Agregar Infobae enGoogle

Los votantes de Miami aprobaron la millonaria restauración del estadio acuático donde se corrían carreras de lanchas

La decisión en las urnas despejó obstáculos políticos para reactivar la emblemática estructura de Virginia Key, preservar su valor patrimonial y definir un acuerdo operativo con una firma especializada

Estructura de hormigón de un estadio con tribunas escalonadas, techo voladizo, paredes con grafitis, palmeras y cielo azul con nubes
Los votantes de Miami aprobaron la restauración del Miami Marine Stadium y autorizaron un acuerdo de gestión con una empresa privada para reabrir el recinto cerrado desde 1992 tras el huracán Andrew (Wikimedia Commons)
Guardar

Los votantes de Miami aprobaron la restauración del Miami Marine Stadium y habilitaron al gobierno local a firmar un acuerdo de gestión con una empresa privada para reabrir el recinto, cerrado desde 1992 tras los daños del huracán Andrew.

Esta decisión confirmada ayer como referéndum local en las elecciones primarias de Florida, asegura el ingreso de unos USD 10 millones para la reparación de la infraestructura. Además, despeja uno de los principales obstáculos políticos para recuperar una estructura que marcó durante décadas la vida cultural y deportiva de la ciudad.

La consulta popular también definió el modelo bajo el cual avanzará el proyecto. Según la cobertura de NBC South Florida, la ciudad podrá asociarse con Global Spectrum, una subsidiaria de Oak View Group, para operar eventos en el estadio y desarrollar parte de su entorno como un parque flexible con áreas recreativas y espacio para actividades especiales. De igual manera, la propiedad seguirá en manos del municipio.

PUBLICIDAD

La aprobación del referendo permite a Miami avanzar con un esquema mixto: el operador privado administrará la programación y parte de los ingresos se destinará a reparaciones y mejoras del predio. El recinto con capacidad para 6.500 personas, permanece sin uso desde hace más de tres décadas, aunque estudios confirmaron que su estructura sigue siendo segura.

Vista aérea de un estadio deteriorado junto a una extensión de agua, con gradas y techo dañados. Hay una gran explanada pavimentada alrededor
El referéndum local en las primarias de Florida asegura unos USD 10 millones para reparar la infraestructura del Miami Marine Stadium y destraba un obstáculo político para su recuperación (CBS News)

Un símbolo urbano que quedó detenido tras Andrew

El Miami Marine Stadium abrió en 1963 como la única sede del país concebida para carreras de lanchas de alta potencia. Su ubicación en Virginia Key, frente al centro de la ciudad, lo convirtió en un punto singular para competencias náuticas, conciertos, actos públicos y celebraciones comunitarias.

PUBLICIDAD

La cobertura de NBC South Florida detalló que el lugar también acogió servicios religiosos de Pascua y festejos vinculados a la Virgen de la Caridad del Cobre, de fuerte arraigo entre cubanos y cubano-estadounidenses.

El estadio quedó fuera de servicio en 1992, cuando el huracán Andrew causó daños severos. Desde entonces, el predio quedó cercado, expuesto al deterioro y cubierto de grafitis, pese a su inscripción en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos.

La larga clausura alimentó durante años la discusión entre quienes impulsaban su restauración y quienes preferían otros usos para ese espacio sobre la bahía.

La historia del lugar también quedó ligada a la cultura popular. El recinto apareció en la película “Clambake”, protagonizada por Elvis Presley en 1967, y recibió presentaciones de artistas como Gloria Estefan y Jimmy Buffett, quien años antes de su muerte pidió preservar el estadio. También destacan momentos como un acto de campaña de 1972, en el que coincidieron Sammy Davis Jr. y Richard Nixon.

