, no quería saber nada. Me llamó de nuevo y ese día rapeamos. ¡Para qué! Arranqué a rapear y la gente se estallaba porque lo hacía cómico. Ahí empecé a empatizar un poco más. ¿Y por qué no prendo yo? Prendo para joder. Lo armé como pude, con una cámara de 360p. Tuve 50 viewers. ¡Un montón! Y me gustó la energía que tiraba la gente. Así que arranqué: 50 viewers, 70, 100.... Pasó el primer mes y cobré 120 dólares.

- ¿Pensaste que podías vivir de eso?

- En esa época no era fácil ganar plata en Twitch. Al segundo mes gané un poquito más. Al tercero ya tuve 300 viewers. Lo empecé a disfrutar más que mi trabajo y me decidí por dedicarme a eso. Fue un paso difícil, porque yo le pasaba guita a mi vieja. A ella le chocó cuando le dije que me iba del laburo y tampoco quería que deje la facultad. Es la típica. Pero yo le dije que le iba a seguir pasando.

Cuando tuvimos una media de 1000 viewers con Coscu nos mudamos a una casa en City Bell. Entramos en esa vorágine y la facultad me duró dos semanas. Es que tenía la cabeza en otro lado. No me presenté a un parcial. Tenía que recursar análisis matemático. ¡Ni en pedo! Yo quería ser streamer. Empecé a ganar más plata y ya eran 700 dólares, no 100. Me alcanzaba para mí y para mandarle a mi vieja. Con Coscu fuimos ahorrando hasta que dejamos de estar cómodos en esa casa. Caían pibes a la puerta, entraban, nos rallaban todo el auto... Así que decidimos irnos a Nordelta. Ahí empezamos a trabajar de otra manera... El stream fue creciendo y la comunidad también”, recordó.

- ¿Ya te imaginabas con un equipo de esports?

- Para nada. Mi sueño empezó cuando pisamos Chile con Coscu Army Esports para jugar la promoción/relegación a la ex Copa Latinoamérica Sur de LoL. Nadie se podía hacer cargo de eso así que yo me encargué. Fuimos allá y cuando pisé las oficinas de Riot mi perspectiva cambió. Me trataban de igual a igual, yo estaba helado. Jugamos la relegación y le ganamos a Dark Horse y a Católica Esports. Pensé: “hey, se puede ganar esto. Podemos subir a la CLS”, hasta que apareció Evilvice y nos ganó. Todos terminamos muy tristes llorando. Yo empaticé una banda con estos pibes. Ahí me cerró todo.

Frankkaster junto al equipo de la Coscu Army en la Promoción/Relegación (@frankkasterx).
Frankkaster junto al equipo de la Coscu Army en la Promoción/Relegación (@frankkasterx).

- ¿Y cómo hiciste para comenzar desde cero?

- El equipo de la CA se disolvió y arrancó el boom del Fortnite. Lo vi como una oportunidad. Necesitaba plata para el proyecto y tomé una decisión muy difícil: cortar mi carrera de streamer a la mitad. Apareció la plataforma Nono Live de China y me vendí. Cuando cobré tres sueldos e hice un colchón de guita dije “bueno, es mi momento”, y armamos 9Z Fortnite. Le empezó a ir bien, pero nunca me retribuía nada económicamente. Después armé el de CSGO con Luken y NHL. Ganamos la Liga Pro y clasificamos a la LA League. Viajamos a Brasil, a un estadio, con luces, pantallas gigantes. Me di cuenta que no podía parar, pero estaba solo, no estaba asesorado por nadie.

- ¿Ahí sentiste que se te iba de las manos?

- Sí, ya se me iba de las manos. Aparte yo cobraba re piola pero no alcanzaba la guita. Ni tenía la marca patentada. Encima se me estaba por acabar el contrato con Nono Live y yo no podía dormir. Se me caía el pelo, iba a terapia, no estaba focus en lo que tenía que hacer, no stremeaba y me terminé yendo de la casa de Nordelta. Ahí pensé que estaba en la lona. ¿Y ahora que hago? Estoy solo. Por suerte empecé a dar con la gente correcta y armamos un equipo de trabajo realmente profesional. Empezaron a llegar las marcas solas y así empezó la rueda.

