El pueblo de Barcelona donde nació Lydia Bosch: origen medieval, paisajes increíbles y el pollo más famoso de Cataluña

La ciudad natal de la actriz se caracteriza por su amplio conjunto monumental y por encontrarse en el delta de un río

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El pueblo de Barcelona donde nació Lydia Bosch
El pueblo de Barcelona donde nació Lydia Bosch (Montaje: Infobae)

Lydia Bosch es uno de esos rostros que España lleva décadas reconociendo en cualquier pantalla. La actriz y presentadora saltó a la fama en los años 80 como azafata del mítico concurso Un, dos, tres... responda otra vez y consolidó su carrera en los 90 con Médico de familia, donde interpretó a la inolvidable Alicia Solller junto a Emilio Aragón. A lo largo de los años ha combinado la televisión con el cine, logrando una nominación al Premio Goya por You’re the One, de José Luis Garci, y acumulando una trayectoria que la mantiene como referente del entretenimiento español.

Pero toda esta trayectoria tiene un origen y este se sitúa en El Prat de Llobregat. Esta localidad es el lugar de nacimiento de la actriz y el pueblo donde se crió. Se trata de una localidad del Baix Llobregat situada al sur de Barcelona que combina una identidad industrial propia con uno de los ecosistemas naturales más singulares del área metropolitana: el delta del río Llobregat. A pocos minutos del aeropuerto de Barcelona, este pueblo de origen medieval tiene campos de alcachofas, una reserva natural de aves migratorias, un patrimonio arquitectónico que va del modernismo al neoclásico y una feria avícola donde se vende el pollo con Denominación Geográfica Protegida más famoso de Cataluña.

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Un increíble patrimonio arquitectónico

El centro histórico de El Prat guarda varios edificios que merecen una visita pausada. El Ayuntamiento, construido en 1905 por el arquitecto Joan Feu Puig, es un ejemplo de arquitectura neogótica con una fachada de tres cuerpos coronada por pináculos de inspiración gótica. En la misma línea patrimonial, las Cases d’en Puig, las casas más antiguas de la ciudad con fecha de 1784, albergan hoy un centro de información medioambiental.

Ayuntamiento de El Prat de Llobregat, en Barcelona
Ayuntamiento de El Prat de Llobregat, en Barcelona (Wikimedia).

Por su parte, la torre Muntadas, levantada en 1885 como casa de veraneo y reconvertida en equipamiento cultural, y la torre Balcells, otra residencia estival de 1850 con fachada en franjas horizontales rojas que hoy acoge el Museu Municipal del Prat y la Banda Municipal de Música, completan un recorrido por la arquitectura burguesa del municipio.

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El Mercado Municipal de 1929, obra de Antoni Bartra Boada, y el Teatro Moderno de 1930, de inspiración neoclásica, añaden dos piezas más a ese catálogo. Y algo apartado del centro, el edificio de La Telegrafia, proyectado por el arquitecto modernista Puig i Cadafalch para albergar una estación de telefonía sin hilos, es uno de los más singulares de toda la comarca.

Más de 15 parques y una reserva natural

El Prat de Llobregat tiene más de 15 parques y jardines repartidos por el municipio, muchos de ellos con esculturas integradas en el paisaje. La obra Mil·lenari, de Andreu Alfaro, preside los jardines de la Pica d’Estats. En el Parc de la Solidaritat, una pieza del artista Perejaume representa una alegoría de las tierras del Delta. La plaza de la Vila acoge Nen i sargantana, y la plaza de Catalunya, la obra Poble i ciutat, del escultor Janos Strick.

Cada parque tiene su propia identidad. En los jardines de Andalusia hay un circuito de patinaje; el Parc Àngel Guimerà incluye un jardín botánico de plantas aromáticas señalizadas en braille; y los jardines de Garrovillas albergan una plantación de bambúes gigantes. El municipio cuenta también con un centro de actividades subacuáticas e instalaciones de hípica.

El Prat de Llobregat, en Barcelona
El Prat de Llobregat, en Barcelona (Turismo Baix Llobregat).

Sin embargo, el gran argumento natural de El Prat es el Espai Natural del Delta del Llobregat, una reserva que incluye estanques litorales como los de la Ricarda y el Remolar y que es uno de los puntos de observación de aves migratorias más importantes del Mediterráneo occidental. Las rutas de observación de fauna, la playa del Prat y el mirador del aeropuerto son las actividades más populares del entorno natural del municipio.

A su vez, el Centro de Información Remolar-Filipines organiza salidas para conocer la flora y la fauna de la zona, y las Cases d’en Puig acogen el Servicio de Educación Ambiental y el Servicio de Información El Prat Sostenible. La convivencia entre la reserva natural, los campos de alcachofas con Denominación Geográfica Protegida y el aeropuerto internacional más transitado de Cataluña es la paradoja que mejor define a este municipio.

Fiestas, música y el pollo de Pota Blava

La agenda cultural de El Prat tiene varios momentos destacados a lo largo del año. El centro de cultura contemporánea La Capsa programa conciertos y talleres durante todo el año. En mayo se celebra el Pratifolk, un festival de música tradicional, y a finales de septiembre tiene lugar la Fiesta Mayor, con participación de entidades y asociaciones juveniles y culturales de la villa.

Aunque si hay una fiesta que destaca en la localidad, esa es la Feria Avícola, que se celebra a mediados de febrero y en la que se puede comprar el pollo de Pota Blava, el producto gastronómico más representativo del municipio y uno de los más reconocidos de la comarca del Baix Llobregat. Una tradición que convive con la modernidad de un municipio bien conectado con Barcelona por metro, tren de cercanías, FGC y autobús, y cuyo centro es ideal para recorrer a pie o en bicicleta.

En la Península Ibérica se esconden algunos lugares únicos y llenos de historia.

Cómo llegar

Desde Barcelona, el viaje es de alrededor de 20 minutos por la carretera C-31. Por su parte, desde Tarragona el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 15 minutos por la vía AP-7.

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