Alerta por calor extremo en el Gran Cañón: días atrás tres excursionistas murieron por las altas temperaturas

El aviso rige del mediodía del lunes al martes, con máximas de hasta 43 grados en Phantom Ranch y un pedido de evitar travesías exigentes al mediodía

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El Gran Cañón quedó bajo alerta por calor extremo desde el mediodía del lunes hasta el martes tras tres muertes de excursionistas en junio (REUTERS/Rebecca Noble/File Photo)
El Gran Cañón quedó bajo alerta por calor extremo desde el mediodía del lunes hasta el martes tras tres muertes de excursionistas en junio (REUTERS/Rebecca Noble/File Photo)

El Gran Cañón quedó bajo una alerta por calor extremo desde el mediodía del lunes hasta el martes y enfrenta un nuevo episodio de peligro para los visitantes, después de que tres excursionistas murieran en junio por incidentes vinculados a las altas temperaturas.

El escenario preocupa por un dato que las autoridades del parque y los meteorólogos vienen subrayando: el fondo del cañón puede alcanzar o superar los 43 °C, con un impacto directo sobre quienes realizan caminatas prolongadas.

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El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos pronosticó que en Phantom Ranch, una zona de baja altitud dentro del parque, los registros podrían llegar a 43 °C (110 °F) o más.

El aviso coincidió con un período de temperaturas superiores a la media en buena parte del oeste de Estados Unidos y con advertencias por un mayor riesgo de incendio, en un contexto de tiempo seco y calor persistente.

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El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos recomendó “encarecidamente” a los excursionistas evitar las caminatas al mediodía, tras un “aumento reciente de incidentes relacionados con el calor”.

El mensaje apuntó al tramo más exigente de la experiencia: el regreso desde el fondo del cañón hacia el borde, un trayecto con fuerte desnivel en el que la exigencia física aumenta en el momento de mayor temperatura, cuando el cansancio ya se acumula.

La advertencia no se concentró solo en quienes planean travesías largas. También alcanzó a visitantes que, al iniciar su descenso, perciben un clima más tolerable y calculan el recorrido con un margen de error.

Para las autoridades, el problema es que el calor en el interior del cañón no solo es alto, sino que además se combina con la falta de sombra en varios tramos, el esfuerzo sostenido y la necesidad de gestionar el ritmo para evitar síntomas compatibles con la insolación.

Un contraste engañoso entre el borde y el fondo del cañón

Las autoridades advirtieron que la diferencia de 11 a 14 °C entre el borde y el interior del Parque Nacional del Gran Cañón puede llevar a subestimar el peligro (NPS Photo/M. Quinn vía REUTERS)
Las autoridades advirtieron que la diferencia de 11 a 14 °C entre el borde y el interior del Parque Nacional del Gran Cañón puede llevar a subestimar el peligro (NPS Photo/M. Quinn vía REUTERS)

Según las autoridades del parque y los meteorólogos, una de las principales dificultades es que las condiciones resultan engañosas.

Las temperaturas en el borde del Parque Nacional del Gran Cañón suelen ser entre 11 y 14 °C (20 a 25 °F) más bajas que las que se registran en el interior.

Esa diferencia puede inducir a subestimar el riesgo: el inicio del recorrido, por ser en bajada y con aire relativamente más fresco, puede parecer manejable, aun cuando la parte crítica llega después.

Justin Johndrow, meteorólogo de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Flagstaff, Arizona, explicó a The Associated Press, agencia de noticias estadounidense que el calor en la parte baja del cañón ya se acerca al período más intenso del año, antes de que las lluvias del monzón de fines del verano aporten algo de alivio. “Hace muchísimo calor en el fondo del Gran Cañón”, dijo.

Johndrow describió que el descenso puede dar una sensación de control que se rompe en el retorno, cuando el cuerpo debe responder en una subida prolongada. “Eso es muy agotador incluso en un día templado”, afirmó sobre la subida de vuelta al borde del cañón. “Si a eso le sumamos temperaturas de 41 a 43 °C (105 a 110 °F), la cosa se complica bastante”.

En ese punto, el riesgo no depende solo del valor térmico: el esfuerzo se vuelve más demandante y, con el paso de los minutos, la capacidad de recuperación disminuye.

La advertencia central para quienes planean hacer senderismo fue concreta: evitar las caminatas extenuantes en las horas centrales del día.

El riesgo, según el parque, es que la combinación de calor y esfuerzo físico derive en síntomas de insolación. Por eso, el organismo insistió en que la planificación debe considerar cómo cambia el entorno a medida que se pierde altitud y, sobre todo, cómo se transforma el desafío cuando toca regresar hacia el borde.

Tres muertes en junio y evacuaciones por un incendio cerca de Sedona

incendios en el gran cañón
Dos excursionistas de 67 y 68 años murieron el 16 de junio en el sendero North Kaibab, en casos que el parque vinculó con síntomas provocados por el calor (AP Photo/Ross D. Franklin)

El alerta por calor extremo se emitió en un contexto marcado por incidentes recientes. El 16 de junio, en otra jornada con advertencia por altas temperaturas, dos excursionistas de 67 y 68 años fueron hallados muertos en el sendero North Kaibab.

El Servicio de Parques Nacionales indicó que ese camino es el más difícil entre los principales senderos del interior del cañón y señaló que, al parecer, ambas muertes estuvieron relacionadas con síntomas provocados por el calor.

Las autoridades presentaron estos casos como un antecedente directo para reforzar mensajes preventivos en nuevos episodios de temperaturas extremas.

Cuatro días antes, el 12 de junio, una tercera persona de 72 años murió en el sendero South Kaibab después de enfermar por las altas temperaturas, de acuerdo con el organismo.

Estos episodios elevaron la preocupación por la seguridad de los visitantes y llevaron a insistir con recomendaciones de comportamiento durante el día, en particular en el horario de mayor exposición y en recorridos que exigen un retorno con subida.

A la par de las advertencias por calor en el parque, también se informaron complicaciones asociadas a incendios forestales en la región. A unos 145 kilómetros al sur, el viernes por la noche fueron evacuados visitantes y residentes de Oak Creek Canyon debido a un incendio que consumió varios cientos de acres al norte de Sedona, Arizona.

Según el departamento de bomberos de la ciudad, al menos una docena de agencias trabajaban en el combate del fuego, en un operativo desplegado en condiciones meteorológicas adversas.

El Servicio Forestal de Estados Unidos ordenó la evacuación en la zona y cerró en ambos sentidos unos 48 kilómetros de la carretera estatal cercana. La información se difundió en un marco de tiempo seco, calor persistente y humedad relativamente baja, factores que elevan el riesgo de incendios en gran parte del oeste de Estados Unidos y que, en este caso, se sumaron al cuadro general de alertas por temperaturas extremas.

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