Actualmente 9Z cuenta con unos de los rosters más competitivos de CS:GO en la región, con el argentino Ignacio “Meyern” Meyer como gran figura. Recientemente se coronó campeón de la Liga Pro de Temporada de Juegos y anunció su participación en la Clutch Circuit, el certamen más importante de Brasil. También es sensación en la escena argentina de League of Legends, ya que clasificó a la final de la Liga Master Flow de LVP que se disputará el jueves 27 de agosto. Además la organización cuenta con equipos de VALORANT, RainbowSix, Fortnite, PUBG Mobile, CS:GO femenino y FIFA.

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- ¿Cuál es tu sueño con este equipo?

- Quiero llegar donde ningún otro equipo argentino llegó. Quiero que dejemos de ser el hazme reír a nivel internacional. Quiero que una vez pasemos a fase de grupos de Worlds. Quiero que lleguemos lejos en la Pro League. Quiero que una vez juguemos un International de RainbowSix. Vamos a llegar, porque voy a sacar la sangre si es necesario. Pero quiero llegar, pararme mano a mano con Cloud9 y decirle “respeta, carajo. Somos sangre latina”.

- ¿Qué se viene ahora?

- Quiero internazionalizar la marca. Armar un equipo brasileño y que empiecen a hinchar por nosotros. Quiero armar un equipo de Dota en Perú, y que también nos apoyen. Quiero llevar el #TodoVioleta a todo Latam. Todos somos sangre latina; el tercer mundo. Se nos cagan de risa. No va a pasar este año, no va a pasar el año que viene, pero estoy en esa. Miro a Kala de Isurus y a Gonzo de Furious y digo “no es ya”, es el camino al éxito. Es el fracaso y el fracaso y fracaso hasta llegar. En diez años voy a estar ahí. Estamos en la cresta de la ola. Hay que trabajar bien y aprovecharlo.

- ¿Qué tiene que pasar para que la escena crezca?

- Latam hoy está donde estaba Brasil hace cinco años. Está en el boom en donde las empresas entran e invierten. Si trabajamos juntos y no nos quedamos con la plata en el bolsillo para nuestras boludeces, todo va a salir bien. Te aseguro que hay equipos que no se quedan con esa guita. Yo tengo un fondo común para el equipo y no me guardo un mango. No cambié el auto. Tengo un re auto, pero podría tener un Porsche y no lo compro. Tengo otras prioridades en mi cabeza. Mi sueño es tener una Gaming House propia, no alquilada. Comprar una mansión en Brasil o Estados Unidos y tener cinco habitaciones para stremear por casa e invitar a equipos para hacer cosas más grandes. De hecho mi auto lo quiero vender y comprarme un Gol. No planeo vivir más en Argentina. Tengo otro camino de vida y otro pensamiento. Si todos pensamos así y llamamos a las marcas a invertir en el ecosistema podemos lograr ese boom. Si hacemos todo bien, en cinco años vamos a estar donde está Brasil ahora.

Frankkaster ganó el Martín Fierro Digital en 2018 (@frankkasterx).
Frankkaster ganó el Martín Fierro Digital en 2018 (@frankkasterx).

- ¿Sentís que te pusieron trabas en el camino en la escena?

- Hay criticas o bloqueos feos que nos hicieron para que no lleguen marcas. Me tocó lidiar con cosas que no están buenas. Me costó crecer porque tuve trabas que no tuvieron otros. Tuve suerte también, pero no lo tuve servido. Estuve mas de un año poniendo todo de mi bolsillo. Tuve momentos depresivos en los que no prendía stream e iba a terapia. No estoy preparado. Tengo 23 años, no estoy acostumbrado a esas cosas.

- ¿Alguna vez trataron de estafarte?

