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El Senado de Estados Unidos aprueba un nuevo paquete de sanciones contra Rusia con aranceles de hasta 500%

La iniciativa obtuvo un respaldo bipartidista por 86 a 11 y contempla penalidades también para terceros países que adquieran crudo y gas de Moscú, como China e India

El propio presidente ruso Vladimir Putin figuraría entre los sancionados directamente, junto con otros altos funcionarios del Kremlin
El propio presidente ruso Vladimir Putin figuraría entre los sancionados directamente, junto con otros altos funcionarios del Kremlin
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El Senado de Estados Unidos aprobó este viernes un amplio paquete de sanciones contra Rusia que autoriza aranceles de hasta 500% sobre las importaciones rusas y de hasta 100% sobre los bienes de los principales compradores de petróleo y gas ruso, como China e India. La legislación, impulsada por el fallecido senador republicano Lindsey Graham, obtuvo respaldo bipartidista con una votación de 86 a 11.

El proyecto lleva el nombre de Graham, quien murió el 11 de julio tras más de un año construyendo apoyo para la iniciativa. Poco antes de su deceso, el legislador por Carolina del Sur anunció haber alcanzado un acuerdo con la Casa Blanca sobre una versión revisada del texto. Su hermana Darline Graham, designada para ocupar su escaño, declaró momentos antes de la votación que la medida “golpea a Putin donde más le duele”.

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La legislación apuntaría a funcionarios rusos, oligarcas, instituciones financieras y la denominada “flota fantasma” —embarcaciones utilizadas para eludir las restricciones a las exportaciones de petróleo de Moscú. El presidente Donald Trump quedaría facultado para aplicar aranceles de hasta 100% sobre los bienes de los cinco principales compradores de crudo y gas natural ruso, así como de los cinco países que más colaboren en evadir las sanciones energéticas a Rusia. La autoridad arancelaria tendría una vigencia de cinco años.

El propio presidente ruso Vladimir Putin figuraría entre los sancionados directamente, junto con otros altos funcionarios del Kremlin. El texto también extiende la Ley de Sanciones a Irán de 1996 hasta 2031, norma que impone sanciones económicas secundarias a empresas no estadounidenses que operen con Teherán y que estaba previsto que expirara este año.

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La medida fue objeto de críticas desde distintos flancos. El senador republicano Rand Paul, de Kentucky, alertó que el proyecto podría ser utilizado por Trump como justificación legal para imponer amplios aranceles a socios comerciales como China e India; su enmienda para bloquear esa autoridad arancelaria fue rechazada.

Una fotografía tomada el 10 de julio de 2026 muestra al senador estadounidense Lindsey Graham (republicano por Carolina del Sur) hablando con los medios de comunicación tras su reunión con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en medio del ataque ruso contra Ucrania, en Kiev, Ucrania. REUTERS/Valentyn Ogirenko
Una fotografía tomada el 10 de julio de 2026 muestra al senador estadounidense Lindsey Graham (republicano por Carolina del Sur) hablando con los medios de comunicación tras su reunión con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en medio del ataque ruso contra Ucrania, en Kiev, Ucrania. REUTERS/Valentyn Ogirenko

Legisladores demócratas también expresaron reservas sobre la efectividad real del paquete. “Si está dispuesto a seguir legitimando y congraciándose con Vladimir Putin, las sanciones no resolverán el problema de fondo”, dijo el senador Chris Murphy, de Connecticut, a periodistas en el Capitolio la semana pasada.

La Casa Blanca negoció exenciones amplias que otorgan al presidente amplia discrecionalidad para no aplicar las penalidades. Trump ya había impuesto un arancel del 25% sobre productos indios en respuesta a las compras de energía rusa de Nueva Delhi, pero luego lo levantó para facilitar un acuerdo comercial más amplio con India. China, uno de los mayores clientes petroleros de Rusia, escapó a sanciones similares mientras Trump buscó limitar las tensiones comerciales con Pekín.

El proyecto deberá ser aprobado por la Cámara de Representantes, aunque el voto no se producirá antes de principios de septiembre debido al receso estival del Congreso. La senadora demócrata Jeanne Shaheen, miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, afirmó que el proyecto “golpea muy duramente los sectores energético y financiero de Rusia” y que Putin “solo entiende la fuerza y solo responde a la presión”.

Volodimir Zelensky (en el centro), aparece acompañado —de izquierda a derecha— por los senadores Katie Britt (republicana por Alabama), Richard Blumenthal (demócrata por Connecticut), James Risch (republicano por Idaho) y Roger Wicker (republicano por Misisipi), a su llegada al Capitolio de EE UU (AP/Rod Lamkey, Jr.)
Volodimir Zelensky (en el centro), aparece acompañado —de izquierda a derecha— por los senadores Katie Britt (republicana por Alabama), Richard Blumenthal (demócrata por Connecticut), James Risch (republicano por Idaho) y Roger Wicker (republicano por Misisipi), a su llegada al Capitolio de EE UU (AP/Rod Lamkey, Jr.)

La embajada rusa en Washington condenó la iniciativa, señalando que “le hace un flaco favor a la actual administración estadounidense”.

En paralelo, la Unión Europea acordó el mes pasado un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo primero desde la invasión de febrero de 2022, aunque más moderado respecto de propuestas iniciales más severas. El paquete se centró en congelar el nivel del tope al precio del petróleo ruso para impedir que Moscú se beneficie de la escalada de precios derivada de la guerra con Irán.

El acuerdo final se desbloqueó tras conceder a Grecia una exención que permite a sus empresas navieras continuar transportando gas natural licuado ruso desde el Ártico. El paquete también apunta al sector financiero ruso, a empresas de criptomonedas y amplía la lista negra de funcionarios rusos, aunque una propuesta de veto masivo de visados fue descartada.

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