La ley que cambió para siempre la forma de viajar con perros en el metro de Nueva York

Una estricta regulación obliga a los pasajeros a adaptar sus hábitos y a buscar soluciones creativas para transportar a sus animales de compañía. De qué trata

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Una persona de espaldas lleva un perro Rhodesian Ridgeback de pelaje marrón en una mochila gris en la plataforma del metro Franklin Avenue
Un hombre lleva a un perro en una mochila mientras espera en la plataforma de la estación Franklin Avenue del metro de Nueva York. (YouTube)

Las imágenes de perros de gran tamaño viajando en bolsas gigantes por el metro de Nueva York se volvieron habituales en la ciudad. Desde el año 2016, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), exige que cualquier animal doméstico que viaje en el subterráneo —excepto los perros de servicio— lo haga dentro de un bolso, funda o transportadora cerrada.

Un pug con jersey amarillo de abejas mira desde una mochila portadora gris y verde. Al fondo, una pared blanca cuadriculada y barrera de rayas rojas
La convivencia entre mascotas y pasajeros se transformó a partir de la implementación de la nueva ley. Instagram/@bagdogs

Esta disposición, emitida tras quejas por molestias y seguridad, modificó la convivencia en uno de los sistemas de transporte más concurridos del mundo: la creatividad neoyorquina provocó que canes enormes asomen de mochilas improvisadas o bolsas tipo IKEA, cumpliendo apenas el requisito formal.

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¿Qué establece la ley para perros en el metro de Nueva York?

La regulación principal es clara: “No se permite llevar ningún animal en el metro salvo que esté completamente contenido en un bolso, funda o transportadora segura”.

Una persona con una chaqueta acolchada sostiene un transportín con estampado de leopardo del que asoma la cabeza de un perro blanco con la lengua fuera
El cumplimiento de la norma depende de la fiscalización y criterio de los supervisores del metro. Instagram/@bagdogs

Este mandato está recogido en la sección 1050.9(a) de las Reglas de Conducta de la MTA y no es una sugerencia opcional.

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La norma exige que el animal permanezca totalmente dentro de la transportadora. No se aceptan excepciones para perros atados con correa, en brazos o con parte del cuerpo fuera del bolso.

La única excepción son los perros de servicio definidos por la ley estadounidense ADA (Americans with Disabilities Act): estos pueden viajar sin transportadora, pero siempre bajo control de su dueño, preferentemente con correa.

Primer plano de un Norwich Terrier con pelaje marrón y negro asomándose por la parte superior de una chaqueta beige abierta, llevada por una persona
Muchos dueños planifican el viaje fuera del horario pico para minimizar el estrés de sus mascotas. Instagram/@bagdogs

Para las mascotas, la MTA no establece un tamaño máximo del bolso o funda, pero existe un criterio tácito: debe ser posible cargarlo sin obstaculizar el paso de otros usuarios ni bloquear pasillos o puertas.

Si el dueño no puede manejar el bulto con facilidad, es probable que le nieguen el acceso.

¿Por qué existe esta regla y cómo se aplica?

La exigencia de transportar a los perros en bolsas responde a la necesidad de evitar molestias a los pasajeros y mejorar la seguridad a bordo. El metro de Nueva York transporta a tres millones de personas cada día, lo que hace necesario impedir situaciones que puedan causar incomodidad, accidentes o peleas.

Una persona lleva dos perros Dachshund en bolsos acolchados, uno marrón claro y otro negro, dentro de un vagón de metro
La norma de la MTA exige que cualquier perro viaje completamente encerrado en una bolsa o transportadora, salvo los perros de servicio, según la ley de Nueva York. (YouTube)

La medida surgió tras quejas frecuentes por perros sueltos, ladridos, mordeduras o suciedad. Las autoridades decidieron permitir animales solo si no implican un riesgo ni generan inconvenientes.

Para muchos, el resultado se convirtió en un fenómeno social: la adaptación ciudadana quedó registrada en redes sociales y la prensa local neoyorquina, donde abundan imágenes de perros de todos los tamaños dentro de todo tipo de bolsas.

