
Durante las inundaciones causadas por el huracán Florence en 2018, los habitantes de Carolina del Norte y Carolina del Sur enfrentaron no solo el clima extremo, sino también la irrupción de serpientes como el cottonmouth (Agkistrodon piscivorus).
Reconocida por el blanco intenso de su boca, esta especie —única víbora acuática venenosa de América del Norte— integra, junto a la serpiente de cascabel, la copperhead y la coral, el reducido grupo de especies venenosas en Estados Unidos.
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Es conocido también como black moccasin, gaper, mangrove rattle y “water mamba”. El apodo “water moccasin” podría referirse a la suavidad con la que se mueve, aunque el herpetólogo Jeff Beane, citado por el portal especializado HowStuffWorks, admite que el origen es incierto.
Aunque goza de fama de agresiva, los especialistas aclaran que solo ataca si se siente amenazada. Como víbora de foseta, es capaz de detectar el calor de sus presas y tiende a generar temor en el sureste de Estados Unidos, en especial tras eventos naturales que la obligan a salir de su refugio.
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Apariencia física y rasgos distintivos
Es una serpiente de gran tamaño, con longitudes que oscilan entre 60 centímetros y 1,2 metros. Su cabeza, en forma de triángulo, muestra bandas oscuras cerca de cada orificio nasal y un hocico pálido. Debido a sus glándulas de veneno, esta serpiente exhibe un abultamiento visible en la zona de la mandíbula.
El cuerpo puede mostrar variedad de colores y patrones: algunos ejemplares presentan bandas cruzadas de tonos amarillos, negros y marrones, mientras que los adultos mayores suelen ser completamente negros o marrones.
Los ejemplares jóvenes destacan por la punta de la cola amarilla, que emplean como señuelo para atraer a sus presas. La combinación del tamaño robusto, la forma de la cabeza y el característico color del interior de la boca facilita su identificación en la naturaleza.
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Distribución regional y subespecies reconocidas
Históricamente, los taxónomos distinguieron al cottonmouth en dos subespecies: la occidental y la oriental. La occidental estaba distribuida en regiones como Alabama, Texas y el Golfo de México; la oriental, en la costa este.

Investigaciones genéticas recientes indican que ambas pertenecen realmente a una sola especie. Hoy, la única subespecie reconocida es la de Florida, presente en los pantanos del norte de Florida y el sur de Georgia. En estos lugares, su hábitat coincide parcialmente con poblaciones más abundantes de water moccasin. Además, se identifica una variedad denominada cottonmouth del norte, localizada en la región de los Ozarks, cerca del río Misuri.
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Hábitats acuáticos y comportamiento en el entorno natural
Este se distribuye ampliamente en el sureste de Estados Unidos, desde Florida hasta el sureste de Virginia. Se adapta a casi todos los ambientes de agua dulce, como pantanos de cipreses, llanuras aluviales de ríos y humedales.
Es común que comparta hábitat con otras serpientes acuáticas no venenosas, lo que exige precaución al encontrar reptiles en zonas pantanosas. Puede observarse tanto de día como de noche, tomando el sol en una roca junto al agua, en la rama de un árbol o descansando en un charco de barro.
Ha desarrollado estrategias para aprovechar recursos en ambientes variados, lo que explica su supervivencia persistente en entornos urbanos y rurales tras fenómenos meteorológicos extremos.

Dieta y reproducción del cottonmouth
Su alimentación es oportunista: su dieta principal está compuesta por peces, pero consume cualquier presa que pueda atrapar y engullir. Entre sus alimentos habituales se cuentan lagartos, otras serpientes, tortugas, crías de caimán y aves, capacidad que le permite adaptarse a diferentes entornos.
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La serpiente da a luz camadas que pueden contener de uno a veinte ejemplares. Es una especie ovovivípara: los huevos se incuban dentro del cuerpo de la hembra y las crías nacen vivas. Tras el nacimiento, las crías quedan completamente independientes y la madre no ofrece cuidado posterior.
Veneno del cottonmouth: efectos y peligros
Su veneno es altamente tóxico y potencialmente letal, aunque los casos de fallecimiento son poco frecuentes. El herpetólogo Jeff Beane, citado por HowStuffWorks, señala que el veneno impide la coagulación de la sangre y que sus hemotoxinas destruyen los glóbulos rojos, originando hemorragias internas.

Los síntomas incluyen lesiones en tejidos y músculos, hemorragias internas y dolor intenso en la zona de la mordedura. Existen antivenenos disponibles, por lo que se recomienda atención médica inmediata ante cualquier mordedura.
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Una forma sencilla de diferenciar a un cottonmouth de otras serpientes acuáticas es examinar las pupilas: si son redondas, no se trata de uno de ellos; si los ojos recuerdan a los de un gato, es mejor no acercarse y evitar todo contacto, ya que se trata de uno de los ejemplares más letales de Estados Unidos.
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