El cometa C/2026 A1 (MAPS) podrá verse a simple vista en Nueva York durante abril

Un fenómeno astronómico de tipo rasante cruzará el cielo al atardecer entre los días 5 y 8 de abril, dependiendo de las condiciones ambientales y la ausencia de fuentes de luz artificial desfavorables

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El cometa, con una brillante coma verdosa y una extensa cola de polvo, atraviesa un fondo de estrellas en una imagen que ilustra el tipo de fenómeno que podría observarse desde la Tierra en condiciones óptimas.
El cometa, con una brillante coma verdosa y una extensa cola de polvo, atraviesa un fondo de estrellas en una imagen que ilustra el tipo de fenómeno que podría observarse desde la Tierra en condiciones óptimas.

Un fenómeno inusual se acerca a los cielos de Nueva York: durante los primeros días de abril de 2026, se prevé que el cometa C/2026 A1 (MAPS), un rasante solar, pueda observarse a simple vista, combinando rareza astronómica y potencial para un espectáculo natural de alto impacto. Este evento —visible solo en un breve lapso al atardecer y condicionado por la contaminación lumínica y el clima— tiene especial relevancia para una ciudad que rara vez accede a fenómenos celestes sin ayudas ópticas, según la información difundida por medios como National Geographic en español y la NASA.

A diferencia de otros cometas periódicos, C/2026 A1 (MAPS) pertenece a la clase de los llamados “Kreutz sungrazers”. Estos objetos son fragmentos de un cometa mayor que se habría desintegrado hace siglos, dejando como legado una familia de cuerpos celestes que cruzan el sistema solar interior y ocasionalmente se acercan a nuestra estrella.

La NASA explica que la ruta de estos cometas es particularmente peligrosa: al llegar al perihelio, el punto más cercano al Sol —que para este caso ocurrirá entre el 4 y el 5 de abril de 2026—, la radiación solar extrema puede hacer que el cometa brille intensamente o, por el contrario, que se desintegre antes de ser visible.

La silueta del skyline de Manhattan al atardecer ofrece el marco ideal para la observación del cometa, cuya visibilidad dependerá de la claridad del horizonte suroeste y de la baja contaminación lumínica.
La silueta del skyline de Manhattan al atardecer ofrece el marco ideal para la observación del cometa, cuya visibilidad dependerá de la claridad del horizonte suroeste y de la baja contaminación lumínica.

En el caso de C/2026 A1 (MAPS), los escenarios son inciertos. Las estimaciones científicas citadas por la Sociedad Astronómica Americana apuntan a que el cometa podría alcanzar una luminosidad equiparable a las estrellas más brillantes y, en condiciones óptimas, “acercarse a la visibilidad de planetas como Venus”. Sin embargo, algunos de estos cometas colapsan por completo antes de dejar un rastro observable; por tanto, la posibilidad de apreciarlo depende tanto de su integridad estructural como de factores atmosféricos y urbanos.

El cometa rasante será observable en condiciones muy específicas durante pocos días

La ventana de observación estará delimitada: entre el 5 y el 8 de abril, justo al atardecer, cuando el horizonte suroeste permanezca descubierto y el cielo, libre de nubes. Los especialistas de la Sociedad Astronómica Americana recomiendan procurar áreas alejadas de fuentes intensas de luz urbana, debido a que la contaminación lumínica de Nueva York suele dificultar la visualización de objetos apagados.

La experiencia podría durar escasos minutos, en una franja donde la luz del crepúsculo compite con el resplandor del cometa, cuyo brillo, si se da el máximo teórico, podría igualar la magnitud de Venus.

Residentes y visitantes contemplan el horizonte al caer la tarde, el momento preciso en el que el cometa C/2026 A1 (MAPS) podría hacerse visible durante unos minutos en el cielo de Nueva York.
Residentes y visitantes contemplan el horizonte al caer la tarde, el momento preciso en el que el cometa C/2026 A1 (MAPS) podría hacerse visible durante unos minutos en el cielo de Nueva York.

“Los cometas rasantes del Sol, como C/2026 A1 (MAPS), son fenómenos poco frecuentes y espectaculares, pero su destino final es incierto: pueden ofrecer los mejores espectáculos o desintegrarse en pleno acercamiento”, detalló un vocero de la NASA, citado por medios como National Geographic en español.

Un evento singular para la divulgación científica y la experiencia colectiva

La tradición cultural y científica otorga a los cometas un valor especial como portadores de misterio o señales de extraordinario interés. En las grandes ciudades, donde la observación astronómica se ha vuelto ocasional y muchas veces limitada a grandes eclipses o lluvias de estrellas, la posibilidad de presenciar un cometa rasante a simple vista adquiere un significado destacado.

El perfil nocturno de Manhattan contrasta con una representación del cometa en el cielo, destacando las dificultades que la iluminación urbana impone a la observación astronómica.
El perfil nocturno de Manhattan contrasta con una representación del cometa en el cielo, destacando las dificultades que la iluminación urbana impone a la observación astronómica.

C/2026 A1 (MAPS) contará con el seguimiento de observatorios internacionales y organismos como la NASA y la Sociedad Astronómica Americana. La expectativa de su aparición ya moviliza tanto a la comunidad científica como al público general, ávido de información práctica y comprensible para no perderse la oportunidad.

Este acontecimiento representa la convergencia entre ciencia accesible, divulgación y experiencia colectiva, en una de las ciudades con mayor densidad urbana del planeta.

Ilustración de un cometa “sungrazer” durante su paso cercano al Sol, un momento crítico en el que puede intensificar su brillo o desintegrarse debido a la radiación extrema.
Ilustración de un cometa “sungrazer” durante su paso cercano al Sol, un momento crítico en el que puede intensificar su brillo o desintegrarse debido a la radiación extrema.

Los detalles sobre brillo, ubicación precisa y recomendaciones para el avistamiento seguirán actualizándose a medida que se acerque la fecha, a través de canales oficiales como la NASA en español y la Sociedad Astronómica Americana.