Donald Trump sostuvo que “muy pronto” comprobará si el régimen de Irán actúa de buena fe en las negociaciones en Pakistán

En medio de los diálogos en Islamabad, el presidente de Estados Unidos dijo que la República Islámica es “un estado fallido”, y afirmó que, bajo su liderazgo, su país se consolida como un importante proveedor internacional de petróleo

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (EFE/EPA/ALEX BRANDON)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (EFE/EPA/ALEX BRANDON)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán es un “estado fallido” y señaló que espera comprobar si la parte iraní actúa de buena fe en las conversaciones de paz de este sábado en Islamabad, capital de Pakistán.

En declaraciones a la cadena NewsNation, Trump sostuvo que, bajo su liderazgo, Estados Unidos se consolida como un importante proveedor internacional de petróleo y podría presentarse como alternativa al bloqueo que Irán mantiene sobre el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra que comenzaron Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.

Muchos se están dirigiendo a Estados Unidos para abastecerse de petróleo, que tenemos en abundancia”, declaró Trump, ampliando lo expresado horas antes en su plataforma Truth Social, donde afirmó: “Un gran número de petroleros completamente vacíos, algunos de los más grandes del mundo, se dirigen ahora mismo a Estados Unidos para cargar el mejor petróleo (y gas) del planeta”.

Trump reiteró que Irán actúa como un “estado fallido” y, sobre las negociaciones en Islamabad lideradas por su vicepresidente JD Vance, subrayó que su prioridad es determinar si existe buena fe por parte iraní.

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, estrecha la mano del vicepresidente estadounidense, JD Vance (Oficina del Primer Ministro de Pakistán/Handout via REUTERS)
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, estrecha la mano del vicepresidente estadounidense, JD Vance (Oficina del Primer Ministro de Pakistán/Handout via REUTERS)

Se los haré saber en muy poco tiempo. No voy a tardar mucho”, añadió, luego de haber amenazado el día anterior con reanudar los bombardeos sobre Irán si las negociaciones no ofrecían resultados satisfactorios en 24 horas. “Estamos listos para empezar”, advirtió nuevamente este sábado.

El mensaje de Trump llega en momentos en que delegaciones de su país e Irán se reúnen este sábado en Pakistán para iniciar un proceso de diálogo orientado a poner fin a la actual guerra en Medio Oriente, desatada el pasado 28 de enero luego de un bombardeo israelí-estadounidense que dio muerte al ex líder supremo del régimen iraní, Ali Khamenei.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, participan en las conversaciones en Islamabad, bajo la mediación del primer ministro paquistaní, Shebbaz Sharif.

La delegación estadounidense está integrada también por Steve Witkoff, enviado especial a Medio Oriente, y Jared Kushner, yerno del presidente Trump. Por parte de Irán, Ghalibaf cuenta con el acompañamiento del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi.

La delegación iraní en su llegada a Pakistán (REUTERS)
La delegación iraní en su llegada a Pakistán (REUTERS)

Antes del inicio de las negociaciones, ambas partes establecieron condiciones previas: Irán exigió el cese de las hostilidades israelíes en Líbano y la liberación de los activos iraníes congelados, mientras que Estados Unidos manifestó su preocupación por las armas nucleares del régimen y el futuro del tránsito por el estrecho de Ormuz.

Las posturas Donald Trump y el nuevo líder supremo iraní Mojtaba Khamenei parecieran innegociables en la antesala al encuentro. Las demandas del mandatario norteamericano incluyen la eliminación del programa nuclear iraní, el desmantelamiento de la fabricación de misiles balísticos y la liberación del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.

En cuanto a su vínculo con Israel, Estados Unidos también solicitará la cancelación del apoyo del régimen de Teherán a organizaciones como Hezbollah, Hutíes y Hamas, además del cese de la represión ilegal contra la oposición social, la cual dejó mas de 7.000 muertos en la manifestaciones de enero pasado.