Parece el Caribe, pero está en Canarias: la espectacular playa de aguas transparentes y arena blanca

Un empresario noruego la creó en los años 90, con la importación de más de 1.000 toneladas de arena desde las Bahamas y la instalación de palmeras para crear un entorno paradisiaco

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El pueblo escondido de Canarias que se ubica a los pies de una impresionante playa de arena volcánica.

Son muchas las playas de Canarias que tienen aspecto paradisiaco. Pero hay una que recuerda especialmente al Caribe: la de Anfi del Mar. Esto no es de extrañar si se tiene en cuenta que es un espacio de arena blanca y fina, que ha sido traída directamente de las Bahamas. Y es que, situada en el sur de Gran Canaria, entre Puerto Rico y Arguineguín, cerca de Mogán, se encuentra uno de los rincones más espectaculares de la isla, que destaca por sus aguas cristalinas, de color turquesa y tranquilas, que recuerdan incluso a una piscina. De ahí que no sea solo ideal para los jóvenes, al contar con todo tipo de servicios y ser perfecta para realizar deportes acuáticos, sino también para las familias y, en especial, los más pequeños.

La marcada diferencia entre el norte y el sur de Gran Canaria forma parte de los contrastes que definen la diversidad de la isla, una cualidad muy apreciada por turistas y residentes. En particular, esta playa artificial se ha convertido en un destino codiciado por visitantes y locales debido a su entorno paradisíaco. Su arena blanca y fina, el mar en calma y la variedad de servicios la posicionan como un lugar idóneo para disfrutar del sol, con instalaciones pensadas para la comodidad y el cuidado de quienes acuden, especialmente familias, gracias a su seguridad y fácil acceso al agua.

Una playa artificial creada en los años 90

La playa de Anfi del Mar está situada en el sur de Gran Canaria, entre Puerto Rico y Arguineguín, cerca de Mogán. (AdobeStock)
La playa de Anfi del Mar está situada en el sur de Gran Canaria, entre Puerto Rico y Arguineguín, cerca de Mogán. (AdobeStock)

Anfi del Mar, situada en pleno barranco de la Verga y también conocida como playa de la Verga, destaca como uno de los principales polos de atracción turística en el sur de Gran Canaria. Esta playa artificial nació en los años 90 gracias a la iniciativa de un empresario noruego que buscaba trasladar la atmósfera caribeña a la isla. Para ello, importó más de mil toneladas de arena blanca desde las Bahamas, complementando el entorno con palmeras y aguas azul turquesa, aprovechando el clima privilegiado del lugar.

La costa meridional de la isla presenta un relieve singular marcado por la presencia de varios barrancos, transformados en espacios perfectos para desarrollar infraestructuras turísticas y todo tipo de servicios asociados a la playa. Desde la emblemática playa del Inglés, atravesando la Reserva Natural de las Dunas de Maspalomas y llegando al pintoresco puerto de Mogán, esta región se consolida como un verdadero paraíso para quienes buscan desconectar durante varios días.

La playa de Anfi del Mar y sus dos arenales

La playa de Anfi del Mar destaca por su arena blanca y fina. (AdobeStock)
La playa de Anfi del Mar destaca por su arena blanca y fina. (AdobeStock)

Al otro lado de Anfi del Mar se encuentra la playa de Balito, mucho menos concurrida y emplazada en el antiguo barranco que lleva su nombre. Este arenal, de 200 metros de longitud por 40 metros de ancho, tiene una superficie de grava y piedras, carece de servicios y se accede caminando, aunque el acceso no está adaptado. La ausencia de diques protectores provoca que el oleaje sea moderado, lo que la diferencia del ambiente apacible de la playa vecina. Por ello, quienes buscan comodidad y arena suelen optar por la playa de la Verga.

En el caso de Anfi del Mar, su diseño paradisíaco incluye la instalación de un rompeolas, lo que permite aguas sumamente tranquilas. Este entorno, muy frecuentado por familias, crea un espacio seguro donde los niños pueden bañarse sin riesgos. La playa se extiende 180 metros de largo y 50 metros de ancho, con arena blanca, formando una pequeña semiluna entre dos diques junto al paseo marítimo. Su carácter urbano la hace cómoda, ya que ofrece servicios como aseos, duchas, papeleras, bares y alquiler de amahacas y sombrillas, además de contar con fácil acceso a pie.

La península ibérica posee maravillosas aguas para disfrutar del verano en las costas. Estás son las más curiosas playas.

Qué hacer en Anfi del Mar: desde deportes acuáticos hasta salidas en barco

En el muelle deportivo de Anfi del Mar es posible sumergirse en el mundo del submarinismo y descubrir la variedad del ecosistema marino o explorar barcos hundidos, tanto en actividades de buceo como de esnórquel, adecuadas para diferentes niveles de experiencia. Esta playa es reconocida por su amplia oferta de deportes acuáticos, dirigida tanto a familias como a quienes buscan emociones fuertes.

Para quienes viajan con niños, la playa permite elegir entre paseos en barco —que pueden ser a motor, en velero o en barcas de pedales con tobogán—, experiencias en paracaídas acuático con monitores, o subidas al barco banana, que desafía el equilibrio mientras una lancha arrastra a los participantes sobre las olas. Otras opciones como el crazy sofá, paddle surf y kayak ofrecen alternativas interactivas aptas para todas las edades.

Aquellos interesados en actividades de mayor adrenalina pueden disfrutar de motos acuáticas, el flyboard que permite acrobacias propulsadas por agua, o practicar esquí acuático, ya sea con esquíes o con tabla, en una propuesta que fusiona surf y velocidad.