
La costa mediterránea es uno de los destinos más visitados gracias a sus espectaculares playas y calas, y a su buen tiempo. De esta forma, la Costa Blanca, en Alicante, emerge como un paraje de ensueño donde la naturaleza se traduce en bellos arenales y rincones mágicos. Sin embargo, más allá de esto, el interior de la provincia esconde multitud de secretos que dejan con la boca abierta a quien los visite, lo que conforma un abanico turístico que es de los mejores de España.
Así, sus pintorescos pueblos, impresionantes montañas y caudalosos ríos constituyen unos paisajes que son toda una delicia. Aquí, entran en juego los diferentes senderos y rutas que permiten conocer estos lugares, pues la gran mayoría guardan un atractivo único. Este conjunto de caminos cuenta con una amplia variedad paisajística y de accesibilidad, lo que permite disfrutar de recorridos aptos para todos los públicos.
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En este sentido, la ruta del faro de l’Albir es perfecta para hacer en compañía de la familia y amigos gracias a su sencillez y accesibilidad. El camino discurre a través del Parque Natural de la Serra Gelada y conduce hasta lo alto de la Punta Bombarda, permitiendo disfrutar de unas maravillosas vistas de la Bahía de Altea, la Serra de Bèrnia y la propia Serra Gelada. Todo ello a través de un itinerario de apenas cinco kilómetros de longitud en sentido ida y vuelta que se tarda en completar en alrededor de una hora y media.
Miradores y faros en la sierra alicantina

La ruta del faro de l’Albir tiene su punto de partida en el Punto de Información del Parque Natural de la Serra Gelada, en l’Albir. Para aquellos interesados en el ciclismo, es importante destacar que el camino es ciclable, apto para bicicletas, aunque solo en horarios específicos: hasta las 10:00 h y a partir de las 20:00 h. Durante este horario, los ciclistas deben tener en cuenta que los peatones tienen preferencia.
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A poco más de cien metros desde el inicio, se encuentra una zona recreativa con mesas y sombra, ideal para descansar. Sin embargo, es recomendable madrugar si se desea encontrar un lugar disponible. Más adelante, se cruza con la bifurcación hacia la ruta amarilla, La Travesía de la Serra Gelada, una ruta de dificultad media/alta que recorre la cresta de la sierra. Sin embargo, esta opción es descartada y se continúa por el camino asfaltado.
A medida que se avanza, se llegan a los primeros miradores de la ruta. El segundo mirador destaca por sus impresionantes vistas de la Bahía de Altea, con la Serra de Bèrnia como fondo y desde donde es posible contemplar el Peñón de Ifach. Igualmente, cerca del Faro del Albir, se encuentra otro mirador, ubicado en un saliente natural de la sierra, que ofrece vistas espectaculares al mar, acantilados y dunas fósiles. Para llegar a este mirador, es necesario recorrer un pequeño tramo de senda.
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Tras recorrer poco más de dos kilómetros, se alcanza el final de la ruta: el Centro de Interpretación del Faro del Albir. En este punto, los visitantes pueden explorar una exposición fotográfica que presenta el Faro del Albir y la Serra Gelada, proporcionando información detallada y curiosidades sobre estos emblemáticos lugares.
Cómo llegar
Desde Alicante, el viaje es de alrededor de 45 minutos por la vía AP-7. Por su parte, desde Gandía el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora por la misma vía.
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