Esta es la razón por la que el lado derecho de los huracanes es más peligroso

Este comportamiento se debe a varios factores meteorológicos y dinámicos que intensifican la fuerza de los vientos y el oleaje en esa zona

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El cuadrante delantero derecho de un ciclón es más destructivo en el hemisferio norte. (NOAA/AP)
El cuadrante delantero derecho de un ciclón es más destructivo en el hemisferio norte. (NOAA/AP)

Los huracanes presentan un fenómeno particular: su lado derecho es el más peligroso. Es considerado así debido a varios factores meteorológicos y dinámicos que amplifican la intensidad de los vientos y el oleaje en esa zona.

Según el Servicio Meteorológico de los Estados Unidos, en esta parte del ciclón se generan la mayoría de los tornados que se forman en las bandas de lluvia y en el ojo del huracán. Los vientos intensos y las condiciones atmosféricas turbulentas favorecen la formación de estos fenómenos, incrementando el riesgo para las comunidades que se encuentran en la trayectoria de la tormenta.

Aunque estos tornados suelen ser débiles y de corta duración, pueden causar daños significativos. Este comportamiento se debe a la circulación interna de los ciclones, que en el hemisferio norte es en sentido contrario a las manecillas del reloj.

La tormenta en el lado derecho del huracán puede albergar vientos muy rápidos. (CSU/CIRA & NOAA/REUTERS)
La tormenta en el lado derecho del huracán puede albergar vientos muy rápidos. (CSU/CIRA & NOAA/REUTERS)

La Corporación Universitaria para la Investigación Atmosférica explica que el cuadrante delantero derecho de un huracán es donde se concentran los vientos más fuertes, las olas más altas y el mayor aumento del nivel del mar.

Este fenómeno se debe a las corrientes de dirección que, al combinarse con los vientos sostenidos del huracán, pueden aumentar significativamente la velocidad del viento en esta área. Por ejemplo, si las corrientes de dirección se mueven a 48 kilómetros por hora y los vientos sostenidos del huracán son de 128 a 160 kilómetros por hora, la velocidad del viento en el cuadrante derecho puede alcanzar entre 210 y 240 kilómetros por hora.

La marejada ciclónica es uno de los mayores peligros en los huracanes, y el lado derecho del ciclón suele recibir el mayor impacto. La combinación de los vientos más fuertes y la baja presión atmosférica levanta el nivel del mar. En el lado derecho, la fuerza del viento empuja el agua hacia la costa, causando inundaciones severas.

Las marejadas ciclónicas son más severas en la parte derecha de un huracán. (NASA/REUTERS)
Las marejadas ciclónicas son más severas en la parte derecha de un huracán. (NASA/REUTERS)

Este efecto puede ser aún más devastador si coincide con una marea alta, lo que aumenta aún más el nivel del agua. En huracanes históricos, como Katrina y Harvey, las marejadas ciclónicas en el lado derecho provocaron daños catastróficos.

Cuando un huracán toca tierra, el lado derecho suele estar más expuesto a la interacción con la tierra, lo que a menudo implica mayores niveles de destrucción debido a la combinación de los vientos más fuertes y la estructura más vulnerable de la costa.

Por otro lado, está el efecto Coriolis, una fuerza debida a la rotación de la Tierra que afecta a todos los fenómenos en movimiento, incluyendo los huracanes. En el hemisferio norte, los huracanes giran en sentido contrario a las manecillas del reloj debido a esta fuerza. En el lado derecho del huracán, el efecto Coriolis amplifica el movimiento hacia adelante, lo que contribuye a un empuje mayor de agua y vientos hacia la costa.

Los vientos incrementan la formación de tornados en bandas de lluvia de huracanes. (NOAA/REUTERS)
Los vientos incrementan la formación de tornados en bandas de lluvia de huracanes. (NOAA/REUTERS)

Un ejemplo de los efectos opuestos en el lado izquierdo de un huracán ocurrió en 2017 con el Huracán Irma. Al tocar tierra en Marco Island, Florida, dejó a Tampa Bay en el lado izquierdo de la tormenta. Los vientos de 185 kilómetros por hora provenientes del noreste empujaron el agua fuera de la bahía, dejando al descubierto muros marinos y permitiendo que las aves caminaran por áreas que horas antes estaban sumergidas.

La comprensión de estos fenómenos es crucial para la emisión de estimaciones oficiales de viento y advertencias de marejada ciclónica. El Centro Nacional de Huracanes y otras agencias meteorológicas utilizan esta información para preparar a las comunidades ante la llegada de un huracán, destacando la importancia de estar en el lado correcto de la tormenta.