Quién fue Dolores Huerta, cofundadora del mayor sindicato agrícola de Estados Unidos y defensora de los derechos de jornaleros, mujeres e inmigrantes

La activista falleció a los 96 años en su casa de Bakersfield, California. Creadora del lema "Sí, se puede", lideró huelgas y boicots que transformaron el sindicalismo en los campos de la nación y dejó una huella profunda en el feminismo y la lucha por la igualdad civil

La histórica dirigente sindical y cofundadora de la United Farm Workers murió a los 96 años en California a causa de un cáncer. Creadora del emblemático lema "Sí, se puede", dedicó más de seis décadas a defender a los trabajadores agrícolas, las mujeres y las comunidades marginadas. (Fuente: Univision)
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Dolores Huerta falleció el miércoles 28 de octubre de 2026 a los 96 años en su casa de Bakersfield, California, rodeada por su familia. Según informó Erik Olvera, portavoz de la familia, la causa de muerte fue cáncer. Con ella se fue una de las figuras más influyentes del movimiento sindical y de los derechos civiles en Estados Unidos, cuya trayectoria abarcó más de seis décadas de lucha ininterrumpida por trabajadores agrícolas, mujeres, inmigrantes y comunidades marginadas.

Huerta cofundó en 1962 la National Farm Workers Association (Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas) junto a César Chávez, organización que pocos años después se convirtió en el sindicato United Farm Workers (UFW, Trabajadores Agrícolas Unidos) al fusionarse con el Agricultural Workers Organizing Committee (Comité Organizador de Trabajadores Agrícolas).

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La consigna sindical "Sí, se puede" de Huerta inspiró el lema de campaña de Barack Obama en 2008. (CLIFFORD OTO/THE STOCKTON RECORD / USA TODAY NETWORK via Imagn Images via REUTERS)
La consigna sindical "Sí, se puede" de Huerta inspiró el lema de campaña de Barack Obama en 2008. (CLIFFORD OTO/THE STOCKTON RECORD / USA TODAY NETWORK via Imagn Images via REUTERS)

Durante casi cuatro décadas ocupó la vicepresidencia de la UFW y fue la arquitecta de las huelgas y boicots que transformaron las condiciones laborales en los campos agrícolas de Estados Unidos.

Su consigna “Sí, se puede” —“Yes, it can be done”— se convirtió en un grito de movilización que trascendió el movimiento obrero y llegó a los escenarios electorales más importantes del país.

De maestra frustrada a cofundadora del sindicato agrícola más importante de Estados Unidos

Huerta nació en 1930 en Dawson, Nuevo México, hija de un minero y activista sindical. Tras el divorcio de sus padres, su madre la llevó a Stockton, California, donde creció junto a familias de trabajadores mexicanos, filipinos y afroamericanos. Antes de la militancia sindical, enseñó en escuelas primarias del Valle de San Joaquín.

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Huerta abandonó su labor como maestra de escuela primaria para organizar a los jornaleros del campo. (AP foto/Court Mast)
Huerta abandonó su labor como maestra de escuela primaria para organizar a los jornaleros del campo. (AP foto/Court Mast)

Ver a sus estudiantes llegar sin zapatos y con hambre fue lo que la alejó de las aulas, según declaró en el documental Dolores, de PBS Independent Lens, estrenado en 2017. “Pensé que podía hacer más organizando a los trabajadores agrícolas que intentando enseñar a sus hijos hambrientos”, indicó.

La National Farm Workers Association (Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas) nació en 1962 en el Valle Central de California con un objetivo concreto: mejorar los salarios, las jornadas y las condiciones básicas —incluido el acceso a baños— de los trabajadores agrícolas, en su mayoría latinos e inmigrantes. Huerta y Chávez adoptaron las tácticas de resistencia no violenta del reverendo Martin Luther King Jr. y las aplicaron en los campos de uva y vegetales del estado.

Dolores Huerta falleció a los 96 años en California debido a un cáncer. (Europa Press)
Dolores Huerta falleció a los 96 años en California debido a un cáncer. (Europa Press)

El episodio más emblemático fue la huelga de Delano de 1965, que derivó en un boicot nacional a las uvas de mesa. La medida duró años, presionó a los grandes productores y terminó con acuerdos que reconocieron por primera vez los derechos colectivos de los jornaleros agrícolas.

Arrestada 22 veces y presente en cada negociación clave, Huerta fue el motor organizativo del movimiento que transformó las condiciones laborales en los campos de California desde la década de 1960 (Mark Lambie-USA TODAY NETWORK via Imagn Images)
Arrestada 22 veces y presente en cada negociación clave, Huerta fue el motor organizativo del movimiento que transformó las condiciones laborales en los campos de California desde la década de 1960 (Mark Lambie-USA TODAY NETWORK via Imagn Images)

Huerta lideró negociaciones sindicales directas con las empresas y llevó esas demandas hasta el Congreso, donde presionó por reformas legislativas que beneficiaran a los trabajadores del campo. A lo largo de su activismo fue arrestada 22 veces.

