El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este jueves que exista algún plan para recurrir a un ataque nuclear contra Irán y calificó de “absurda” la posibilidad de emplear ese tipo de armamento en el actual conflicto.
“¿Por qué necesitaría hacer eso? ¿Por qué usaría un arma nuclear?”, respondió de forma tajante ante la consulta de reporteros en la Casa Blanca, y remarcó: “Nunca debería permitirse que nadie utilice un arma nuclear”.
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Trump enfatizó que no hay condiciones que justifiquen semejante decisión y sostuvo que la campaña militar emprendida hasta ahora ha logrado debilitar significativamente las capacidades del régimen iraní por medios convencionales.
“Los hemos diezmado completamente y con medios muy convencionales, sin necesidad de emplear ese tipo de recursos”, subrayó el mandatario, rechazando cualquier especulación sobre una escalada nuclear.
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El presidente también recordó que desde el inicio de la guerra, Estados Unidos ha actuado bajo criterios de presión estratégica y disuasión, pero sin cruzar el umbral nuclear. Trump explicó que su objetivo sigue siendo impedir que Irán se dote de armas atómicas.
“¿Sabe lo que obtienen los estadounidenses a cambio de eso? Un Irán sin armas nucleares que no intente volar una de nuestras ciudades o hacer estallar todo Oriente Medio”, indicó el mandatario.
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Durante las semanas previas, el líder republicano había endurecido el tono, advirtiendo que la civilización iraní podría ser destruida si persistían las amenazas contra la seguridad estadounidense, aunque la Casa Blanca aclaró después que esas advertencias no incluían el uso de armamento nuclear.
En su intervención, Trump reiteró que la seguridad de Estados Unidos y de sus aliados es la prioridad absoluta, pero insistió que “no hay ninguna presión” por acordar un final inmediato de la guerra mientras Teherán no presente una propuesta aceptable.
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El conflicto, iniciado a finales de febrero tras la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel, ha provocado una crisis regional sin precedentes y la imposición de un bloqueo naval a los puertos iraníes.
Teherán, por su parte, mantiene cerrado el paso en el estratégico estrecho de Ormuz, intensificando la tensión en el comercio energético global.
Trump, al ser consultado sobre el costo económico de la prolongación de la guerra para los estadounidenses, argumentó que “es un precio justo a pagar” si eso impide a Irán acceder a armas nucleares y amenazar la estabilidad internacional.
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El mandatario estadounidense ha prorrogado unilateralmente la actual tregua con Irán para buscar una salida diplomática, aunque no descartó una reanudación de los ataques si no recibe una oferta “aceptable” de Teherán.
Se extiende el alto el fuego entre Israel y Líbano
En paralelo a la crisis con Irán, la Casa Blanca confirmó la prolongación del alto el fuego entre Israel y Líbano, que se mantendrá vigente durante tres semanas.
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El presidente Trump calificó la reciente reunión entre delegaciones de ambos países como “histórica” y expresó su compromiso de colaborar con Beirut para fortalecer la seguridad frente a Hezbollah.
El cese de hostilidades, vigente desde el 16 de abril, había sido pactado inicialmente por diez días como un gesto de buena voluntad. El nuevo acuerdo extiende la tregua hasta mediados de mayo, mientras Israel y Líbano exploran una salida diplomática tras un conflicto que causó más de 2.300 muertos en territorio libanés y desplazó a un millón de personas.
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El entendimiento reconoce a las fuerzas de seguridad libanesas como las únicas autorizadas a garantizar la soberanía nacional y obliga a impedir que grupos armados no estatales como Hezbollah realicen ataques en suelo israelí.

La administración Trump destacó que el diálogo directo es clave para avanzar hacia una paz duradera y evitar la reanudación de la violencia en una de las fronteras más sensibles de la región.
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(Con información de AFP, The Associated Press y EFE)
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