- Gente que vende humo hay por todos lados. Aprendí a tener la parte contable y legal bien estructurada. No hay margen de error para eso. A medida que crecés, tenés que tropezar para seguir caminando. Fueron experiencias que en un momento fueron feas, pero contaba con gente que tiene experiencias en manejo de empresa y me amoldaron. Tener un juicio es normal en mi vida y aprendí a no desesperarme.

- Teniendo en cuenta que la mayoría de los sueldos son en dólares, ¿los impuestos te complican mucho?

- Todo bien con el dólar solidario., entiendo que no hay que fugar divisas, que el país está en crisis. Yo entiendo las medidas, pero es frustrante. Gracias a Dios tenemos un equipo de trabajo excelente y un estudio contable muy capaz, pero a la hora de pagar, todo te sale el doble. Los proyectos se te complican y se atrasan un poco. Pero dentro de todo vamos saliendo y vemos cómo llevarlo adelante. Obviamente rezando para que algún día cambie la medida. Cualquier empresario o emprendedor se está fundiendo.

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9Z planeaba expandirse durante el 2020, pero el COVID y la cuarentena complicaron las cosas. “Íbamos a llevar al equipo de CS a Brasil. Ya teníamos la Gaming House y las computadoras. ¡Hasta una camioneta me compré allá y está parada! Tengo una Kangoo ploteada y no me puedo ir”, detalló Fran. Además se frustró la participación del equipo femenino en la Copenhague Games de Dinamarca: “Habíamos organizado un bootcamp en Alicante, España. Justo llegó la pandemia cuando las chicas estaban allá, y querían volverse desesperadas. Les pedimos paciencias y tranquilidad, y la empresa hizo todo lo posible para traerlas. Conseguimos pasajes con escala en Brasil. ¡Peor todavía! Perdimos una fortuna, pero por suerte se solucionó y pudieron volver”.

Pero no todas fueron malas noticias, ya que se pudieron rescatar muchas cosas positivas: “Creo que la pandemia nos terminó ayudando. Por suerte, aparecieron marcas. Creo que fue positivo al fin y al cabo. Los astros se alinearon porque Meyern quería volver a la Argentina. Tenía ofertas de Europa, pero él quería ver a su familia. Le gustaba la organización, porque veía la escena y sabía cómo crecía 9Z. La planteé un plan ambicioso de dos años, con una GH en Brasil. Pero no es una casa normal, donde se queman las cejas jugando. Nuestra idea es que las familias puedan visitarlos, que descansen, que tengan vacaciones. Obviamente si clasificamos a una DreamHack te voy a pedir que estés focus, pero quiero que se afiancen como equipo. Planeábamos campamentos, que salgan, que escalen una montaña, que aprendan a izar un velero, etc. Quiero armar un equipo humano que vaya más allá”.

- ¿Es verdad que ibas a poner un tobogán en las nuevas oficinas?

- Sí, pero me lo dieron de baja. Hay que pedir permisos. Mi idea era sacarlo por una ventana y que entre por otra, pero hay que habilitarlo y estamos en pandemia. Es algo que se va a hacer, porque lo tengo en la cabeza. Como primicia en esta nota no va a haber tobogán cuando la inauguremos. También voy a hacer un pelotero para que desemboque ahí.

- ¿La idea es que se asemeje a las de Google?

- Sí, estuve sacando ideas. Cualquiera puede ir a trabajar de mal humor, pero si llegás a la sala de reuniones y hay café con sanguchitos puede ser distinto. Y voy a ser yo el que los llevé. Voy a ser el primero en llegar. También quiero poner plantas para que haya vida dentro. Entrás con otro aire. Quizás estás mal, pero si entre reuniones sale una partidia de LoL, el día arranca de otra manera. Nada me hace más feliz que trabajar feliz.

- ¿Y cuando no estás trabajando qué hacés?

- Es gracioso porque nunca lo conté. Lleno la bañadera con espuma, agarro el celular y me pongo a ver streams con el agua caliente. Tengo un hidromasaje y me tiro ahí. Re de millonario. Hasta tengo pastillas de colores para el agua. Me tiro ahí y estoy una hora con el celular viendo stream. También me compré un banquito y pesas y entreno en casa, o juego mucho fuera de stream.


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