La agresión policial de 1988 amplió su compromiso con los derechos de las mujeres

El 14 de septiembre de 1988, un policía la golpeó con un bastón durante una manifestación frente a un acto del candidato presidencial republicano George H. W. Bush en San Francisco. Sufrió costillas rotas, bazo perforado y otras lesiones que la mantuvieron hospitalizada varios días. La ciudad de San Francisco llegó más tarde a un acuerdo con ella por USD 825.000.

Una agresión policial en San Francisco en 1988 motivó su ingreso formal al movimiento por los derechos de las mujeres. REUTERS/Mike Blake/File Photo
Una agresión policial en San Francisco en 1988 motivó su ingreso formal al movimiento por los derechos de las mujeres. REUTERS/Mike Blake/File Photo

El tiempo que pasó recuperándose en el hospital fue, según la feminista Kathy Spillar, un punto de inflexión. Huerta observó de cerca el trabajo de las enfermeras y auxiliares que la atendían y advirtió que también ellas enfrentaban condiciones laborales injustas. “Todas le hablaban de las dificultades que tenían”, dijo Spillar, directora ejecutiva de la Feminist Majority Foundation (Fundación para la Mayoría Feminista), en declaraciones a la Associated Press. “Y creo que fue entonces cuando decidió volverse muy activa en el movimiento feminista”.

La activista Dolores Huerta (izq.) protesta frente al Hotel Beverly Hills contra el nuevo código penal de la sharía impuesto por Brunéi, en California, el 5 de mayo de 2014. (Foto: REUTERS/Jonathan Alcorn)
La activista Dolores Huerta (izq.) protesta frente al Hotel Beverly Hills contra el nuevo código penal de la sharía impuesto por Brunéi, en California, el 5 de mayo de 2014. (Foto: REUTERS/Jonathan Alcorn)

Huerta se incorporó al consejo de la Feminist Majority Foundation (Fundación para la Mayoría Feminista) y consolidó una agenda que combinaba los derechos laborales con la igualdad de género. “Se esperaba que fuera silenciosa y se mantuviera en un segundo plano, y en cambio estaba al frente exigiendo cambios”, señaló Spillar.

El boicot a las uvas y cuatro décadas de liderazgo en la UFW

Durante los años sesenta y setenta, Huerta fue la principal negociadora del sindicato frente a los productores agrícolas. Su trabajo dentro de la UFW la llevó a articular contratos colectivos, coordinar boicots y organizar a comunidades que hasta entonces carecían de representación formal.

Como vicepresidenta de la UFW durante casi cuatro décadas, fue el sostén organizativo del movimiento en los períodos en que Chávez ocupaba el rol público más visible.

La activista por los derechos de los agricultores Dolores Huerta en una convención demócrata en Anaheim, California, el 31 de mayo del 2025. (AP foto/Damian Dovarganes)
La activista por los derechos de los agricultores Dolores Huerta en una convención demócrata en Anaheim, California, el 31 de mayo del 2025. (AP foto/Damian Dovarganes)

El movimiento también dejó una huella legislativa duradera: en 1975, California aprobó la California Agricultural Labor Relations Act (Ley de Relaciones Laborales Agrícolas de California), la primera norma en la historia del país que garantizó a los trabajadores agrícolas el derecho a negociar colectivamente con sus empleadores.

En 2012, el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción civil de Estados Unidos. Su retrato cuelga en varias embajadas del país y numerosas escuelas de California llevan su nombre.

El presidente Barack Obama otorga a la activista por los derechos civiles Dolores Huerta la Medalla Presidencial de la Libertad 2012 durante una ceremonia en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, el 29 de mayo de 2012. REUTERS/Kevin Lamarque/Foto de archivo
El presidente Barack Obama otorga a la activista por los derechos civiles Dolores Huerta la Medalla Presidencial de la Libertad 2012 durante una ceremonia en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, el 29 de mayo de 2012. REUTERS/Kevin Lamarque/Foto de archivo

En 2018, California declaró el 10 de abril —su fecha de nacimiento— como Día de Dolores Huerta. Washington, Oregón y Nuevo México también conmemoran esa fecha.

Las revelaciones sobre César Chávez marcaron sus últimos meses de vida

A comienzos de 2026, en el marco de una investigación del New York Times que documentó un patrón de abuso sexual de Chávez hacia mujeres y menores, Huerta declaró que él la había violado décadas atrás. “Nunca se lo conté a nadie, principalmente porque no quería perjudicar al movimiento”, afirmó en declaraciones al Times. Explicó que había guardado silencio por temor a que revelar lo ocurrido dañara la causa de los trabajadores agrícolas a la que había dedicado su vida.

