Así es el refugio familiar de Pedro Porro en Extremadura: historia romana, dehesas infinitas y la primera playa de interior con Bandera Azul

El defensa de la selección española mantiene un vínculo profundo con Don Benito, su ciudad natal, un enclave extremeño poco conocido pero idílico

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Pedro Porro en un fotomontaje.
Pedro Porro en un fotomontaje.

Pedro Porro vive uno de los momentos más brillantes de su carrera: figura clave en el Tottenham Hotspur, titular en la selección española y protagonista en el Mundial 2026. Sin embargo, lejos del ruido mediático y del ritmo frenético de Londres, el futbolista conserva un refugio íntimo y emocional que nada tiene que ver con los focos del deporte: Don Benito, la ciudad extremeña donde nació el 13 de septiembre de 1999 y a la que regresa siempre que puede.

En más de una ocasión, Porro ha explicado que su conexión con su tierra es irrompible. “Voy como uno más. Siempre que voy, intento estar en casa con la familia. Y luego, si salgo, que voy al parque con mis amigos, intento ser lo más humilde posible”, confesó en una entrevista para la liga británica.

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Vista aérea de Don Benito. (Ayto. Don Benito)
Vista aérea de Don Benito. (Ayto. Don Benito)

También aseguró que mantiene intacto su círculo de siempre: “Mantengo a mis amigos de allí, voy a ver a la familia... Eso no cambia”. Una fidelidad que la ciudad ha querido devolverle bautizando su Ciudad Deportiva con su nombre.

Don Benito: historia medieval, legado romano y una identidad marcada por el Guadiana

Situada en el corazón de las Vegas Altas del Guadiana, Don Benito es una ciudad de casi 37.000 habitantes cuyo origen se remonta a la Edad Media, aunque el territorio estuvo habitado desde mucho antes.

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Iglesia de Santiago Apostol de Don Benito. (RTVE)
Iglesia de Santiago Apostol de Don Benito. (RTVE)

Su crecimiento estuvo ligado al desarrollo agrícola y a la riqueza de las vegas del río Guadiana, lo que convirtió al municipio en uno de los más importantes de Badajoz durante los siglos XIX y XX.

El visitante puede recorrer la Plaza de España, epicentro de la vida local, o adentrarse en la iglesia de Santiago Apóstol, un templo de origen medieval que conserva parte de la esencia histórica de la ciudad. También destaca el Museo Etnográfico, que ofrece un viaje por las tradiciones, oficios y cultura de la comarca.

La Majona: la villa romana que revela el pasado agrícola de la región

La Villa Romana La Majona “Bien de Interés Cultural". (Ayto. Don Benito)
La Villa Romana La Majona “Bien de Interés Cultural". (Ayto. Don Benito)

A las afueras de Don Benito se encuentra uno de sus tesoros más valiosos: la villa romana de La Majona, un yacimiento arqueológico que permite asomarse a la vida rural entre los siglos I y IV d. C. Se trata de una antigua explotación agrícola que conserva estructuras y restos que ayudan a reconstruir cómo era el día a día en el campo durante la época romana.

Aunque gran parte del yacimiento sigue en estudio, La Majona es una pieza clave para entender el pasado romano de las Vegas Altas y un atractivo imprescindible para quienes buscan historia y arqueología en Extremadura.

Dehesas, fauna protegida y la primera playa de interior con Bandera Azul

El entorno natural de Don Benito está marcado por las extensas dehesas extremeñas, uno de los ecosistemas más valiosos de la península. Encinas y alcornoques conviven con explotaciones ganaderas tradicionales y con una fauna única: cigüeña negra, milano real, águila imperial ibérica… Un paisaje que define la identidad de la comarca y que ofrece rutas, miradores y espacios para desconectar.

A pocos kilómetros, en Orellana la Vieja, se encuentra uno de los rincones más sorprendentes de Extremadura: el Embalse de Orellana y su famosa Playa de Orellana, la primera playa de interior de España en obtener la Bandera Azul. Un lugar perfecto para practicar deportes acuáticos, pasear, observar aves o simplemente disfrutar del verano en un entorno natural privilegiado.

Playa de Orellana, en Badajoz (Shutterstock España).
Playa de Orellana, en Badajoz (Shutterstock España).

Entre la historia romana, la naturaleza infinita y una playa que rompe todos los tópicos, Don Benito es mucho más que la ciudad natal de Pedro Porro: es el refugio de uno de los futbolistas del momento y un destino que combina tradición, patrimonio y paisajes únicos.

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