La escapada que permite entrar en una antigua mina de hierro y visitar la “Capilla Sixtina extremeña”: galerías rehabilitadas, pintura mudéjar y una ruta natural

Fuente del Arco combina patrimonio industrial, frescos del siglo XV y caminos señalizados sobre el antiguo corredor ferroviario de Peñarroya

La Mina La Jayona. (Ayuntamiento de Fuente del Arco)
La Mina La Jayona. (Ayuntamiento de Fuente del Arco)
Guardar

En el sur de la provincia de Badajoz, el municipio de Fuente del Arco reúne una mina de hierro rehabilitada como Monumento Natural, una ermita mudéjar con pinturas murales y un tramo de vía verde que conecta paisaje, patrimonio y actividad al aire libre.

La visita comienza fuera del casco urbano, en la Mina La Jayona, una antigua explotación de hierro que conserva galerías, plataformas y varios niveles acondicionados para el recorrido. La actividad extractiva dejó una estructura subterránea que hoy forma parte del patrimonio natural de Extremadura. El enclave fue declarado Monumento Natural en 1997. El acceso se realiza mediante visita guiada y requiere concertar la reserva antes de acudir. El itinerario permite conocer cómo funcionó la explotación y observar la transformación que experimentó el lugar después del cierre de la mina, con vegetación y fauna adaptadas a las cavidades y cortados del antiguo yacimiento.

PUBLICIDAD

La mina constituye el principal atractivo de la localidad y uno de los cinco monumentos naturales de Extremadura. Sus paredes, pasadizos y huecos interiores muestran la dimensión que alcanzó la extracción manual de mineral en esta zona de la Campiña Sur. El recorrido no se plantea como una ruta de espeleología: se desarrolla por áreas rehabilitadas y acompañadas por guías. Aun así, conviene llevar calzado cerrado, consultar las condiciones de acceso antes del viaje y tener en cuenta que la visita depende de la disponibilidad de reservas.

A pocos kilómetros se encuentra la ermita de la Virgen del Ara, un templo construido durante el siglo XV que concentra buena parte del patrimonio artístico del entorno. El edificio conserva una arquería mudéjar, espadaña y dependencias anexas. Su interior reúne pinturas murales policromadas con escenas del Génesis. Por este conjunto pictórico, el santuario es conocido como la “Capilla Sixtina extremeña”, más como apelativo cariñoso, claro, que como denominación oficial.

PUBLICIDAD

10 recetas tradicionales para celebrar el Día de Extremadura: de los huesillos al cojondongo.

El trazado de un antiguo ferrocarril

El tercer eje de la escapada es la Vía Verde Mina La Jayona, vinculada al antiguo ferrocarril Peñarroya-Fuente del Arco. El itinerario atraviesa Fuente del Arco, Valverde de Llerena, Berlanga y Azuaga, junto a campos de cultivo, dehesas y estribaciones de Sierra Morena. La propuesta completa tiene más de 26 kilómetros y una dificultad media, aunque el visitante puede optar por tramos más cortos. Uno de ellos conecta la mina, la ermita y la estación de Fuente del Arco a través de caminos señalizados.

El trayecto ofrece una alternativa para quienes busquen caminar o pedalear sin limitar la salida a la visita subterránea. También sitúa el destino dentro de una red de infraestructuras ferroviarias recuperadas para uso turístico y deportivo.

De vuelta en Fuente del Arco, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción forma parte de los puntos de interés del municipio. La localidad puede servir como base para recorrer la Campiña Sur o para continuar hacia otros destinos próximos de Extremadura y Andalucía. El plan resulta especialmente adecuado para una escapada de día o de fin de semana, con reserva previa para la mina y una ruta adaptada al tiempo disponible. La recomendación principal es confirmar con antelación los horarios de apertura, las condiciones de la visita guiada y el estado de los caminos de la vía verde.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD