El Mundial 2026 despierta pasión en los hispanos de EE.UU., aunque la mayoría de los estadounidenses no piensa seguirlo

Una encuesta del Pew Research Center realizada a 3.507 personas adultas encontró que solo 28% planea prestar atención al torneo y 66% lo ignorará o lo verá apenas, con un contraste marcado según origen migratorio

Guardar
El fútbol se mantiene como una disciplina de nicho en Estados Unidos pese a la organización de la Copa del Mundo en casa (Mandatory Credit: Pamela Smith-Imagn Images)
El fútbol se mantiene como una disciplina de nicho en Estados Unidos pese a la organización de la Copa del Mundo en casa (Mandatory Credit: Pamela Smith-Imagn Images)

Menos de tres de cada diez adultos estadounidenses muestran interés en el próximo Mundial de fútbol, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.

Así lo señaló una encuesta del Pew Research Center, cuyos resultados se publicaron nueve días antes del inicio del torneo, previsto para el 11 de junio. Según el sondeo, el 66% no lo seguirá o apenas le prestará atención.

PUBLICIDAD

El estudio del Pew Research Center midió la predisposición a seguir la Copa del Mundo entre 3.507 personas adultas en Estados Unidos.

Los resultados mostraron que el interés general seguía siendo minoritario: el 28% respondió que era “algo” o “muy” probable que siguiera el torneo, pero solo el 14% dijo que lo haría con un nivel alto de atención.

PUBLICIDAD

El dato consolidó una idea ya conocida en el mercado deportivo estadounidense: el “soccer” aún no compite, en volumen de público, con las disciplinas más arraigadas.

El 66% de los adultos estadounidenses declara que no prestará atención al Mundial 2026 o apenas lo hará, revela la encuesta (Mandatory Credit: Raymond Carlin III-Imagn Images)
El 66% de los adultos estadounidenses declara que no prestará atención al Mundial 2026 o apenas lo hará, revela la encuesta (Mandatory Credit: Raymond Carlin III-Imagn Images)

La distancia se explica tanto por tradición como por hábitos de consumo. Aunque el fútbol ganó terreno entre los más jóvenes, el público adulto continuó priorizando deportes que forman parte del calendario cultural del país desde hace décadas.

Un interés minoritario en un país dominado por otros deportes

El informe del Pew Research Center también comparó preferencias deportivas declaradas. En ese mapa, el football americano se mantuvo como el líder: el 53% de los adultos lo identificó como su deporte principal. El fútbol, en cambio, quedó en el extremo inferior de la tabla, con apenas el 3% de adhesión como primera opción.

El contraste no solo describió una brecha de popularidad, sino un desafío de atención: incluso con un Mundial organizado en casa, la mayoría de la población adulta no incorporó el torneo a su lista de eventos deportivos prioritarios.

En términos de audiencia potencial, eso obligó a pensar el Mundial 2026 como un fenómeno de nichos: grande por escala internacional, pero segmentado en el consumo doméstico.

Ese diagnóstico también coincidió con una advertencia metodológica del propio centro: el relevamiento se realizó en marzo, por lo que el interés podría cambiar a medida que se acercara el pitazo inicial.

Aficionados mexicanos celebran en las tribunas durante un partido, símbolo del entusiasmo que despierta el Mundial 2026 en las comunidades hispanas (REUTERS/Diego Vara/File Photo)
Aficionados mexicanos celebran en las tribunas durante un partido, símbolo del entusiasmo que despierta el Mundial 2026 en las comunidades hispanas (REUTERS/Diego Vara/File Photo)

Aun así, el patrón resultó consistente con mediciones previas del instituto sobre seguimiento deportivo en Estados Unidos, según el análisis que hizo Pew Research Center.

Hispanos e inmigrantes: el motor del seguimiento al torneo

La encuesta expuso con nitidez dónde se concentró la expectativa. El seguimiento al Mundial varió según el origen: el 54% de los inmigrantes dijo que planeaba prestar atención al torneo, frente a el 23% de los nacidos en Estados Unidos.

La diferencia convirtió a las comunidades migrantes —y, dentro de ellas, a la población hispana— en el principal motor del interés.

En el desglose por grupos, el entusiasmo apareció con fuerza entre asiáticos (44%) e hispanos (42%), dos comunidades con vínculos históricos con el fútbol y con selecciones nacionales que suelen participar con peso en la competición.

En la práctica, el dato explicó por qué el Mundial 2026 podía leerse, en parte, como un evento de identificación cultural: para muchos, no era solo un torneo, sino un espacio de pertenencia.

El informe también relevó percepciones sobre el posible campeón. España encabezó los pronósticos con el 9%, seguida de Argentina y Brasil (8% cada uno). Francia y Estados Unidos quedaron empatados con el 7%, mientras que Alemania y México completaron la lista de favoritos.

Aficionados argentinos muestran su entusiasmo por el Mundial 2026, reflejando la conexión cultural que despierta el torneo más allá de las fronteras (Mandatory Credit: Denny Medley-Imagn Images)
Aficionados argentinos muestran su entusiasmo por el Mundial 2026, reflejando la conexión cultural que despierta el torneo más allá de las fronteras (Mandatory Credit: Denny Medley-Imagn Images)

La dispersión reflejó un mercado sin consenso: incluso entre quienes dijeron que seguirían el torneo, predominó la indecisión y el reparto de preferencias.

La MLS, las figuras globales y el reto de convertir interés en hábito

En paralelo, el crecimiento del fútbol en Estados Unidos avanzó por carriles distintos al del fanatismo masivo. La liga local, la MLS, sostuvo niveles altos de convocatoria en estadios: en 2025 registró 11,2 millones de espectadores en la temporada regular, según datos difundidos por la propia liga.

Aun con esa base, el protagonismo del torneo doméstico siguió siendo limitado en comparación con el atractivo de los grandes clubes europeos y con el seguimiento a selecciones y equipos vinculados al país de origen de muchos inmigrantes.

En ese cruce de lealtades, el Mundial funcionó como un pico de atención, pero no necesariamente como un cambio estructural en la pirámide de deportes preferidos.

El estudio del Pew Research Center sugirió, además, que la influencia de figuras internacionales —como David Beckham, Zlatan Ibrahimovic y Lionel Messi— contribuyó a ampliar audiencias, aunque no alteró por sí sola el orden dominante del consumo deportivo adulto.

Figuras globales como Beckham y Messi impulsaron la audiencia de fútbol en Estados Unidos sin alterar aún la jerarquía deportiva del país (AP Foto/Michel Euler)
Figuras globales como Beckham y Messi impulsaron la audiencia de fútbol en Estados Unidos sin alterar aún la jerarquía deportiva del país (AP Foto/Michel Euler)

Con estos números, la conclusión del relevamiento fue directa: la mayoría de los adultos en Estados Unidos no planeó seguir el Mundial 2026, pero el interés creció de forma marcada entre inmigrantes y, en particular, entre hispanos.

Esa segmentación dejó al torneo ante un desafío doble: convocar multitudes por ser Mundial, y, a la vez, disputar atención en un país donde el fútbol todavía pelea por instalarse como hábito mayoritario.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD