Los mejores pueblos de Asturias para ver el eclipse solar total del 12 de agosto: miradores y puertos pesqueros entre gastronomía local

Cinco municipios del Principado son reseñables por ser destinos predilectos para disfrutar del eclipse, aunque no solo eso, sino también por contar con interés cultural, arquitectónico y gastronómico

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Cangas de Onís, en Asturias (Shutterstock).
Cangas de Onís, en Asturias. / Shutterstock

La cuenta atrás para ver el eclipse solar total en la península Ibérica hace tiempo que se activó. El próximo 12 de agosto tendrá lugar el momento histórico en el que la Luna se interpondrá entre el Sol y el planeta Tierra y hay quien no puede esperar para presenciarlo. No obstante, el fenómeno no será visible desde todos los puntos del Estado español, por lo que cabe conocer cuáles son los enclaves predilectos. En el caso de Asturias, son las siguientes localidades: Luarca, Cudillero, Taramundi, Lastres y Cangas de Onís.

Desde puertos pesqueros de pequeño tamaño a miradores en distintos puntos del municipio, el Principado de Asturias tiene muchos atractivos que ofrecer. Con uno de los museos más extravagentes que hay, una navaja muy larga y afilada es la más grande del mundo. Y por qué guardarla en Taramundi. Eso ya, habrá que acudir al lugar para descubrirlo.

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Los cincos municipios asturianos donde se podrá ver el eclipse solar total. / Datawrapper
Los cincos municipios asturianos donde se podrá ver el eclipse solar total. / Datawrapper

Los miradores de Luarca, inigualables para disfrutar del eclipse

No hace falta viajar a Cinque Terre para ver casas frente al mar, superpuestas, de colores y con miradores recónditos. Luarca, capital del concejo de Valdés, reúne todos estos atributos: puerto histórico, memoria histórica (la de Severo Ochoa) y una costa marcada por cabos, ermitas y playas, mientras sus alrededores añaden un jardín botánico de más de 20 hectáreas, una reserva natural y un espacio de divulgación científica que amplían la visita mucho más allá de la villa marinera.

Según recoge el blog Turismo Asturias, uno de los datos más concretos del entorno es la dimensión de los Jardines de la Fonte Baixa: ocupan más de 20 hectáreas en El Chano y forman el mayor jardín botánico privado de Europa, con miles de azaleas, rododendros, camelias y hortensias, además de piezas artísticas llegadas de distintos puntos de Europa y España.

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Si el olor a flores frescas no es imprescindible para ver un eclipse, sí lo son las vistas desde donde disfrutar de él. Luarca es la única localidad asturiana flanqueada por dos miradores y dos capillas: la ermita de la Blanca al este y la de San Roque al oeste, una disposición que se completa con un cementerio orientado al Cantábrico. ¿Qué más se puede pedir? Pues lo cierto es que la villa fue un puerto pesquero de peso desde la Edad Media y aún conserva vestigios de ese pasado en sus barrios antiguos, los restos de una fortaleza, palacios, casas blasonadas y la Mesa de Mareantes y Navegantes.

Luarca, en Asturias
Luarca, en Asturias. / Turismo Asturias

El recodo natural de Cudillero que esconde un puerto pesquero y mucho más

Un recodo natural es esencial para apreciar cualquier fenómeno celestial. En este caso, Cudillero es una villa y concejo que condensa en un mismo destino, un puerto pesquero oculto, una costa de acantilados y playas, brañas vaqueiras, patrimonio religioso y arquitectura indiana. Según el mismo blog, ese itinerario se completa con un incentivo añadido en 2026: el Bono Turismo Rural permite pagar 75 euros y disponer de 150 euros para alojarse en establecimientos adheridos del Principado.

La propuesta del organismo turístico autonómico sitúa a Cudillero como uno de los enclaves más singulares del occidente asturiano por la combinación de paisaje, cultura marinera y legado histórico. El concejo suma casi 100 kilómetros cuadrados en los que las brañas y montañas descienden hacia valles y una costa rocosa, marcada por acantilados, oleaje y una fuerte tradición pesquera. La primera clave de la visita está en la propia configuración de la villa pixueta. De hecho, entre los pueblos marineros del Cantábrico, Cudillero es el único que no se ve ni desde tierra ni desde el mar, al quedar encajado en un recodo natural que explica buena parte de su carácter.

