
Planificar un viaje en avión requiere algo más que elegir el destino y reservar el alojamiento. Uno de los aspectos más relevantes, aunque a menudo subestimado por los viajeros, es la normativa sobre equipaje de mano y maletas de cabina. Cada aerolínea impone sus propias condiciones en cuanto a dimensiones, peso y número de bultos permitidos a bordo, y el incumplimiento de estas directrices puede derivar en recargos económicos y retrasos en el embarque.
Las compañías aéreas no solo limitan el tamaño y el peso del equipaje de cabina, sino que también regulan el tipo de artículos que pueden transportarse. Desde dispositivos electrónicos hasta productos de higiene, los controles de seguridad exigen una revisión detallada de lo que se lleva en la maleta. Por ello, es fundamental informarse con antelación y revisar cuidadosamente las condiciones estipuladas por la aerolínea elegida.
Las recomendaciones de la IATA
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) propuso unas medidas estándar para el equipaje de cabina con el fin de facilitar el tránsito y garantizar el espacio en los compartimentos superiores. Según esta sugerencia, la maleta no debería superar los 55 x 35 x 20 centímetros, incluyendo ruedas, asas y bolsillos. No obstante, estas medidas no son vinculantes, y cada aerolínea tiene libertad para imponer sus propios límites.
En cuanto al peso, muchas compañías coinciden en una cifra orientativa de 8 kilogramos por maleta. Sin embargo, esta cifra resulta insuficiente para muchos pasajeros, especialmente teniendo en cuenta que el peso de una maleta vacía puede rondar los tres kilos. Así, el espacio útil para ropa y objetos personales se reduce considerablemente, lo que obliga a una selección estricta del contenido.
Estas condiciones suelen aplicarse sobre todo a las tarifas más económicas. Quienes optan por billetes con servicios adicionales o paquetes flexibles, suelen contar con mayores facilidades para transportar más equipaje o superar el peso estipulado, siempre que paguen la tarifa correspondiente.
El equipaje de cabina en Ryanair
Una de las aerolíneas que ha definido con más claridad sus políticas de equipaje es Ryanair. Para los billetes más básicos, la compañía irlandesa permite llevar solo una bolsa personal que no supere los 40 x 20 x 25 centímetros. Este bulto debe caber debajo del asiento delantero, y suele incluir bolsos pequeños, mochilas compactas o fundas para portátiles. Los viajeros que necesiten llevar una maleta adicional deben optar por el embarque prioritario, contratar una tarifa Flexi Plus o reservar un vuelo con conexiones.

Estas opciones permiten subir al avión con un segundo bulto, siempre que no supere los 10 kilos de peso ni las dimensiones de 55 x 40 x 20 centímetros. Este servicio implica un coste adicional que varía según el momento de la compra y la ruta del vuelo. El precio oscila entre 6 y 36 euros si se selecciona durante la compra del billete o hasta 40 minutos antes del embarque. De lo contrario, quienes deseen llevar una maleta con ruedas sin tener prioridad deben optar por facturarla, con tarifas que se sitúan entre 13 y 36 euros, también en función del trayecto y las fechas de viaje.
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