El desgarrador testimonio de Silvina Scheffler después de padecer leptospirosis: “Perdí mi pelo”

Con entereza y fuerza, la exparticipante de Gran Hermano relató cómo atravesó el duro proceso tras la grave enfermedad que contrajo. “Fue desesperante”, contó

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En un segmento del stream de Telefe, en el programa 'La Noche de los Ex', Silvina Scheffler relató su vivencia con la leptospirosis y los efectos físicos de la enfermedad, incluyendo la pérdida de cabello (Video: La noche de los ex)

Hay relatos que se instalan en la memoria no solo por el dramatismo de lo vivido, sino por la sinceridad con la que alguien decide compartirlos. Silvina Scheffler, conocida por su paso por Gran Hermano y su apodo de La Profe, decidió hablar sin reservas de uno de los momentos más duros que atravesó: la pérdida de su pelo a raíz de la leptospirosis. Su testimonio, lejos de buscar dramatismo fácil, expone el lado menos contado de una enfermedad que golpea el cuerpo y la autoestima.

En una transmisión del stream de La noche de los ex, de Telefe, Silvina relató el instante exacto en que la caída del cabello se volvió una realidad imposible de ignorar. “Perdí mi pelo a raíz de la leptospirosis y fue un proceso súper duro, pero acá estoy con muchas ganas”, contó con esa mezcla de fortaleza y vulnerabilidad que caracteriza a quienes se ven obligados a reinventarse tras el dolor. Detalló que nunca había escuchado de la enfermedad y que el contagio pudo haber llegado a través de “una lata de gaseosa que nunca había tomado”. Mientras relataba, no buscó minimizar la experiencia: “Es una enfermedad jodida, provocó casi destrucción total del cuerpo”.

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El sufrimiento físico vino acompañado de cambios visibles y dolorosos. Durante la internación, Silvina permaneció trece días sin poder lavarse el cabello. Cuando finalmente una enfermera la ayudó a limpiarse y ella misma fue a cortarse “las puntitas”, sintió cierto alivio y se ilusionó con una recuperación sencilla. Pero la realidad fue otra. Recordó el episodio en que, en medio de una ducha, la caída se desató de golpe. “Fue desesperante”, confesó. La reacción inmediata fue de incredulidad y angustia: “Salí corriendo de la ducha, pero como espantada. Fue algo muy loco, porque la desesperación era: agarro rollo de cocina, lo envuelvo y lo saco a la basura. No podía aceptar lo que me pasaba”.

El testimonio de Scheffler deja al descubierto el impacto profundo que puede tener la enfermedad en la imagen y el ánimo. “Tenía el pelo hasta la cinturay a los tres meses me pasó, que nadie me dijo, que podía pasarme esto de efluvio telógeno”, relató. El proceso no solo afectó su cuerpo, también la confrontó con el espejo y la necesidad de adaptarse a un cambio forzado. “Así que poniéndole garra y para adelante, como siempre”, expresó, sin omitir la crudeza del momento ni la determinación con la que eligió enfrentarlo.

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El video presenta una entrevista en la que Silvina Scheffler relata su experiencia personal sobre la grave enfermedad que tuvo, la leptospirosis (Video: Telefe)

La caída del cabello fue solo una de las consecuencias de una batalla médica mucho mayor. Todo comenzó con síntomas confusos y una primera consulta médica en la que le sugirieron que podía tratarse de dengue, indicándole reposo. La situación empeoró de manera acelerada. “Cuando volví a la clínica ya ni podía caminar”, contó Silvina. La ayuda de su hermana fue determinante, pues la llevó en silla de ruedas hasta la internación.

La estadía en el hospital se extendió durante dieciséis días, seis de ellos en terapia intensiva. La fiebre, la desorientación y la pérdida de conciencia marcaron la rutina de esos días. Scheffler llegó a experimentar una falla multiorgánica, que comprometió riñones y el hígado, y debió atravesar dos sesiones de diálisis. “Me quedó la marca de la diálisis y todo el dolor que pasé. No podía hacer nada con mi cuerpo, ni siquiera comer sola”, recordó.

La incertidumbre sobre el diagnóstico agravó la angustia. Pasó varios días internada sin saber qué tenía, hasta que los estudios médicos confirmaron la leptospirosis, una infección que suele transmitirse por contacto con orina de roedores o animales domésticos infectados. Silvina explicó que no sabe con exactitud cómo se contagió, pero mencionó que “puede ser por una lata contaminada o por contacto con superficies sucias, pero nunca se sabe con certeza”.

El regreso a casa fue difícil. La debilidad, el dolor muscular y la sensibilidad a los sabores hicieron que cada día fuera un desafío. “Me costaba hasta ir a la cocina. Estuve mucho tiempo en cama, necesité kinesiología y los dolores musculares eran intensos. Incluso me resultaba imposible bañarme sola”, compartió. La rutina diaria cambió: ahora extrema los cuidados con la higiene y presta especial atención a los objetos cotidianos.

Silvina Scheffler contó el duro proceso que atravesó con la leptospirosis: "Se me cayó el pelo" (Instagram)
Silvina Scheffler contó el duro proceso que atravesó con la leptospirosis: "Se me cayó el pelo" (Instagram)

A lo largo de todo el proceso, el acompañamiento familiar y de amigos jugó un papel clave. Silvina reconoció el apoyo de su expareja Nito Artaza, quien fue varias veces a la clínica durante la internación. “No estaba apta para ver a nadie, pero fue un gesto lindo”, valoró. El miedo a una recaída la llevó a incorporar rutinas de cuidado similares a las de una pandemia.

La experiencia dejó huellas físicas y emocionales. Durante semanas, sufrió insomnio, dolores persistentes y una sensibilidad especial a los alimentos. Aprendió a escuchar las señales del cuerpo y a no subestimar síntomas que pueden ser el inicio de un cuadro grave. Ahora, con el cabello en proceso de recuperación y la salud en marcha, Scheffler comparte su historia, convencida de la importancia de hablar de lo que muchas veces se calla.

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