
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo este jueves que las negociaciones comerciales con China estaban “un poco estancadas” y sugirió una llamada entre el presidente Donald Trump y Xi Jinping para destrabarlas.
“Creo que tendremos más conversaciones con ellos en las próximas semanas“, comenzó diciendo el funcionario, que rápidamente sumó que ”hubo un momento en que el presidente pensó que estaban avanzando bastante" pero, actualmente, ese no es el escenario.
“Dada la magnitud de las conversaciones y la complejidad, creo que será necesario que ambos líderes intervengan. Tienen una muy buena relación y confío en que los chinos se sentarán a la mesa cuando el presidente Trump dé a conocer sus preferencias”, señaló Bessent en referencia a los contactos entablados tras la imposición de aranceles por parte de la Casa Blanca, que derivó en una serie de medidas en represalia y escaló la tensión bilateral y de los mercados.

Por el contrario, el Secretario destacó que con el resto de la comunidad internacional las negociaciones siguen por buen camino, incluso pese al fallo de la víspera de un tribunal de Nueva York que puso en una breve pausa los gravámenes y que muchos especularon con que podría ser usado por las naciones para sacar ventaja.
“Están viniendo a nosotros de buena fe y tratando de completar los acuerdos antes de que termine la pausa de los 90 días. No hemos visto ningún cambio de actitud en las últimas 48 horas. De hecho, mañana a primera hora vendrá a mi despacho una delegación japonesa muy numerosa”, agregó en diálogo con la cadena Fox News.
Tras la escalada de tensiones derivada de los múltiples aranceles que Estados Unidos impuso a las importaciones de bienes chinos, a los que el régimen respondió con tasas propias y que dejaron al esquema de intercambios sujeto a gravámenes por encima del 100 por ciento en ambos casos, los países acordaron reunirse en Ginebra durante un fin de semana, para intentar remendar el vínculo.
Así, a mediados de mayo, una delegación de cada parte viajó a Suiza y, luego de abordar las respectivas inquietudes, se publicó un comunicado conjunto que señalaba que se había acordado la reducción de los aranceles recíprocos con efecto inmediato, durante un período de 90 días.

Washington redujo del 145% al 30% sus tasas a bienes chinos, mientras que Beijing lo hizo desde el 125% al 10 por ciento, apuntó el texto, que sumó que se establecería un mecanismo permanente de diálogo bilateral para la celebración de encuentros regulares y de emergencia en lo que respecta al comercio y las relaciones económicas.
Bessent destacó el “gran respeto” presentado por ambos bandos y los “sólidos” y “productivos” diálogos, a la par que Trump celebró en sus redes sociales los “grandes progresos” conseguidos y hasta sugirió la posibilidad de alcanzar un “reinicio total” de las relaciones.
Asimismo, el Ministerio de Comercio de China valoró el “progreso sustancial” de estos contactos y aseguró que los resultados demuestran el interés que de Estados Unidos “siga trabajando con China para corregir la práctica errónea de aumentos unilaterales de aranceles”.
(Con información de Reuters)
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