“The Dark Crystal: Age of Resistance Tactics”: de la pantalla chica al mundo de los videojuegos sin escalas

Un nuevo videojuego basado en una serie de Netflix llegó a consolas, PC y Mac este 4 de febrero.

En agosto de 2019, Netflix estrenó la primera temporada de The Dark Crystal: Age of Resistance, una serie que funciona como precuela de la clásica película de los 80 conocida en Latinoamérica como El Cristal Encantado. El show mantuvo la estética y el corazón de aquella creación de Jim Henson y despertó curiosidad entre fans del producto original y gente que no conocía la franquicia en absoluto. Aprovechando su lanzamiento, Netflix le encomendó a la gente de Bonus XP y En Masse Entertainment el desarrollo de dos videojuegos basados en sus populares series. El primero fue el juego de Stranger Things 3, que no fue muy bien recibido por el público ni la crítica. El segundo llega hoy al mercado. ¿Está The Dark Crystal: Age of Resistance Tactics a la altura?

Como su nombre lo indica, estamos frente a un título de táctica por turnos, género en el que muchas grandes franquicias incursionan tarde o temprano. En esta oportunidad, el punto fuerte del juego está en la historia, que es la misma que se ve en el show televisivo. La construcción del mundo de Thra, las distintas razas de personajes y la magia que rodea a este relato de fantasía están capturados en este juego para ser expandidos en un nuevo terreno.

El tutorial de The Dark Crystal: Age of Resistance dura apenas dos niveles, porque lo cierto es que sus mecánicas son bastante simples. En diferentes puntos de la aventura se desbloquean algunas novedades, como las distintas clases y subclases o nuevos tipos de personajes para sumar al equipo principal, pero todo lo relacionado a controles, movimientos y combates es bastante simple.

La trama principal se va contando con distintos recursos, desde cuadros de diálogos a pequeños pasajes que parecen recrear un cómic animado, pasando también por recursos más atractivos, como el diario de uno de los protagonistas. Luego de esos segmentos que nos ubican un poco en la historia, el mapa se empieza a poblar de pequeños puntos con misiones a cumplir. En el camino surgen también objetivos secundarios que nunca dejan de aparecer y son una excelente herramienta para recolectar recursos y subir de nivel a los protagonistas para una futura y más difícil misión.

Los distintos elementos de la serie se traducen en mecánicas del juego. El mundo de Thra está poblado por razas y criaturas muy diferentes. En The Dark Crystal: Age of Resistance Tactics eso se traduce en diferentes clases de personajes, cada uno con habilidades distintas. Al llegar a cierto nivel, se puede elegir una clase principal que cuenta con ataques o poderes específicos. Más adelante, se desbloquea una subclase con sus propios ataques o poderes específicos. No sólo hay que tener en cuenta el balance de cada personaje con sus distintas habilidades, sino también en función del grupo que se utilizará luego en la misión. En diferentes puntos de la aventura, se reclutan más personajes que cambian un poco el esquema y se comportan distinto, para que la fórmula no aburra y el cerebro siempre esté activo pensando en la siguiente estrategia.

El extenso mapa de Thra también se ve representado por los diferentes niveles por lo que se transita. Algunos tienen elementos hostiles para los personajes, otros son solamente intrincados, pero proponen otro tipo de desafío en un juego donde el movimiento no es del todo libre y hay que calcular cada paso. Otros escenarios, en cambio, no tienen ningún tipo de sorpresa, pero están plagados de enemigos, por lo que invitan a construir otro tipo de estrategia.

En el caso de quien escribe, llegó un punto en The Dark Crystal: Age of Resistance Tactics en que la simpleza casi se convirtió en monotonía y donde el mismo equipo de siempre sorteaba todos los obstáculos sin problemas. Por suerte, antes de que fuera demasiado tarde, surgieron nuevos desafíos, nuevos objetivos y el ritmo volvió a repuntar para continuar dando horas de diversión. Siempre desde la simpleza y los conceptos que se entienden en los primeros minutos de juego, pero con alguna vuelta de tuerca que logra mantener la sensación de novedad y la obligación a generar estrategias.

Esta simpleza que menciono una y otra vez podría considerarse un punto negativo en varios juegos. Sin embargo, en este caso tiene un claro fundamento y es poder abarcar la mayor cantidad de público posible. Al no tener el detalle y la complejidad de títulos como SD Gundam G Generation Cross Rays, puede llegar a ahuyentar a expertos en juegos tácticos que buscan un nuevo desafío, pero lo cierto es que es una experiencia muy amena para alguien que no está acostumbrado a este tipo de dinámicas. Los niveles de dificultad también ayudan a buscar la experiencia ideal para cada jugador, sumando objetivos y poniendo a los héroes contra la espada y la pared en más de una ocasión.

The Dark Crystal: Age of Resistance Tactics propone una experiencia más que satisfactoria para los fans de la franquicia que quieren ver el mundo de Thra vivo y más en detalle. Una producción con más presupuesto hubiera contado con escenas cinematográficas sacadas directamente de la serie de Netflix o incluso hubiera contado con las voces del impresionante elenco, pero se trata de una producción modesta que no pretende ser más de lo que es y que aporta las horas de diversión necesarias ya sea para ratos libres o para sesiones de juego más extensas. Para un mejor balance, la experiencia se disfruta mucho más en Nintendo Switch que en el resto de las plataformas.