César Chávez, un trabajador agrícola, organizador laboral y líder de la huelga de la uva de Delano, California, fotografiado en 1965 en una oficina de California. (AP Foto, George Brich, Archivo)
César Chávez, un trabajador agrícola, organizador laboral y líder de la huelga de la uva de Delano, California, fotografiado en 1965 en una oficina de California. (AP Foto, George Brich, Archivo)

Las revelaciones impulsaron a varios municipios y gobiernos estatales a reemplazar el nombre de Chávez en calles, edificios y escuelas por el de Huerta. Ella, sin embargo, rechazó esa sustitución.

Huerta rechazó que calles y escuelas reemplazaran el nombre de César Chávez por el suyo tras denunciar que él la violó. (REUTERS/Cheney Orr)
Huerta rechazó que calles y escuelas reemplazaran el nombre de César Chávez por el suyo tras denunciar que él la violó. (REUTERS/Cheney Orr)

A través de un portavoz, señaló que esos lugares “no deberían llevar su nombre, sino el de los mártires, organizadores, trabajadores del campo y familias que lo sacrificaron todo para construir algo más grande que cualquier persona”, según informó The San Francisco Standard.

Líderes sindicales y figuras políticas rindieron homenaje a su legado

La noticia de su muerte generó un amplio caudal de reacciones en Estados Unidos. Teresa Romero, presidenta de la UFW, instó a continuar la tarea que Huerta dejó inconclusa: “Dolores luchó por los trabajadores agrícolas hasta el final de su vida. El mayor tributo posible a su vida es que el trabajo de organización continúe”, dijo en declaraciones recogidas por The Guardian.

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, y otros funcionarios electos, defensores de los derechos de los inmigrantes y líderes sindicales se reúnen en el centro de la ciudad para una vigilia en honor a la vida de la activista. REUTERS/Evelyn Hockstein
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, y otros funcionarios electos, defensores de los derechos de los inmigrantes y líderes sindicales se reúnen en el centro de la ciudad para una vigilia en honor a la vida de la activista. REUTERS/Evelyn Hockstein

La exvicepresidenta Kamala Harris destacó su vínculo personal con ella: “Siempre estaré agradecida por su apoyo y amistad. Honraremos su legado continuando la lucha por la dignidad de cada persona.” La expresidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi la recordó como “una querida amiga”.

El gobernador de California, Gavin Newsom, que ordenó izar las banderas a media asta, afirmó: “California —y Estados Unidos— no serían lo que son hoy sin su espíritu resuelto, su pasión por la justicia y su compromiso con los olvidados”.

Varias personas se congregan en el centro de Los Ángeles, California, EE. UU., para una vigilia en honor a la activista por los derechos civiles Dolores Huerta, fallecida ese mismo día, el 28 de octubre de 2026. REUTERS/Evelyn Hockstein
Varias personas se congregan en el centro de Los Ángeles, California, EE. UU., para una vigilia en honor a la activista por los derechos civiles Dolores Huerta, fallecida ese mismo día, el 28 de octubre de 2026. REUTERS/Evelyn Hockstein

La congresista de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez subrayó la vigencia de su mensaje: “Mientras lamentamos su devastadora pérdida, continuaremos su lucha para construir un país donde todo trabajador, independientemente de su raza, género o situación económica, sea tratado con dignidad”.

La senadora de California Alex Padilla sintetizó el sentimiento de muchos: “El mejor tributo que podemos rendir es continuar el trabajo, lo que significa estar junto a los trabajadores, defender los derechos civiles y organizarnos por una California más justa.”

Una vigilia improvisada reunió a decenas de personas en Los Ángeles el 28 de octubre, horas después de confirmarse la muerte de la cofundadora de la UFW. REUTERS/Evelyn Hockstein
Una vigilia improvisada reunió a decenas de personas en Los Ángeles el 28 de octubre, horas después de confirmarse la muerte de la cofundadora de la UFW. REUTERS/Evelyn Hockstein

En 2002, Huerta fundó la Dolores Huerta Foundation (Fundación Dolores Huerta) en Bakersfield, organización dedicada a la educación cívica y la organización comunitaria que continúa activa.

Hilda Solis, primera latina en integrar un gabinete presidencial como secretaria de Trabajo de Obama, agradeció la influencia que Huerta tuvo en su trayectoria: “Creciendo en el Valle de San Gabriel, rara vez veía latinas en posiciones de liderazgo. Dolores fue una de las pocas mujeres que me mostró lo que era posible”.

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