Bruselas se posiciona con España y facilitará a los Estados aplicar impuestos extraordinarios a empresas con “beneficios escandalosos”

La Comisión Europea respalda que los países puedan imponer tasas extraordinarias a compañías con ganancias récord mientras crece el malestar social por el coste de la vida

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El comisario europeo del Clima, Neutralidad Climática y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra. REUTERS/Yves Herman
El comisario europeo del Clima, Neutralidad Climática y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra. REUTERS/Yves Herman

La Comisión Europea se ha posicionado en el debate sobre la imposición de beneficios extraordinarios a las grandes empresas, y según ha señalado este martes el comisario europeo del Clima, Neutralidad Climática y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, Bruselas quiere facilitar que los Estados miembros puedan avanzar en la aplicación de impuestos especiales a compañías que hayan registrado “beneficios escandalosos” en medio de la subida de precios y la crisis energética.

Estas declaraciones se producen después de que España, Alemania, Italia, Austria y Portugal propusieran a Bruselas crear un impuesto a las compañías energéticas por las ganancias extraordinarias obtenidas a consecuencia de la guerra en Irán. En este sentido, el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, instó ayer a comenzar el debate acerca de la fiscalidad sobre las compañías energéticas antes de que se vean situaciones “que no tienen sentido”. “La fiscalidad energética es una de las grandes tareas pendientes y requiere de un debate amplio”, señaló.

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Las declaraciones de Wopke Hoekstra llegan en un contexto marcado por el aumento del coste de la vida en toda Europa y por el debate político sobre cómo repartir el impacto económico derivado de la inflación, la guerra en Oriente Medio y las tensiones energéticas internacionales.

Más margen a los gobiernos

Durante una rueda de prensa junto a la ministra portuguesa de Energía y Medio Ambiente, Maria da Graça Carvalho, Hoekstra reconoció que existe una creciente presión social para actuar frente a las compañías que han disparado sus ganancias durante los últimos años.

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“Entendemos que las compañías quieren obtener beneficios, pero lograr beneficios escandalosos en medio de una crisis entiendo por qué es incómodo para la opinión pública”, aseguró el comisario europeo, según recoge Efe, dejando clara la posición de Bruselas respecto a la necesidad de dar margen a los gobiernos nacionales para intervenir.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo. "Los ministros Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti y yo preguntamos la Comisión Europea explorar un instrumento de solidaridad temporal para que las empresas energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra y alivien la carga sobre los consumidores y contribuyentes", ha publicado el ministro Cuerpo a través de su red social 'X' este sábado. (Fuente: Comisión Europea/La Moncloa/DPA/Europa Press)

Aunque la Comisión Europea descarta por ahora imponer una medida común a nivel comunitario, sí estudia mecanismos que permitan a los países aplicar este tipo de gravámenes con mayor facilidad y seguridad jurídica. Según explicó Hoekstra, la experiencia de 2022 demostró que este tipo de medidas funcionan mejor a nivel nacional debido a las dificultades legales y de coordinación que supondría una tasa única europea.

El mensaje supone un respaldo indirecto a países como España, que en los últimos años han impulsado impuestos extraordinarios sobre sectores como la banca o las energéticas para tratar de contener el impacto de la inflación y reforzar la recaudación pública.

Apoyo político y técnico de la Comisión Europea

Hoekstra señaló que Bruselas sigue “analizando” cómo facilitar estas iniciativas nacionales sin generar conflictos regulatorios dentro del mercado europeo. “Queremos hacer lo posible para los Estados miembro que quieran embarcarse en esa ruta”, afirmó el comisario, dejando abierta la puerta a nuevas fórmulas de apoyo político y técnico desde la Comisión.

El debate sobre los llamados “beneficios caídos del cielo” vuelve a cobrar fuerza en Europa coincidiendo con un escenario internacional marcado por la volatilidad energética y el encarecimiento de materias primas clave. En muchos países europeos, los gobiernos se enfrentan a una creciente presión social por la dificultad de acceso a vivienda, alimentación o suministros básicos.

Torres de alta tensión.
Torres de alta tensión.

Durante su intervención en Lisboa, el comisario también defendió la necesidad de reforzar la resiliencia económica y energética europea. “La energía no es solo un mercado, es una cuestión de seguridad nacional y europea”, subrayó, insistiendo en que Europa debe acelerar inversiones para reducir su dependencia exterior y reforzar su competitividad.

La visita de Hoekstra a Portugal forma parte de una gira institucional centrada en transición energética, competitividad y crecimiento limpio. Durante su estancia en Portugal, el comisario ha mantenido encuentros tanto con representantes del Gobierno luso como con miembros de la industria energética y empresarial lusa.

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