Una multitud sentada en un estadio al aire libre frente a una bahía con embarcaciones. Al lado, un escenario con techo a rayas y un grupo de personas
El Miami Marine Stadium abrió en 1963 en Virginia Key como sede para carreras de lanchas y luego fue escenario de conciertos, actos públicos, servicios religiosos y celebraciones comunitarias (Wikimedia Commons)

La arquitectura como argumento central

Uno de los principales argumentos a favor de la recuperación del recinto se centra en su valor arquitectónico. El estadio fue diseñado por Hilario Candela, un arquitecto e ingeniero cubano que había llegado como refugiado tras la Revolución cubana. Su propuesta, marcada por una gran cubierta en voladizo, quedó asociada al brutalismo y al modernismo de mediados del siglo XX.

Cuando el inmueble ingresó al Registro Nacional en 2018, autoridades estatales lo describieron como “uno de los recursos arquitectónicos e históricos más singulares del estado de Florida” y como “un ejemplo ambicioso de la arquitectura modernista de mediados de siglo”. Esa valoración reforzó la idea de que la discusión no se limita a reabrir un espacio para eventos, sino a conservar una pieza central del patrimonio urbano de la ciudad.

Candela participó durante años en los esfuerzos comunitarios para salvar la estructura hasta su muerte, en 2022. Mientras que el arquitecto Richard Heisenbottle, vinculado al proyecto, señaló que la restauración deberá incorporar exigencias actuales de accesibilidad y servicios, aunque sin alterar la esencia del diseño original. También indicó que los documentos técnicos para la obra ya recibieron permisos municipales.

Estadio de concreto sobre el agua con techo en voladizo, gradas con mural de colores y su reflejo en el agua bajo cielo azul
El estadio de Miami figura en el Registro Nacional de Lugares Históricos y su restauración se apoya en el valor arquitectónico del diseño de Hilario Candela, asociado al brutalismo y al modernismo de mediados del siglo XX (EFE/Diana Larrea)

El acuerdo aprobado y las objeciones

La consulta no eliminó todas las diferencias, pero sí dio un marco para avanzar. El referendo habilita un contrato de gestión de 10 años, con opciones de renovación, y contempla que el operador aporte hasta USD 10 millones para la restauración.

Según los términos difundidos sobre la votación, la ciudad recibiría 93% de las ventas brutas de eventos tras descontar una tarifa mensual de USD 33.333, además de 85% de los ingresos por patrocinios.

El comisionado Damian Pardo, impulsor de la iniciativa, sostuvo que el municipio no tenía capacidad suficiente para operar por sí solo un espacio de gran escala. También, defendió que el proyecto no recaerá sobre los contribuyentes y que la reapertura permitirá devolver el estadio al uso público.

Desde el sector privado, Emi Guerra, cofundador de Breakwater Hospitality Group y parte del equipo que trabaja con el futuro operador, remarcó que el valor diferencial del lugar está en su vista al perfil urbano de Miami y en su conexión con Biscayne Bay. La propuesta incluye transformar el gran estacionamiento en un parque flexible con áreas recreativas y uso eventual para actividades especiales.

Edificio de concreto con graffiti en columnas y paredes, personas con cascos blancos en pasillos y escaleras, vegetación visible al fondo
El acuerdo de gestión aprobado contempla un contrato de 10 años, con opciones de renovación, y establece que la ciudad reciba 93% de las ventas brutas de eventos y 85% de los ingresos por patrocinios (CBS News)

También surgieron reparos vecinales. Ernesto Cuesta, presidente de la Brickell Homeowners Association, quien señaló que su grupo apoya la preservación del edificio histórico, pero teme el impacto del ruido, el tránsito y la actividad de un gran espacio de eventos sobre los residentes del otro lado de la bahía y sobre la fauna cercana.

Tras el resultado electoral, Oak View Group quedó en posición de avanzar con el acuerdo de gestión y con la planificación operativa del complejo, mientras la ciudad debe traducir la aprobación en un contrato definitivo y precisar el costo total de una restauración que todavía no fue establecido.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD