La ruta de Galicia que en 32 kilómetros lo tiene todo: montañas, aldeas, queso y un monasterio

En el Camino de Santiago, este tramo se puede hacer en un solo día: los tiempos oficiales suman seis horas y 25 minutos de marcha efectiva, sin contar las paradas

Monasterio de San Julián de Samos, en Lugo (Web del monasterio).
Monasterio de San Julián de Samos, en Lugo. (Web del monasterio)
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O Cebreiro, en la provincia de Lugo, es el punto de entrada en Galicia de una de las rutas de peregrinación más importantes del mundo: el Camino Francés del Camino de Santiago. Y el itinerario que conecta esta localidad con el monasterio de Samos es uno de los tramos más destacados en esta zona, un itinerario senderista de 32,3 kilómetros que puede completarse en un solo día y que tiene de todo: montañas, aldeas, gastronomía y patrimonio histórico y cultural.

La distancia total resulta de sumar dos tramos bien diferenciados: 22,2 kilómetros entre O Cebreiro y Triacastela, y otros 10,1 kilómetros desde allí hasta Samos. Los tiempos oficiales alcanzan las seis horas y 25 minutos de marcha efectiva, sin contar las paradas. El camino combina un primer sector de montaña con desniveles pronunciados y un segundo tramo de dificultad media-baja que discurre junto al río Sarria hasta el monasterio benedictino.

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O Cebreiro se encuentra a unos 1.300 metros de altitud, entre las sierras de O Courel y Os Ancares. Desde allí, la senda avanza hacia Liñares y alcanza el alto de San Roque, a 1.270 metros, reconocible por el monumento dedicado al peregrino. Más adelante, el camino pasa por Hospital da Condesa y Padornelo antes de afrontar la subida al alto do Poio, que llega a los 1.337 metros. Este primer sector combina ascensos y descensos y está considerado de dificultad media-alta. Superado ese punto, comienza una bajada hacia Fonfría y O Biduedo. Desde esta última aldea, el recorrido sigue perdiendo altura por sendas pedregosas y pasa por Fillobal y Pasantes antes de llegar a Triacastela.

Triacastela marca el final de la primera parte del itinerario, tras 22,2 kilómetros. Este lugar, que ya figuraba como una de las etapas del Camino en el Códice Calixtino, ofrece dos posibilidades para continuar: una hacia Sarria por San Xil y otra hacia Samos. La opción monástica avanza primero hasta San Cristovo do Real, a 4,4 kilómetros, en un tramo de dificultad media-baja. Desde San Cristovo do Real quedan otros 5,7 kilómetros hasta Samos. En esta parte, la senda cruza el río Sarria por dos pequeños puentes y entra después en una zona de castaños. El último sector atraviesa Renche, Lastres y Freituxe antes de alcanzar San Martiño do Real. Desde este núcleo comienzan varios descensos que terminan llevando hasta Samos, el punto final de la ruta.

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Pallozas, queso y una iglesia prerrománica

El punto de partida reúne varios elementos de la historia de la montaña lucense. O Cebreiro conserva sus pallozas, construcciones tradicionales levantadas en piedra y cubiertas con materiales vegetales, que forman parte del conjunto etnográfico de la aldea. Una de estas edificaciones alberga actualmente el Museo Etnográfico. También se encuentra allí la iglesia de Santa María A Real, un templo cuyos orígenes se sitúan en época prerrománica y que ha pasado por distintas reformas a lo largo de los siglos.

La gastronomía aporta otra forma de acercarse al territorio. O Cebreiro da nombre a una Denominación de Origen Protegida de queso elaborado con leche de vaca. El producto se comercializa tanto fresco como curado y, en este último caso, debe alcanzar una maduración mínima de 45 días.

La llegada a Samos pone el foco en el patrimonio religioso. El monasterio de San Xulián tiene su origen en el siglo VI y actualmente pertenece a la orden benedictina. El conjunto fue ampliándose y transformándose durante diferentes épocas, por lo que reúne elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos. Entre sus espacios se encuentran dos claustros y una iglesia, y el complejo está reconocido como Bien de Interés Cultural. En las proximidades se sitúa además la capilla de San Salvador, también conocida como capilla del Ciprés, una construcción prerrománica levantada entre los siglos IX y X.

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