
En el universo de los viajes en avión, pocas situaciones generan tanto malestar como descubrir, en el último instante, que la maleta de cabina excede las medidas permitidas por la aerolínea. Para muchos pasajeros, esto implica no solo tener que facturar el equipaje en el último momento, sino también afrontar un gasto inesperado que puede arruinar el inicio del viaje. Y si el vuelo es con Ryanair, las posibilidades de que este contratiempo ocurra son especialmente altas.
También puedes seguirnos en nuestro canal de WhatsApp y en Facebook
PUBLICIDAD
Un informe publicado por The Sunday Times arroja nueva luz sobre las prácticas internas de la aerolínea irlandesa. Los empleados de Ryanair reciben una bonificación económica cada vez que detectan en la puerta de embarque equipaje que excede las medidas reglamentarias. De acuerdo con el medio británico, los trabajadores pueden sumar 1,50 € por cada maleta irregular identificada, lo que incentiva la vigilancia estricta sobre el equipaje de mano en cada vuelo.
Incentivos internos: cómo funciona el “bonus por maleta en puerta”
El acceso del periódico británico a una nómina de Ryanair ha permitido constatar la existencia de un apartado explícito denominado “bonus por maleta en puerta”. La comisión establecida asciende a 1,50 euros por pieza detectada, con un tope mensual de 80 euros por empleado involucrado en estas tareas. Este sistema premia económicamente la labor de los trabajadores que logran identificar equipajes demasiado grandes antes de que estos ingresen al avión.
PUBLICIDAD

La consecuencia directa para los pasajeros es una mayor vigilancia en el control de maletas, especialmente en los vuelos operados por Ryanair, donde las reglas sobre el tamaño y el peso del equipaje de mano suelen aplicarse con máxima rigurosidad. Así, cualquier centímetro de más o cualquier descuido puede traducirse en un desembolso adicional en la propia puerta de embarque.
De hecho, RTE (Radio Televisión de Irlanda) recoge en una entrevista reciente a Michael O’Leary, CEO de la aerolínea irlandesa, que en “un intento por “eliminar la plaga” de pasajeros que llevan equipaje de gran tamaño a la puerta de embarque, la aerolínea está considerando aumentar la comisión que paga al personal por identificarlos". El mismo directivo ha afirmado que seguirá incentivando y recompensando a los trabajadores para que se cumplan las normas.
PUBLICIDAD
“Las únicas personas que son penalizadas son las que infringen las reglas. El 99,9% de nuestros pasajeros no infringen las reglas, no son penalizados. El 0,1% de los que retrasan el embarque, los que están ahí retrasando la salida del avión porque su maleta no cabe en la cabina superior, van a pagar y los vamos a eliminar. Voy a eliminar la lacra de este 0,1% de pasajeros que simplemente no cumplen con nuestras normas de equipaje”, recoge el medio irlandés.
El equipaje de cabina en Ryanair
Una de las aerolíneas que ha definido con más claridad sus políticas de equipaje es Ryanair. Para los billetes más básicos, la compañía irlandesa permite llevar solo una bolsa personal que no supere los 40 x 20 x 25 centímetros. Este bulto debe caber debajo del asiento delantero, y suele incluir bolsos pequeños, mochilas compactas o fundas para portátiles. Los viajeros que necesiten llevar una maleta adicional deben optar por el embarque prioritario, contratar una tarifa Flexi Plus o reservar un vuelo con conexiones.
PUBLICIDAD
Estas opciones permiten subir al avión con un segundo bulto, siempre que no supere los 10 kilos de peso ni las dimensiones de 55 x 40 x 20 centímetros. Este servicio implica un coste adicional que varía según el momento de la compra y la ruta del vuelo. El precio oscila entre 6 y 36 euros si se selecciona durante la compra del billete o hasta 40 minutos antes del embarque. De lo contrario, quienes deseen llevar una maleta con ruedas sin tener prioridad deben optar por facturarla, con tarifas que se sitúan entre 13 y 36 euros, también en función del trayecto y las fechas de viaje.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El pequeño pueblo de Asturias donde vivió Arón Piper: una villa marinera con vistas al Cantábrico, un increíble jardín botánico y puentes con leyendas
Entre barrios marineros, miradores y rutas llenas de historia, la localidad invita a recorrer sus puentes, descubrir su pasado y disfrutar de naturaleza, ciencia y cultura junto al mar

El tesoro del País Vasco francés: un pueblo de la Belle Époque con seis kilómetros de playas, un puente de Eiffel y una rica gastronomía
La ciudad vasco-francesa combina paisajes abruptos, gastronomía de primera y una arquitectura única, en un viaje que recorre siglos de transformación junto al Atlántico

El secreto mejor guardado de Murcia: un jacuzzi natural perfecto para una escapada en primavera que se puede visitar gratis
Entre cascadas, pozas y bosques de ribera, estos baños ofrecen un plan perfecto para explorar la Región de Murcia más salvaje, con consejos clave para llegar y disfrutar del entorno

El palacio real a menos de una hora de Madrid que es una joya desconocida de la sierra de Guadarrama
Entre jardines, salones y arte de los primeros Borbones, el palacio ofrece una experiencia única lejos de las multitudes, ideal para descubrir el lado más íntimo del patrimonio real español

El increíble monasterio que se convierte en una isla según la marea: una joya medieval sobre una roca que es un icono de Francia
Declarado Patrimonio de la Humanidad, este enclave normando es mucho más que un monumento, pues es el escenario de batallas, leyendas y proezas artísticas que definen la identidad francesa




