La “Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa” reúne a los legítimos propietarios de los bienes perdidos y recupera USD 33 millones

Un programa gestionado por la tesorería ha facilitado la devolución de propiedades extraviadas a personas y empresas, mediante un sistema participativo que permite a los ciudadanos consultar activos financieros pendientes de recuperación

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La Gran Búsqueda del Tesoro
La Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa logró devolver más de 33 millones de dólares en activos no reclamados solo el año pasado

La “Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa” ha logrado posicionarse como una de las iniciativas más singulares del sector público estadounidense, al conjugar eficiencia burocrática y participación ciudadana en la recuperación de activos extraviados.

Este programa, gestionado por la tesorería del estado de Iowa, transforma la clásica imagen de la administración pública en una herramienta al servicio directo de la comunidad, facilitando que miles de personas y empresas recuperen bienes y sumas de dinero que creían perdidas para siempre.

A diferencia de lo que podría sugerir su nombre, esta búsqueda no es un gigantesco reembolso de impuestos estatales ni una promoción temporal. Se trata, en realidad, de un sistema permanente mediante el cual los empleados de la tesorería estatal se dedican a identificar activos que han quedado en el limbo financiero por diversos motivos.

Una vez localizados, estos activos pasan a una especie de oficina de objetos perdidos, donde permanecen bajo custodia estatal hasta que sus legítimos propietarios puedan reclamarlos.

Este programa estatal permite a
Este programa estatal permite a ciudadanos y empresas de Iowa recuperar bienes extraviados como cuentas, inversiones y pólizas de seguro (Facebook)

Estos bienes no reclamados provienen de múltiples fuentes. La mayoría surge cuando empresas establecidas en Iowa pierden contacto con los titulares de cuentas vinculadas a ellas. Las razones pueden ser tan variadas como mudanzas sin notificación, fallecimientos, olvidos de inversiones antiguas o cambios en la información de contacto que nunca se actualizó.

Los activos involucrados abarcan desde cuentas corrientes y de ahorro, cheques sin cobrar, dividendos, acciones, fondos de inversión, hasta pólizas de seguros y cajas de seguridad. Una vez que las entidades privadas agotan sus intentos razonables de localizar a los propietarios, transfieren los bienes a la tesorería estatal, que los salvaguarda hasta que sean reclamados.

La clave del éxito de la Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa reside en su innovadora estrategia de participación ciudadana. En vez de limitarse a buscar de manera proactiva a los propietarios o sus herederos, la tesorería optó por una invitación masiva: convoca a toda la población del estado para que, en cualquier momento, pueda consultar los registros y verificar si existe algún activo pendiente a su nombre. Este enfoque no solo democratiza el acceso, sino que permite que los bienes extraviados regresen a manos de quienes les pertenecen, sin intermediarios ni trámites engorrosos.

Uno de los casos más ilustrativos del impacto de este programa ocurrió hace dos años, cuando la Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa logró reunir a una mujer residente del estado con una fortuna inesperada: 4,5 millones de dólares en acciones comunes de McDonald’s y los dividendos acumulados durante décadas.

La inversión inicial de la propietaria había sido de 15.000 dólares, realizada muchos años atrás, pero por motivos desconocidos, perdió el rastro de esa inversión. La recuperación de este patrimonio fue posible gracias a la transparencia y accesibilidad del sistema, que permitió que la beneficiaria identificara y reclamara lo que le correspondía por derecho.

Desde su inicio, la Gran
Desde su inicio, la Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa ha reunido activos por más de 408 millones de dólares con sus legítimos dueños (Facebook)

El año pasado, el programa alcanzó cifras récord. Según datos de la Oficina del Tesorero del Estado, la “Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa” devolvió 33,6 millones de dólares en propiedades no reclamadas a ciudadanos y empresas a lo largo del año. Esta suma representa el monto más alto registrado en la historia del programa, superando por varios millones el récord anterior.

En total, se resolvieron 53.000 reclamaciones en 2023, lo que refleja tanto la magnitud del fenómeno de los bienes no reclamados como la eficacia de los procedimientos implementados.

Las cifras acumuladas desde el inicio de la iniciativa son igualmente sorprendentes. Hasta la fecha, la Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa ha reunido bienes y valores por un total de 408 millones de dólares con sus legítimos propietarios. No obstante, la tarea está lejos de completarse: en este momento, existen más de 648 millones de dólares en activos esperando ser recuperados por sus dueños originales o sus herederos legales.

La variedad de activos y la frecuencia con la que aparecen nuevos casos convierten a este programa en una herramienta indispensable para sanear la economía personal y empresarial del estado.

La accesibilidad y facilidad para participar en la búsqueda son otras de las fortalezas señaladas por medios locales como el Des Moines Register. Uno de cada siete habitantes de Iowa tiene algún bien pendiente de recuperación a través de este sistema, según estimaciones recientes. El proceso para consultar y reclamar estos activos es rápido, gratuito y puede realizarse totalmente en línea, sin la necesidad de desplazamientos ni gestiones complejas. Esta simplicidad ha sido clave para que la iniciativa gane aceptación social y se mantenga vigente año tras año.

La “Gran Búsqueda del Tesoro de Iowa” se consolida así como un modelo eficiente de gestión pública y participación ciudadana, donde la transparencia y la cooperación entre administración y sociedad civil generan beneficios tangibles para miles de personas, al tiempo que promueven la recuperación de capitales olvidados para el desarrollo económico local.