Una mujer con cabello oscuro y sudadera clara lleva un perro Samoyedo blanco y esponjoso en una mochila negra con correas naranjas, dentro de un vagón de metro
La creatividad de los neoyorquinos ha convertido las imágenes de perros grandes en bolsos en un fenómeno viral en redes sociales y prensa local. (YouTube)

La MTA fiscaliza la correcta aplicación de la norma, y los supervisores pueden impedir el ingreso o expulsar del tren a quienes no cumplan el requisito. Los debates suelen centrarse en qué constituye una transportadora válida.

Ante la duda, la regla general es que ninguna parte del animal puede sobresalir y debe estar completamente encerrado.

¿A quiénes no afecta la norma de las bolsas?

La única excepción son los perros de servicio, es decir, aquellos entrenados específicamente para asistir a personas con discapacidad. Según la ley estadounidense ADA (Americans with Disabilities Act), estos animales pueden viajar en el metro de Nueva York sin estar en una transportadora, aunque deben permanecer bajo control del dueño en todo momento.

Primer plano de un perro blanco de hocico rosado, asomando de una bolsa de tela clara. En el fondo, un suelo de baldosas grises y una franja amarilla
El metro de Nueva York transporta a tres millones de personas al día, lo que motivó la estricta regulación para evitar molestias y garantizar la seguridad de los pasajeros. (YouTube)

Los perros de apoyo emocional, terapia o compañía no están contemplados como excepción: solo los perros de servicio están exentos y el resto debe respetar la regla del bolso, incluso en casos donde cumplan funciones de acompañamiento afectivo.

Consejos para viajar con perros en el metro neoyorquino

Viajar en subterráneo con perros en Nueva York puede ser sencillo si se siguen algunas recomendaciones básicas. La clave está en anticiparse a las necesidades del animal y elegir la transportadora adecuada para garantizar comodidad y seguridad durante el trayecto.

  • Elige siempre una funda o bolso que permita al perro estar de pie, girar y acostarse con comodidad.
  • Asegúrate de que la transportadora tenga buena ventilación y un cierre seguro que evite posibles escapes.
  • Antes de salir, realiza un paseo largo y verifica que el animal haya hecho sus necesidades.
  • Lleva una manta conocida o un juguete favorito para ayudar a reducir la ansiedad de la mascota.
  • Para trayectos extensos, es recomendable llevar agua y planificar el viaje fuera del horario pico para minimizar el estrés tanto del perro como del dueño.
  • Practica los viajes en horarios tranquilos para que el perro se acostumbre al bolso, usando refuerzos positivos como premios y caricias.
  • Lleva siempre toallitas, bolsas plásticas y artículos necesarios para limpiar rápidamente en caso de accidente.

¿Qué pasa si no se cumple la norma?

Los supervisores de la MTA tienen la facultad de negar el acceso, detener el viaje o solicitar el descenso de los pasajeros que no cumplan con la regla. No existe una multa automática, pero las autoridades pueden pedir la intervención policial en caso de resistencia.

Primer plano de un pequeño Chihuahua de color crema con grandes orejas, asomando la cabeza desde una chaqueta negra acolchada sobre un bolso
La regla exige que los animales permanezcan completamente contenidos durante todo el trayecto. Instagram/@bagdogs

Han existido casos documentados de discusiones entre pasajeros y supervisores por la interpretación de qué es una transportadora adecuada. Por ello, la recomendación oficial es optar siempre por una funda cerrada y no arriesgarse con soluciones improvisadas.

¿Cómo impactó la regla en la cultura urbana?

El mandato del bolso para perros generó un fenómeno viral en redes sociales y la prensa local neoyorquina. Cuentas como @bagdogs, dedicada a recopilar imágenes de perros grandes y pequeños viajando en bolsas de todo tipo, dan cuenta de ese impacto.

Un perro pequeño de pelaje canela y rizado asoma su cabeza de una bolsa de tela crema. La bolsa está entre los pies de dos personas sobre un piso gris y granulado
El fenómeno de los perros en el metro se volvió viral en redes sociales y medios locales. Instagram/@bagdogs

La norma, lejos de desalentar la presencia de mascotas, logró fomentar la creatividad y el humor entre los neoyorquinos.

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