Casas cerca al puerto de Cudillero, Asturias (Adobe Stock)
Casas cerca al puerto de Cudillero, Asturias. / Adobe Stock

Un eclipse con molinos de por medio es posible en Taramundi

Taramundi reúne en un mismo concejo agua, hierro, artesanía y patrimonio rural, con una oferta que va desde aldeas históricas y museos etnográficos hasta la navaja más grande del mundo y una cascada de 50 metros. Según recogen en el blog Turismo Asturias, el municipio se presenta como un recorrido concentrado por los ingenios hidráulicos y la cultura tradicional del occidente del Principado.

El dato más concreto de esa propuesta está en O Mazonovo: allí se encuentra el mayor museo de molinos de España, con 19 ejemplares y una rudimentaria central hidráulica. El recorrido permite además manipular molinos manuales y conocer de forma práctica cómo el agua se ha usado como fuente de energía y fuerza motriz.

La villa de Taramundi, capital del concejo, concentra buena parte de ese itinerario. En su casco urbano destacan la iglesia parroquial y la antigua casa rectoral, hoy convertida en hotel rural, cuya apertura hace cuatro décadas marcó el nacimiento del turismo rural en la zona. Muy cerca aparece otro de los hitos del municipio: Os Castros, excavado en un rincón del pueblo y considerado uno de los castros más importantes de Asturias. El enclave, de la Edad del Bronce, fue lugar de paso y de comercio al situarse en la ruta entre el suroccidente asturiano y la ría del Eo.

Molino de agua Mazanovo, en Taramundi, Asturias (Shutterstock).
Molino de agua Mazanovo, en el concejo de Taramundi, Asturias. / Shutterstock

Un soplo de aire marino: los miradores de Lastres fotografian la zona apta para disfrutar de eclipses

Llastres reúne en la costa oriental de Asturias una doble condición poco frecuente: la de pueblo marinero con pasado ballenero y fortín defensivo, y la de enclave turístico reconocido por su paisaje entre mar y montaña. Este es un perfil que, según recoge el blog mencionado, figura oficialmente entre los pueblos más bonitos de España. Por lo que, indudablemente, no te lo puedes perder.

La localidad, situada en el concejo de Colunga, fue además como Pueblo Ejemplar de Asturias en 2010 por la Fundación Princesa de Asturias, que subrayó entonces dos rasgos concretos: su adaptación al terreno y el espíritu de superación de sus habitantes.

Esa identidad se sostiene sobre una actividad pesquera que marcó durante siglos la vida del núcleo y que sigue visible en el puerto, donde pueden verse a los pescadores faenando y la subasta de pescados y mariscos que después llegan a restaurantes y sidrerías del pueblo. Aunque si visitas Lastres, también existe una continuidad marinera con una gastronomía centrada en los productos del mar que no pueden esquivarse.

Lastres, en Asturias (Shutterstock).
Lastres, en Asturias, visto desde el puerto pesquero. / Shutterstock

La historia tras Cangas de Onís que incluye el símbolo de Asturias

Cangas de Onís, primera capital del Reino de Asturias, concentra en una visita breve un conjunto de historia, patrimonio y acceso directo a los Picos de Europa que explica por qué el oriente asturiano figura entre las zonas más visitadas de España. Según el blog El mirador de San Juan, la localidad combina un casco urbano que puede recorrerse en una mañana o una tarde con enclaves de montaña y santuarios situados a menos de una hora por carretera.

El centro de Cangas de Onís se recorre a pie desde el aparcamiento junto a la estación de autobuses, situado a tres minutos de los principales monumentos. El itinerario enlaza el puente Romano, la ermita de la Santa Cruz y la iglesia de la Asunción, con distancias de 500 metros entre los dos últimos puntos.

El lugar más reconocible de la ciudad es el llamado Puente Romano, uno de los símbolos de Asturias. La publicación precisa que, pese a su nombre, no es una obra romana, sino una construcción medieval con tres arcos asimétricos sobre el río Sella y con la Cruz de la Victoria colgando del arco central. En 1931, fue declarado Monumento Histórico Artístico.

Autobús volcado en Lagos de Covadonga

A poca distancia se encuentra la Ermita de la Santa Cruz, levantada en el año 737 sobre un dolmen funerario del 4.000 a.C. El medio explica que la mandó construir el rey Favila, hijo de Don Pelayo, para conmemorar la Batalla de Covadonga y depositar allí la cruz de roble que después sería conocida como la Cruz de la Victoria.

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