
Este lunes 27 de abril, Microsoft y OpenAI anunciaron un acuerdo enmendado que parece técnico, pero es la confesión pública de que la alianza más comentada de la era de la inteligencia artificial estuvo a punto de explotar en los tribunales. OpenAI llegó a considerar denunciar a Microsoft ante reguladores de competencia para romper el contrato, según reveló The Wall Street Journal. Microsoft, del otro lado, evaluó acción legal contra OpenAI por su acercamiento a Amazon Web Services, según había informado Financial Times en marzo. Este lunes, los dos firmaron la paz.
Los términos del nuevo acuerdo son los que se firman cuando ninguna de las dos partes quiere ir a juicio. Microsoft pierde la exclusividad sobre los modelos y la propiedad intelectual de OpenAI. OpenAI puede vender sus productos en cualquier nube.
PUBLICIDAD
Microsoft deja de pagar revenue share a OpenAI. Y se elimina la cláusula AGI, el mecanismo por el cual OpenAI podía cortar el acceso de Microsoft el día que declarara haber alcanzado inteligencia artificial general.
Esa cláusula AGI fue el corazón del conflicto. Era una bomba con temporizador metida dentro del contrato fundacional. Microsoft podía perder de un día para el otro acceso a la tecnología en la que invirtió miles de millones de dólares, si un panel de expertos confirmaba el reclamo de OpenAI de haber alcanzado un umbral que nadie sabe definir. Las dos compañías pasaron meses negociando ese punto el año pasado. Hoy quedó eliminado.
PUBLICIDAD
Microsoft se libera del peaje

Microsoft conserva el 27 % de OpenAI que recibió en la reestructuración del año pasado. Mantiene la licencia sobre los modelos hasta 2032, aunque ya no exclusiva. Conserva el estatus de socio primario de nube. Y a cambio se libera de la obligación de pagarle revenue share a un competidor que ya factura USD 25.000 millones anualizados.
El detalle financiero importa. Microsoft pagaba revenue share por revender productos de OpenAI en Azure, una arquitectura que tenía sentido cuando OpenAI era una startup que necesitaba canales de distribución. Hoy, con OpenAI persiguiendo una salida a bolsa este mismo año y construyendo su propio negocio empresarial, ese pago era subsidio cruzado a un competidor directo. Mientras tanto, Microsoft empezó a usar modelos de Anthropic en Microsoft 365 e invirtió USD 5.000 millones en el principal rival de OpenAI el año pasado.
PUBLICIDAD
OpenAI consigue lo que quería desde hacía dos años
OpenAI gana la libertad de vender en cualquier nube. La memo interna de Denise Dresser, jefa comercial de OpenAI, decía a comienzos de abril que la alianza “limitaba nuestra capacidad de encontrar a las empresas donde estaban”.
Traducción: muchos clientes corporativos no quieren depender de Azure y OpenAI estaba perdiendo deals por contrato.

A cambio, OpenAI acepta seguir pagando revenue share a Microsoft hasta 2030, al mismo 20 % de antes, pero con un tope total que las compañías no revelaron. La cláusula AGI ya no le sirve para escapar de ese pago. Si alcanza inteligencia artificial general, paga igual hasta llegar al cap.
PUBLICIDAD
El modelo a imitar resultó ser una jaula
La narrativa que dominó la era de la IA decía que la alianza Microsoft-OpenAI era el modelo a imitar: cómo una big tech se asegura el frontier comprándole boletos al laboratorio que va a definir el futuro. Wall Street la usaba como caso de estudio. La realidad mostró otra cosa. Era una jaula que ninguno de los dos quería más, atravesada por meses de reuniones tensas, abogados de los dos lados estudiando demandas y filtraciones cruzadas a la prensa.
Hoy OpenAI puede ir a Amazon. Microsoft puede ir a Anthropic. Las dos compañías tienen este miércoles la presentación de resultados trimestrales de Microsoft y esta misma semana el inicio del juicio de Elon Musk contra ambas, que reclama USD 134.000 millones en daños. Limpiar el contrato antes de los tribunales no fue casualidad.
PUBLICIDAD
La era de la dependencia bilateral terminó. El frontier no se compra con un cheque grande y un contrato exclusivo: se renta por temporada, en varias nubes y con cláusulas que cualquiera de las dos partes pueda romper sin litigio. Los próximos cinco años de la IA empresarial se van a definir dentro de esa lógica de alquiler. Microsoft y OpenAI lo entendieron a tiempo. Las que sigan apostando al matrimonio van a aprender lo mismo, pero peor.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Nashville aprueba en una votación unánime cambiar el nombre del aeropuerto en honor a Dolly Parton
La Autoridad Aeroportuaria de la ciudad votó 6-0 para abrir un proceso de varias etapas que aún necesita definiciones, autorizaciones adicionales y una estimación de gastos antes de concretar el homenaje a la artista country
La CIA desclasificó 71 informes que muestran años de advertencias sobre Al Qaeda antes del 11-S
La divulgación reúne análisis de inteligencia elaborados entre 1998 y 2001, incluidos materiales para el Informe Diario del Presidente, y se presentó como el mayor paquete sobre el tema, según John Ratcliffe
Wall Street cerró con ganancias tras la moderación de los precios del petróleo y la publicación de datos de inflación
La bolsa de Nueva York cerró con avances generalizados tras la caída del crudo y un índice de precios al consumidor acorde a lo previsto, lo que ayudó a recortar pérdidas semanales y despejar incertidumbre

A 25 años del 11-S, el Museo Smithsonian exhibe objetos recuperados tras los atentados
La muestra temporal reúne cerca de 40 piezas de Nueva York, el Pentágono y el vuelo 93, dispuestos sobre mesas sin vitrina para que el público conozca de cerca las historias personales detrás de la tragedia

Adolescente de 15 años sobrevive sobre una embarcación volcada en el mar: dos hombres murieron y él fue hallado con hipotermia
Un avión de la Guardia Costera localizó al menor a unos 6,4 kilómetros de la isla de San Lorenzo, en Alaska, y coordinó su rescate con un pesquero cercano


