El breve paso de Didier Deschamps, seleccionador de Francia, por España: jugó una temporada en el Valencia y tiene raíces vascas

El club che fue su último equipo antes de colgar las botas

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El seleccionador francés Didier Deschamps (REUTERS/Brian Snyder)
El seleccionador francés Didier Deschamps (REUTERS/Brian Snyder)

Didier Deschamps es todo lo que la selección francesa necesitaba. Cogió a un equipo roto y en plena huelga tras el Mundial 2010 a convertirlo en la mayor potencia del fútbol actual. Este martes, se enfrenta a una vieja conocida: la selección española. Un país que, además de rival, también es cobijo. Deschamps nació en localidad vascofrancesa de Bayona y, de hecho, la lleva por bandera: “Estoy orgulloso de ser vasco.”. Su conexión con España no se limita a lo familiar, sino también a lo deportivo, ya que jugó en el Valencia.

La llegada de Didier Deschamps al Valencia se produjo en el verano del año 2000, en un contexto en el que el club atravesaba uno de los momentos más relevantes de su historia. El fichaje del centrocampista francés se hizo oficial el 28 de julio. En aquel momento, el Valencia dirigido por Héctor Cúper venía de perder la final de la Champions League frente al Real Madrid en París. Durante la temporada siguiente, el equipo repitió una destacada actuación continental y volvió a alcanzar la final de la Liga de Campeones. Sin embargo, en esa ocasión el trofeo se escapó nuevamente, esta vez en una definición por penales frente al Bayern de Múnich, en San Siro, Milán.

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Deschamps llegaba con una trayectoria internacional sobresaliente, ya que, además de ser el capitán de la selección de Francia campeona del mundo en 1998, ese mismo verano había levantado la Eurocopa con su país. Su fichaje representaba un salto de calidad para el Valencia, que buscaba consolidarse en la élite del fútbol europeo con jugadores experimentados y de perfil ganador.

Didier Deschamps, entrenador de la selección francesa de fútbol. (Yves Herman/REUTERS)
El seleccionador francés, Didier Deschamps. (Yves Herman/REUTERS)

Pese a las expectativas que generó su incorporación, la participación de Deschamps en el equipo estuvo marcada por ciertos límites. Durante la temporada 2000-2001, el francés disputó 21 de los 51 partidos oficiales que el Valencia jugó entre la Liga, la Copa del Rey y la Champions League. Su presencia en el campo se vio condicionada por una serie de lesiones, ninguna de ellas grave, pero suficientes para afectar su continuidad y protagonismo en la plantilla. Además, la competencia en el centro del campo era muy alta, con futbolistas como Rubén Baraja, David Albelda, Pablo Aimar, Gaizka Mendieta, Miguel Ángel Angulo y Gerard López, todos ellos habituales en las alineaciones de Cúper.

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El contrato que firmó Deschamps con el club de Mestalla contemplaba una duración de tres temporadas. Para iniciar esta etapa en España, se trasladó a Valencia acompañado de toda su familia: su mujer, Claude Antoinette, logopeda de profesión, y su hijo Dylan, que en ese momento tenía cuatro años. Durante sus años en la Juventus de Turín, Deschamps había aprendido algunas nociones de castellano, lo que le permitió desenvolverse con cierta soltura al llegar a España, tanto dentro del vestuario como en la vida cotidiana.

Con la intención de establecerse por un período prolongado, el futbolista adquirió una vivienda en Valencia, propiedad que mantuvo durante años incluso después de dejar el club. Sin embargo, las molestias físicas y la dificultad para encadenar partidos le restaron motivación y acabaron minando su entusiasmo por el día a día del fútbol profesional. Deschamps, que siempre había mostrado interés también por otros deportes como el rugby y el vóley, fue notando que su pasión original por el fútbol empezaba a menguar a raíz de esas circunstancias.

Deschamps y su salto a los banquillos

Tras la final de la Champions League disputada en Milán, Deschamps mantuvo una conversación privada con el presidente del Valencia, Pedro Cortés. En ese encuentro, el jugador expresó sinceramente cómo se sentía respecto a su futuro inmediato. Así lo transmitió en sus palabras: “Sé que tengo dos años más de contrato, pero me he cansado de jugar”. Esta decisión supuso el cierre a su etapa como futbolista profesional en el Valencia y anticipó el inicio de su recorrido como entrenador, que comenzaría poco después.

En 2012 se puso al frente de la selección francesa y desde entonces no se ha movido del banquillo de Les Bleus. Su primer gran título fue el Mundial 2018. Después se alzó con la Nations League en la temporada 2020/21. En la cita mundialista Qatar 2022 consiguieron llegar a la final, pero Argentina les arruinó los sueños. Ahora se enfrentan a España en las semifinales con la intención de volver a acceder al duelo final. Siguen soñando con coser una estrella más a su pecho.

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