Inicia juicio por el tiroteo a un helicóptero de la policía de Los Ángeles durante persecución en 2020

Un jurado encontró culpable a Douglass Byers por atacar con un rifle un helicóptero de la Policía de la capital californiana, hecho que pudo desencadenar un accidente de grandes proporciones en una zona densamente poblada

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Un disparo de rifle impactó la cola de un helicóptero de la Policía de Los Ángeles, poniendo en riesgo la seguridad aérea en zonas densamente pobladas (Los Angeles Times)
Un disparo de rifle impactó la cola de un helicóptero de la Policía de Los Ángeles, poniendo en riesgo la seguridad aérea en zonas densamente pobladas (Los Angeles Times)

El hallazgo de un impacto de bala en la cola de un helicóptero de la Policía de Los Ángeles evidenció el riesgo extremo para la tripulación y los habitantes de zonas densamente pobladas.

Las autoridades señalaron que el disparo pudo haber provocado un accidente aéreo de gran magnitud si hubiera perforado apenas unos centímetros más abajo.

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Un jurado declaró culpable a Douglass Byers, de 62 años, por dos cargos de asalto a agentes y uno por tenencia ilegal de arma de fuego, tras disparar un rifle contra el helicóptero policial que sobrevolaba su vecindario en el sur de la ciudad.

El proceso judicial, que se extendió durante cuatro días, concluyó con una deliberación de menos de una hora por parte del jurado.

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Las autoridades de Los Ángeles confirmaron que el disparo contra el helicóptero policial fue realizado desde tierra y, aunque no causó heridos, representó una amenaza significativa para la seguridad aérea.

Un helicóptero azul de la Policía de Los Ángeles con un orificio de bala en la aleta de cola vuela sobre un paisaje urbano de edificios y calles.
Un helicóptero de la Policía de Los Ángeles con un impacto de bala en su cola vuela sobre la ciudad, evidenciando el extremo riesgo para la tripulación y los habitantes en áreas densamente pobladas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acusado, Douglass Byers, fue encontrado culpable de asalto y tenencia ilegal de arma de fuego. La sentencia podría alcanzar los 43 años de prisión, de acuerdo con la fiscalía local.

Respuesta judicial y reconstrucción del incidente

El hecho ocurrió en agosto del año pasado, cuando vecinos reportaron disparos provenientes del domicilio que Byers compartía con su madre.

Los agentes que acudieron al lugar hallaron un rifle de asalto AR-15, dos réplicas Airsoft y 18 casquillos percutidos en el patio trasero. La detención inicial fue por disparo negligente de arma de fuego.

Horas más tarde, al revisar el helicóptero que había intervenido en la emergencia, se detectó una perforación en la cola.

Según Eric Siddall, fiscal adjunto del condado de Los Ángeles, el daño estuvo a escasos centímetros de afectar sistemas críticos de control de vuelo: “Si ese disparo hubiera estado apenas un poco más abajo, la nave habría caído”, advirtió Siddall.

Durante el vuelo, ni el piloto ni el oficial táctico a bordo detectaron el ataque, y no hubo testigos directos que observaran a Byers disparar. No se reportaron heridos en el incidente.

Helicóptero azul y blanco de la Policía de Los Ángeles con impacto de bala en la cola y fuselaje, en una pista de aterrizaje con la ciudad de fondo.
El hallazgo de un impacto de bala en la cola de un helicóptero de la Policía de Los Ángeles evidenció el riesgo extremo para la tripulación y los habitantes de zonas densamente pobladas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Argumentos de defensa y antecedentes del acusado

En el juicio, Byers se representó a sí mismo y negó cualquier intención hostil hacia la policía. Afirmó que no se encontraba en la casa durante la intervención policial y que pensó que el arresto estaba relacionado con el cultivo de cannabis.

El acusado reconoció haber consumido marihuana y tequila antes del suceso, argumentando que esto le habría impedido realizar un disparo preciso como el que se le atribuyó.

El fiscal Siddall presentó evidencia de residuos de disparo en las manos de Byers, confirmando el uso reciente de un arma de fuego.

El acusado tenía antecedentes por delitos graves y admitió haber adquirido el arma en Cleveland y trasladarla en tren a California en 2017. Explicó que la conservaba para defensa personal y la utilizaba en celebraciones como Año Nuevo y el 4 de julio.

Estado de salud y perfil psicológico

El testimonio de su madre, Gilda, indicó que Byers padecía cáncer terminal y había mostrado comportamientos erráticos en los días previos al incidente.

Según el acta de registro, el propio Byers expresó temor a ser perseguido y su intención de denunciar la situación a la policía la noche anterior.

Durante la audiencia, el acusado admitió consumir metanfetamina ocasionalmente, aunque afirmó que no lo había hecho en los dos días previos a su arresto.

Siddall sostuvo que Byers actuó de manera intencionada y lo describió como una persona “extremadamente paranoica”.

Un helicóptero negro del LAPD con parabrisas dañado vuela bajo sobre una autopista con tráfico, mostrando destellos de disparos y el horizonte de Los Ángeles al fondo.
Un helicóptero del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) es atacado a tiros sobre una autopista con el horizonte de la ciudad de fondo durante una persecución, mostrando un impacto en el parabrisas y fuego de respuesta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Riesgos y antecedentes de ataques similares

El capitán Mike Bland, de la Policía de Los Ángeles, explicó que un solo disparo en zonas vitales de un helicóptero, como las palas del rotor o el parabrisas, puede causar un siniestro grave y poner en peligro tanto a la tripulación como a personas en tierra.

En años recientes, se han registrado otros ataques armados contra helicópteros policiales en la ciudad. En noviembre pasado, Anthony Whitsey, de 57 años, presuntamente disparó al menos tres veces contra una aeronave que sobrevolaba el lugar de un asalto; fue detenido tras un enfrentamiento, sin que se reportaran heridos.

A raíz de estos incidentes, la Policía de Los Ángeles anunció restricciones en la respuesta aérea a emergencias cercanas al aeropuerto internacional, en cumplimiento de normas federales de aviación que limitan los vuelos de helicópteros en esa zona.

Byers enfrentará la sentencia en los próximos meses, con una posible condena de hasta 43 años de prisión por los delitos cometidos.

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