
Una cúpula de calor llevará temperaturas de 37,8°C y más a gran parte del centro de Estados Unidos durante este fin de semana y la próxima semana, en un episodio que afectará a unos 70 millones de personas bajo alertas.
Según los meteorólogos, el riesgo será mayor porque las noches no ofrecerán alivio suficiente para reducir el estrés térmico acumulado.
PUBLICIDAD
El episodio se considerará peligroso por la combinación de calor sostenido, humedad elevada y noches cálidas, que aumentará la posibilidad de cuadros graves como el golpe de calor, sobre todo en niños, adultos mayores y personas con problemas de salud.
El mayor impacto se desplazará hacia Texas y sectores de la costa del Golfo para el miércoles, mientras una amplia franja del país registrará valores entre 5,6°C y 8,3°C por encima de lo habitual. En el oeste de Nebraska, bajo alerta por calor extremo del Servicio Meteorológico Nacional, se esperaban máximas de 42°C el sábado y el domingo.
PUBLICIDAD
Según explicó Bob Oravec, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, el sistema permanecerá casi inmóvil durante gran parte de la semana. Esa persistencia es uno de los factores que volverá más peligroso el episodio: la alta humedad intensificará la sensación térmica y las mínimas nocturnas no bajarán lo suficiente como para permitir recuperación.
La zona afectada irá desde el desierto del suroeste hasta la costa del Golfo y se extenderá hacia el Medio Oeste y las Grandes Llanuras. También podrían romperse algunos récords en el área de Denver, mientras que incluso regiones habitualmente más templadas de Montana y Wyoming superarían los 37°C.
PUBLICIDAD
El calor abarcará desde Dallas hasta Dakota del Norte y dejará pocas horas de alivio

La franja más intensa del calor se extenderá desde Dallas hasta Dakota del Norte. Oravec señaló que podría llegar cierto alivio al centro de Estados Unidos hacia el próximo fin de semana, aunque advirtió que ese descenso podría ser apenas temporal.
No todas las regiones quedarán expuestas al mismo nivel de riesgo. El Atlántico Medio, el Noreste y gran parte del Noroeste del Pacífico deberían evitar el calor más extremo.
Cómo impactará en distintas ciudades
En Indianapolis, los asistentes a la Brickyard 400 del domingo tendrán estaciones para recargar botellas de agua, espacios para refrescarse y permiso para ingresar con neveras portátiles, como parte de las medidas previstas para un evento en condiciones de altas temperaturas.
PUBLICIDAD
En Denver, los centros recreativos abrirán áreas con aire acondicionado para que la población pueda resguardarse. La medida buscará ofrecer espacios de alivio ante un episodio que, según los meteorólogos, no dará tregua durante las noches.
En Chadron, Nebraska, el calor ya alteró actividades habituales. En el Museo del Comercio de Pieles hubo menos visitantes de lo normal para esta época del año y los gorros y pieles de la tienda de regalos perdieron demanda.
Hannah Lovelace, empleada del museo, resumió el efecto del clima sobre el consumo con una observación simple: “Estoy segura de que nadie querría usarla en un día como este”. Añadió que, en cambio, las camisas holgadas de tela de época seguían siendo populares entre quienes participan en recreaciones históricas de la frontera conocidas como rendezvous.
PUBLICIDAD
El episodio se suma a un verano ya marcado por olas de calor en Estados Unidos y Europa
Esta nueva ola llega después de varias semanas de temperaturas extremas. A comienzos de julio, el este de Estados Unidos soportó un calor que llevó a comunidades a cancelar celebraciones del Día de la Independencia y alteró los actos por el 250 aniversario del país.
Más tarde, a mediados de julio, otra ola de calor golpeó el suroeste y las Grandes Llanuras. Fuera del país, Europa también atravesó un episodio grave en junio: Francia registró al menos 5.700 muertes más de lo habitual durante ese período.
Andy Pershing, director de programas de Climate Central, vinculó esta tendencia con el aumento del dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles, al sostener que ese proceso incrementa la probabilidad de que las temperaturas extremas sean más frecuentes e intensas.
PUBLICIDAD
Pershing describió el fenómeno en estos términos: “Estamos experimentando exactamente lo que los modelos climáticos de la década de 1990 predijeron que experimentaríamos ahora.
Es decir, olas de calor más frecuentes y severas, mayores anomalías de temperatura, más humedad y temperaturas nocturnas más elevadas. Todo esto forma parte del panorama climático”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un muerto y cinco enfermos en un brote de legionelosis en Nueva York
Las autoridades neoyorquinas investigan un probable foco comunitario tras detectar contagios en el condado de Bronx, donde analizaron las torres de refrigeración y recomendaron atención médica ante síntomas gripales

El hombre que limpia las piscinas del Memorial del 11-S y lleva 14 años cuidando uno de los lugares más simbólicos de Nueva York
Jim Maroon era un trabajador a metros de las Torres Gemelas cuando el primer avión impactó en 2001. Hoy es quien vela, turno tras turno, por la fuente conmemorativa que se construyó sobre ese mismo suelo

Series y películas que fueron modificadas tras los atentados a las Torres Gemelas
Desde avances promocionales hasta secuencias completas, los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center también dejaron una huella en la industria audiovisual

"Quizá en 10 años o menos": el Premio Nobel considerado "padrino de la IA" acelera sus estimaciones sobre el riesgo de extinción humana
Geoffrey Hinton advirtió que modelos creados por empresas como OpenAI y Anthropic avanzan sin controles suficientes hacia una superinteligencia capaz de desatar ciberataques o facilitar el desarrollo de armas biológicas. El científico reclamó regulación internacional antes de que el ritmo del desarrollo supere la capacidad de supervisarlo



